Imagen del accidente de Angrois. EP
Santiago 13 años del accidente de Angrois que enmudeció a Galicia: "Lo de Adamuz no es una casualidad"80 personas perdieron la vida y 145 resultaron heridas el 24 de julio de 2013 en el fatídico accidente de la curva de A Grandeira. Las víctimas llevan desde entonces exigiendo justicia y mejoras en la seguridad ferroviaria
Más información: La plataforma de víctimas de Angrois pide anular la absolución al ex director de seguridad de Adif
Paula Quintás Publicada 22 julio 2026 05:00hSantiago de Compostela contuvo el aliento pasadas las 20:30 horas del 24 de julio de 2013. Un tren había descarrilado en Angrois, apenas unos cinco kilómetros antes de llegar a la capital gallega, y las consecuencias del accidente todavía no habían trascendido. Murieron 80 personas y otras 145 resultaron heridas, con secuelas que muchas arrastran todavía.
Guía para disfrutar de las Fiestas del Apóstol 2026 en Santiago: conciertos, actividades y horariosEl accidente se produjo cuando el maquinista, Francisco José Garzón, realizaba una llamada de menos de dos minutos con el interventor. Suficiente para no reducir la velocidad justo antes de la fatídica curva, que debía pasar a 80 kilómetros por hora y a la que el tren llegó a 179, más del doble.
El convoy descarrila, y Garzón habla con el puesto de mando para informar de lo ocurrido sin ser consciente todavía de la envergadura del accidente. Poco después, sería detenido y actualmente, tras la sentencia de la Audiencia Provincial de A Coruña, es el único condenado por lo ocurrido. El exjefe de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte, fue absuelto.
Mientras, en el tren los viajeros reaccionaban a lo ocurrido saliendo de entre el amasijo de hierros, auxiliando a los heridos, pidiendo ayuda. Los servicios sanitarios se volcaron en la zona, trasladando a las víctimas al hospital de Santiago, a donde acudieron miles de personas para donar sangre. Una escena que se repitió en días posteriores en varios municipios de Galicia con unidades móviles.
Los gallegos se solidarizaron con las víctimas en un día que, a priori, iba a ser de fiesta para la comunidad: el 25 de julio se celebra el Apóstol Santiago, el día grande de Galicia. Tras el accidente, el ayuntamiento compostelano canceló todos los actos festivos, incluidos los fuegos artificiales.
Galicia enmudeció tras el descarrilamiento del Alvia y el silencio volvió con fuerza este 2026 a la comunidad tras las novedades que trascendieron a nivel judicial y el trágico accidente de Adamuz, ocurrido el 18 de enero: 46 personas perdieron la vida en el choque de dos trenes, conmocionando de nuevo al país.
Sin actos este año
La Plataforma Víctimas Alvia 04155 no tiene previsto ningún acto para este mes de julio, más allá de los homenajes que las familias y los vecinos de Angrois hagan de forma más íntima. En 2025, por primera vez en 12 años, decidieron no manifestarse ni realizar el acto de homenaje a las víctimas junto a las vías de A Grandeira. Así lo determinaron tras celebrar una asamblea en la que varias voces apuntaron al cansancio y a la necesidad de pasar página.
Sí celebraron, sin embargo, un encuentro de familiares para recordar a aquellos que perdieron la vida en el fatídico accidente, y realizaron la lectura de un comunicado en la estación de tren de Santiago de Compostela. A lo largo de estos 13 años, los familiares y las víctimas del accidente no han dejado de exigir responsabilidades políticas por lo ocurrido.
Y lo siguen haciendo en la actualidad. El portavoz de la asociación y superviviente del accidente, Jesús Domínguez, explica que irán hasta al final con el recurso para que se anule la absolución del exjefe de seguridad en la circulación de Adif en el momento del descarrilamiento. Todo apunta a que tendrán que ir al Tribunal Constitucional, sin posibilidades de ir al Supremo tras el cambio en la ley.
"Se culpa únicamente al maquinista cuando evidentemente en un accidente de alta velocidad el maquinista tiene su responsabilidad pero es el último eslabón de una cadena de negligencias e incumplimientos de Renfe, Adif y el Ministerio de Fomento"
Jesús Domínguez, portavoz de la Plataforma Víctimas Alvia 04155
Las víctimas del accidente se niegan a aceptar que Garzón sea el único culpable: "Se culpa únicamente al maquinista cuando evidentemente en un accidente de alta velocidad el maquinista tiene su responsabilidad pero es el último eslabón de una cadena de negligencias e incumplimientos de Renfe, Adif y el Ministerio de Fomento".
