Antes de meternos en materia, déjame que te haga una pregunta indiscreta: ¿Qué hiciste entre las siete de la tarde del miércoles y la misma hora del jueves? Lo más probable es que varias cosas, entre las que se incluirá comer, dormir y estirar las piernas. De todas ellas Estefanía Unzu, más conocida por su alias 'Verdeliss', solo hizo la última. Y de una forma poco ortodoxa. Durante 24 horas la influencer se dedicó a correr sobre una cinta instalada tras un escaparate de Madrid.
Es la enésima prueba de dos tendencias que caminan corren a la par: el negocio y la fiebre generada por los retos imposibles, un campo que Verdeliss conoce bien.
¿Qué ha pasado? Que si en las últimas horas te has pasado por la tienda de Decathlon de Nuevos Ministerios (calle Orense, Madrid) es bastante probable que te hayas llevado una sorpresa. El miércoles 25 a las 19.01 h en su escaparate podía verse una cinta de correr con una runner dando zancadas. A las 02.00 h la imagen era idéntica. Y a las 18.59 del jueves 26 otro tanto de lo mismo.
Lo sorprendente es que durante todo ese tiempo (las 24 horas que van de las 19.00 del miércoles a las 19.00 del jueves) la persona que corría sobre la cinta era siempre la misma: Verdeliss. Su balance: 24 horas de marcha y más de 250 km.
¿Por qué lo hacía? Publicidad. El desafío forma parte de la campaña orquestada por Decathlon para promocionar las zapatillas Kipride Max, de Kiprun, la marca con la que la cadena francesa aspira a ampliar su hueco en el creciente negocio del atletismo y el running aficionado. De hecho la empresa se ha encargado de dar visibilidad al desafío de Verdeliss en sus redes, con vídeos, fotos, entrevistas a viandantes y por supuesto a la propia influencer, que antes de lanzarse a correr aseguraba que su objetivo es poner a prueba sus límites.
El propósito de fondo: aprovechar el reto para dar notoriedad a las nuevas zapatillas de Decathlin y facilitarles un hueco en un mercado hipercompetitivo, en el que grandes multinacionales como Adidas o Nike trabajan diferentes gamas de precios y lanzan con frecuencia promociones. Kiprin presentó las Kipride Max hace apenas un mes, promocionánolas como zapatillas de entrenamiento diario "diseñadas para ofrecer la pisada más amortiguada y confortable" de la marca.
¿Por qué Verdeliss? Por su perfil público. Runners hay muchos. Influencers, también. Estefanía Unizo Ripoll ('Verdeliss') ha logrado sin embargo ganar una fama notable. Y lo ha hecho con dos ingredientes: un perfil poco convencional y la apuesta por desafíos extremos como el de Decathlon. La influencer navarra tiene 40 años, ocho hijos y compagina su afición por el deporte extremo con su faceta de empresaria y figura mediática (llegó a pasar por Gran Hermano).
Desde que se unió a YouTube, en 2008, su perfil también ha ido variando: de publicar básicamente contenido familiar ha virado hacia el deporte extremo. Si su nombre te suena aunque no sigas la actualidad del running quizás sea porque en 2025 se lanzó a por el World Marathon Challenge, una prueba que consiste en siete maratones en siete días y diferentes continentes. Y esa es solo uno de los retos que ha conquistado. Otra es el campeonato nacional de 100 km en ruta.
¿Por qué es importante? Porque el reto de Decathlon no solo nos habla de ella. También nos dice mucho de la fiebre (y el negocio) generada en torno a los desafíos imposibles. A la gente nos gusta explorar (o ver cómo otros exploran) los límites físicos, ya bien sea escalando rascacielos, saltando desde distancias de infarto o nadando y corriendo enormes distancias sin apenas pausas.
Tras muchas de esas iniciativas hay patrocinios (también campañas con un enfoque más o menos solidario) y sobre todo una enorme exposición mediática para quienes las protagonizan. Verdeliss por ejemplo suma unos 1,6 millones de seguidores en Instagram y otros 2,1 millones en YouTube. La organización de pruebas extremas también abre una vía de negocios: sin ir más lejos, participar en el World Marathon Challenge, exige abonar decenas de miles de euros.
Con la campaña de ayer, Decathlon logra posicionarse en un mercado hipercompetitivo y la influencer (más allá del acuerdo promocional en sí) alimenta su imagen de deportista capaz de conquistar retos extraordinarios, recorriendo 255 km en 24 horas. De fondo hay otro debate: el de hasta qué punto afrontar desafíos así lleva al límite al organismo. En el pasado la propia Unzu ha reconocido haber hecho "salvajadas" y que no busca ser "ejemplarizante". De hecho incluso advierte a sus seguidores: "No hagáis esto en vuestra casa".
