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250 migrantes ya han cruzado a la Península con motos de agua y lanchas rápidas tras pagar hasta 6.000 euros

250 migrantes ya han cruzado a la Península con motos de agua y lanchas rápidas tras pagar hasta 6.000 euros
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Es una modalidad que las organizaciones dedicadas al tráfico de migrantes ya conocían, pero la diferencia ahora está en el volumen potencial de personas Leer

El temor de que el actual escenario de Ceuta termine abriendo un nuevo frente de presión migratoria y policial en territorio peninsular va en aumento entre los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La Policía ha detectado que, tras la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta a finales de julio, un número cada vez más creciente está recurriendo a una de las vías más rápidas y peligrosas para abandonar la ciudad autónoma y alcanzar la Península: el traslado clandestino en motos de agua y lanchas rápidas. Los investigadores han contabilizado ya alrededor de 250 casos y sitúan entre 3.000 y 6.000 euros el precio que estarían pagando por estos trayectos.

No se trata, en realidad, de un procedimiento nuevo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ya que el uso de embarcaciones de alta velocidad para trasladar personas desde Ceuta y Melilla hacia distintos puntos de la Península es una modalidad que las organizaciones dedicadas al tráfico de migrantes ya conocían y explotaban antes de la reciente entrada masiva. La diferencia ahora está en el volumen potencial de personas que pueden necesitar una salida de Ceuta y en la capacidad de estas redes para convertir esa necesidad en una oportunidad de negocio.

Las motos de agua y las lanchas rápidas permiten realizar los trayectos en un tiempo reducido y dificultan, por su velocidad y movilidad, la labor de vigilancia e interceptación, convirtiéndose así en una vía especialmente atractiva para las mafias. La preocupación de la Policía es máxima debido a que la presión migratoria generada tras la entrada masiva a Ceuta termine alimentando todavía más esta ruta y provoque un aumento significativo de los traslados clandestinos hacia la Península.

De este modo, lo que hasta ahora constituía una vía ya conocida y utilizada por las organizaciones criminales podría experimentar un crecimiento considerable si las redes detectan una demanda masiva de salidas, consolidando un nuevo corredor marítimo clandestino y ampliando el negocio de las mafias dedicadas al tráfico de personas. A esta nueva vía de salida se suma además la preocupación existente entre los agentes, que advierten de la dificultad de hacer frente a un eventual incremento de estos traslados clandestinos. Un aumento significativo de los movimientos podría desbordar la capacidad operativa de los agentes y añadir una nueva presión a unos dispositivos que ya se encuentran tensionados por la crisis migratoria que atraviesa Ceuta. La inquietud radica precisamente en que el fenómeno no quede circunscrito a la ciudad autónoma, sino que termine trasladando parte de esa presión a la Península, donde las redes criminales podrían aprovechar la demanda generada para incrementar sus operaciones. Por ello, los agentes especializados mantienen una especial vigilancia sobre esta vía y sobre la actividad de las mafias que la explotan.

Las motos de agua ya irrumpieron en la ruta argelina hacia España en el verano de 2022, coincidiendo con uno de los momentos de mayor tensión entre Madrid y Argel tras el giro de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental. Aquel verano, las llegadas procedentes de Argelia se multiplicaron en las costas de Almería y las motos acuáticas comenzaron a formar parte de ese nuevo repertorio empleado para sortear los controles fronterizos y alcanzar la Península con rapidez.

El fenómeno llegó con especial intensidad al litoral del parque natural de Cabo de Gata: en una sola jornada fueron contabilizadas 23 embarcaciones en playas y enclaves como Níjar, San José y Las Negras, con 191 personas a bordo, y algunas de aquellas motos terminaron abandonadas y varadas en la propia orilla. Aquella experiencia dejó así un precedente de lo que ahora vuelve a preocupar como son las embarcaciones pequeñas, rápidas y difíciles de detectar en la medida en la que abre otro escenario.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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