Su lucha ha tenido ya consecuencias. "Fuimos a Europa, y lo que dijo Europa es que había que repetir la investigación que hizo el Gobierno porque no era independiente. A España, gracias a nuestra denuncia, se le abrieron dos procedimientos de infracción por incumplimiento de la normativa de seguridad ferroviaria", añade Domínguez.
Otro triunfo para las víctimas del accidente fue la auditoría de la Agencia Europea Ferroviaria a Renfe, a Adif y al Ministerio de Fomento. El análisis permitió el año pasado detectar varios aspectos "que no se hacían bien".
"Lo triste es que por seguir haciendo las cosas mal y no hacerles caso... Lo de Adamuz no es una casualidad, es consecuencia de los incumplimientos de la normativa de seguridad ferroviaria por parte del ministerio, de Renfe y de Adif. Es increíble que en España tengamos el récord de accidentes de alta velocidad del mundo", denuncia el portavoz de la plataforma, que lamenta que no haya consecuencias políticas.
Las condenas
Una sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 de Santiago de Compostela condenó en 2024 a dos años y medio de prisión tanto al maquinista como al exjefe de seguridad en la circulación de Adif, Andrés Cortabitarte, por el descarrilamiento del tren Alvia en la curva de A Grandeira.
La titular del Juzgado de lo Penal número 2 dictaminó que ambos incurrieron en 79 delitos de homicidio (no computa a uno de los fallecidos, días después del siniestro), y 143 de lesiones por imprudencia profesional grave: el maquinista por el exceso de velocidad y el ex alto cargo de Adif por la ausencia de un análisis de riesgo en ese tramo en el que no había instalado el máximo sistema de seguridad, para evitar un fallo humano.
La condena se hizo pública en julio de 2024, un año después de que terminase el macroproceso, que duró nueve meses. En abril de 2024, la jueza remitió los escritos a la Audiencia Provincial de A Coruña: las defensas de Garzón y de Cortabitarte pedían su libre absolución o una reducción de la pena.
Atrás quedaban ocho años de instrucción judicial de una compleja causa que ya desde sus inicios sumó miles de folios, con varios cierres y reaperturas, forzadas por las numerosas protestas de las víctimas, que siempre reclamaron "verdad y justicia", y por la intervención de Europa, que atendió a sus reivindicaciones.
Imagen del juicio por el accidente ferroviario Alvia. Archivo
El pasado mes de enero, 13 años después, la Audiencia Provincial de A Coruña confirmó la pena de dos años y seis meses de cárcel impuesta al maquinista del tren Alvia que descarriló en la curva de Angrois, pero absolvió a Andrés Cortabitarte. La plataforma de víctimas pidió la anulación de la absolución.
El tribunal revocaba parcialmente, de esta forma, la sentencia emitida por el Juzgado de lo Penal número 2 de Santiago de Compostela y estimaba los recursos interpuestos por el Ministerio Fiscal, ADIF, su aseguradora (AGCS) y el exalto cargo de la entidad. La Sala reconoce que Garzón infringió su obligación de prestar atención a la conducción por mantener una llamada "totalmente innecesaria".
La Audiencia Provincial de A Coruña, además, considera que no había déficit de formación ni infracción en la señalización existente, tal y como defendía el maquinista. Respecto a la la desconexión del ERTMS embarcado en el tren, afirma, al igual que la jueza de primera instancia, que no tuvo incidencia causal.
Andrés Cortabitarte fue absuelto porque, según la Audiencia Provincial de A Coruña, no puede atribuírsele responsabilidad penal por los resultados lesivos y mortales del accidente. En la sentencia afirma que la prueba practicada no permite concluir que existiera una acción concreta que el recurrente estuviera obligado a realizar y que omitiera.
Una de las magistradas emitió un voto particular en el que manifiesta su discrepancia con la absolución del exdirector general de Seguridad en la Circulación de ADIF. La jueza entiende que la sentencia de primera instancia, "de forma congruente, detallada y motivada", explicita los motivos en los que basa la condena y que "en modo alguno resultan rebatidos por los recursos presentados".
Así, recalca que "existía una obligación de valorar correctamente el riesgo y no se hizo”, al tiempo que destaca que en el tramo del accidente “el riesgo fue conscientemente trasladado en su integridad al maquinista".
La plataforma de víctimas de Angrois exigió la anulación de la sentencia de enero que revocó y acordó la absolución de Cortabitarte.
El abogado de la plataforma apela a la vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva y denuncia falta de "motivación, coherencia con los hechos probados y a la extralimitación en la valoración de la prueba", incidiendo en que "si no se atribuye una competencia a nadie en concreto, entonces nadie es responsable".