Imágenes |Decathlon (IG) y Verdeliss
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La noticia
24 horas corriendo en un escaparate: el último reto de Verdeliss recuerda que los retos imposible son un enorme negocio
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
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24 horas corriendo en un escaparate: el último reto de Verdeliss recuerda que los retos imposible son un enorme negocio
La influencer ha completado un reto como parte de una campaña de Dectahlon: 24 h sin pausa sobre una cinta
Antes de meternos en materia, déjame que te haga una pregunta indiscreta: ¿Qué hiciste entre las siete de la tarde del miércoles y la misma hora del jueves? Lo más probable es que varias cosas, entre las que se incluirá comer, dormir y estirar las piernas. De todas ellas Estefanía Unzu, más conocida por su alias 'Verdeliss', solo hizo la última. Y de una forma poco ortodoxa. Durante 24 horas la influencer se dedicó a correr sobre una cinta instalada tras un escaparate de Madrid.
Es la enésima prueba de dos tendencias que caminan corren a la par: el negocio y la fiebre generada por los retos imposibles, un campo que Verdeliss conoce bien.
¿Qué ha pasado? Que si en las últimas horas te has pasado por la tienda de Decathlon de Nuevos Ministerios (calle Orense, Madrid) es bastante probable que te hayas llevado una sorpresa. El miércoles 25 a las 19.01 h en su escaparate podía verse una cinta de correr con una runner dando zancadas. A las 02.00 h la imagen era idéntica. Y a las 18.59 del jueves 26 otro tanto de lo mismo.
Lo sorprendente es que durante todo ese tiempo (las 24 horas que van de las 19.00 del miércoles a las 19.00 del jueves) la persona que corría sobre la cinta era siempre la misma: Verdeliss. Su balance: 24 horas de marcha y más de 250 km.
¿Por qué lo hacía? Publicidad. El desafío forma parte de la campaña orquestada por Decathlon para promocionar las zapatillas Kipride Max, de Kiprun, la marca con la que la cadena francesa aspira a ampliar su hueco en el creciente negocio del atletismo y el running aficionado. De hecho la empresa se ha encargado de dar visibilidad al desafío de Verdeliss en sus redes, con vídeos, fotos, entrevistas a viandantes y por supuesto a la propia influencer, que antes de lanzarse a correr aseguraba que su objetivo es poner a prueba sus límites.
El propósito de fondo: aprovechar el reto para dar notoriedad a las nuevas zapatillas de Decathlin y facilitarles un hueco en un mercado hipercompetitivo, en el que grandes multinacionales como Adidas o Nike trabajan diferentes gamas de precios y lanzan con frecuencia promociones. Kiprin presentó las Kipride Max hace apenas un mes, promocionánolas como zapatillas de entrenamiento diario "diseñadas para ofrecer la pisada más amortiguada y confortable" de la marca.
¿Por qué Verdeliss? Por su perfil público. Runners hay muchos. Influencers, también. Estefanía Unizo Ripoll ('Verdeliss') ha logrado sin embargo ganar una fama notable. Y lo ha hecho con dos ingredientes: un perfil poco convencional y la apuesta por desafíos extremos como el de Decathlon. La influencer navarratiene 40 años, ocho hijos y compagina su afición por el deporte extremo con su faceta de empresaria y figura mediática (llegó a pasar por Gran Hermano).
Desde que se unió a YouTube, en 2008, su perfil también ha ido variando: de publicar básicamente contenido familiar ha virado hacia el deporte extremo. Si su nombre te suena aunque no sigas la actualidad del running quizás sea porque en 2025 se lanzó a por el World Marathon Challenge, una prueba que consiste en siete maratones en siete días y diferentes continentes. Y esa es solo uno de los retos que ha conquistado. Otra es el campeonato nacional de 100 km en ruta.
¿Por qué es importante? Porque el reto de Decathlon no solo nos habla de ella. También nos dice mucho de la fiebre (y el negocio) generada en torno a los desafíos imposibles. A la gente nos gusta explorar (o ver cómo otros exploran) los límites físicos, ya bien sea escalando rascacielos, saltando desde distancias de infarto o nadando y corriendo enormes distancias sin apenas pausas.
Tras muchas de esas iniciativas hay patrocinios (también campañas con un enfoque más o menos solidario) y sobre todo una enorme exposición mediática para quienes las protagonizan. Verdeliss por ejemplo suma unos 1,6 millones de seguidores en Instagram y otros 2,1 millones en YouTube. La organización de pruebas extremas también abre una vía de negocios: sin ir más lejos, participar en el World Marathon Challenge, exige abonar decenas de miles de euros.
Con la campaña de ayer, Decathlon logra posicionarse en un mercado hipercompetitivo y la influencer (más allá del acuerdo promocional en sí) alimenta su imagen de deportista capaz de conquistar retos extraordinarios, recorriendo 255 km en 24 horas. De fondo hay otro debate: el de hasta qué punto afrontar desafíos así lleva al límite al organismo. En el pasado la propia Unzu ha reconocido haber hecho "salvajadas" y que no busca ser "ejemplarizante". De hecho incluso advierte a sus seguidores: "No hagáis esto en vuestra casa".