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2026, El año de Félix Sáenz

2026, El año de Félix Sáenz
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2026, El año de Félix Sáenz

Javier Gancedo y Fernando Alonso

Miércoles, 21 de enero 2026, 00:46

Foto 01: Félix Sáenz Calvo en 1914. Foto 02: Entrada al despacho

Félix Sáenz fue nombrado teniente alcalde del Ayuntamiento de Málaga en 1899 y fue concejal durante varias legislaturas. Como responsable del cuerpo de bomberos y de la guardia urbana le tocó hacer frente al naufragio del Gneisenau, el 16 de diciembre de 1900, y fue uno de los valientes que a bordo de la fragata Cabo Tortosa intentó rescatar a los náufragos, heroicidad por la que fue condecorado por la Cruz Roja. En 1914 fue elegido diputado y en 1916 senador vitalicio del reino. Además, en varias ocasiones estuvo al frente de la Junta de Festejos -que, entre otros cometidos, se encargaba de organizar los actos y actividades para la Feria de Málaga- y presidió el prestigioso Círculo Mercantil.

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Plaza de la Alhóndiga hacia 1915, recién inaugurado el nuevo edificio

Como promotor, fue quien terminó de edificar la manzana donde antaño estuvo el mercado de la Alhóndiga. El edificio, de estilo modernista, se construyó entre 1912 y 1914 y fue obra del arquitecto municipal Manuel Rivera Vera. Félix Sáenz también fue el promotor de las famosas casas que llevan su nombre en el paseo de Reding (números 37, 39, 41 y 43), labradas según los planos de Fernando Guerrero Strachan en 1922. Participó en la sociedad Caleta Palace -como presidente de su consejo de administración- para construir el primer hotel moderno y frente al mar que hubo en Málaga, actualmente sede de la Subdelegación del Gobierno.

Además, Félix Sáenz se contó entre los accionistas (se dice que el propio monarca Alfonso XIII fue otro de ellos) que edificó el Hotel Príncipe de Asturias, hoy Gran Hotel Miramar. La idea era construir un hotel de lujo, a la manera del Hotel Ritz o el Riviera Palace de Montecarlo, que convirtiese a Málaga en la gran capital de invierno del sur de Europa. Gracias al empeño de su viuda Rosario Munsuri, se terminó el Sanatorio Marítimo de Torremolinos, construido gracias al capital que había acumulado en sus negocios.

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Interior de Félix Sáenz en los años veinte

Su carrera como comerciante se extendió a lo largo de casi seis décadas. En la plaza de la Alhóndiga abría sus puertas el que acabaría por conocerse como «el almacén de los malagueños», que ocupaba una superficie de casi mil metros cuadrados. Félix Sáenz viajaba cada año a Barcelona a realizar sus compras de telas al por mayor y, como adquiría prácticamente toda la producción de las fábricas de la ciudad condal, se decía que hacía oscilar la Bolsa de Barcelona. Luego, las distribuía por el sur de la península y el norte de África. De esta manera, el Ayuntamiento de Málaga decidió cambiar el nombre de la plaza donde estaban sus almacenes de tejidos y novedades, llamándola desde 1922 plaza de Félix Sáenz Calvo, un honor que pocos han recibido en vida.

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Félix Sáenz rodeado de su familia y empleados en 1925, en la finca Platero

En los años veinte destacó como cofrade y fue el segundo hermano mayor que dirigió la Congregación de Mena. Gracias a su labor y a su relación con el norte de África desfiló la Legión por primera vez por las calles malagueñas en 1925. También debemos a Félix Sáenz la famosa guardia al Cristo de la Buena Muerte. Desde pequeño, en San Román de Cameros, había sido testigo de la costumbre de bajar en Semana Santa a un Crucificado del retablo de la iglesia de su pueblo y colocarlo sobre un catafalco para así ser adorado por los fieles. Esta tradición fue copiada por Félix Sáenz en Málaga y todavía hoy se sigue celebrando.

Quiso construir a costa de su propio peculio una escuela industrial a fin de que estudiaran gratuitamente los jóvenes malagueños y aprendieran las artes industriales como la cerámica, los trabajos de hierro, la carpintería artística y las manufacturas en tejidos finos. El rey Alfonso XIII colocó la primera piedra, sin embargo la muerte del comerciante truncó este prometedor proyecto.

Félix Sáenz siempre trabajó por el progreso y la mejora de su ciudad adoptiva. Un par de ejemplos. Cuando construyó sus casas en el paseo de Reding lo hizo también para dar trabajo a los parados malagueños. En 1936 su casa del Limonar no fue incendiada porque los turbas de los asaltantes recordaban todavía las obras que había realizado en favor de los pobres. Por todos estos méritos, Félix Sáenz Calvo fue nombrado Hijo Predilecto de Málaga el 20 de mayo de 1925. Falleció el 9 de diciembre de 1926 y su entierro fue el más multitudinario que se recuerda en el cementerio de San Miguel desde el de Trinidad Grund, en 1896. «¡Cuántos pobres llorarán su muerte!», exclamaba un periodista de La Unión Mercantil tras su fallecimiento.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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