Martes, 06 de octubre de 2026 Mar 06/10/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Tecnología

30 años después de utilizar una piedra como tope de puerta, descubre que es un meteorito que vale una pequeña fortuna

30 años después de utilizar una piedra como tope de puerta, descubre que es un meteorito que vale una pequeña fortuna
Artículo Completo 868 palabras
Durante décadas, una granja de Michigan tuvo un tesoro a plena vista y nadie le dio demasiada importancia: una roca de más de 10 kilos servía para mantener abierta la puerta de un granero, acompañó a los niños al colegio e incluso acabó mudándose de casa con su propietario. La historia que había detrás era, en realidad, mucho más extraordinaria. Una noche de los años 30. La historia comienza en una granja próxima a la pequeña localidad de Edmore, en Michigan. Según el relato transmitido por su antiguo propietario, una enorme roca cayó allí en la década de 1930 con un estruendo considerable y dejó un cráter en el terreno.  A la mañana siguiente, el granjero y su padre acudieron al lugar, excavaron y recuperaron la pieza, que según recordaría décadas después el siguiente propietario todavía estaba caliente. Algunas fuentes posteriores sitúan concretamente la caída en 1939, aunque esa fecha procede de la historia asociada al ejemplar y no de una observación científica registrada entonces. En Xataka No hay ningún lugar 100% seguro ante una catástrofe global, pero la ciencia ha encontrado el menos malo Diez kilos del espacio. El objeto terminó incorporándose a la vida cotidiana de la granja de una manera difícil de imaginar para una pieza llegada del espacio: se utilizó como tope para mantener abierta la puerta de un cobertizo.  Cuando otro hombre compró la propiedad en 1988, vio aquella extraña roca de unos 10 kilos en el suelo y preguntó por ella. El antiguo dueño le contó que era el meteorito que su familia había desenterrado décadas atrás y añadió que formaba parte de la finca, así que también quedó incluido en la venta. La roca se muda. El nuevo propietario vivió algunos años en la granja y terminó mudándose, aunque decidió llevarse consigo aquella peculiar pieza. Y sí, durante aproximadamente tres décadas continuó utilizándola como tope de puerta y sus hijos llegaron a llevarla al colegio para enseñársela a sus compañeros.  La historia de que había caído del cielo seguía acompañando al objeto, aunque más como leyenda, ya que nadie había comprobado científicamente si realmente era un meteorito ni parecía existir demasiada urgencia por hacerlo. El segundo meteorito. Todo cambió en enero de 2018, cuando un espectacular meteoro explotó sobre Michigan y produjo un destello visible desde varios estados y Canadá, además de vibraciones equivalentes a un pequeño evento sísmico.  Los fragmentos que alcanzaron el suelo desataron una auténtica cacería: investigadores y buscadores profesionales rastrearon la zona, aparecieron compradores interesados y llegó a ofrecerse una recompensa de 20.000 dólares por una pieza suficientemente grande. Aquella fiebre hizo que el propietario del Edmore recordara la roca que llevaba décadas utilizando y se hiciera una pregunta bastante sencilla: ¿y si llevo 30 años desgastando un meteorito que cuesta una fortuna? La geóloga. El propietario llevó finalmente la pieza a Central Michigan University, donde acabó en manos de la geóloga Mona Sirbescu. Durante 18 años la mujer había recibido numerosas supuestas rocas espaciales y ninguna había resultado auténtica. Sin embargo, con aquella pieza supo casi inmediatamente que tenía algo especial delante. Los análisis determinaron una composición de aproximadamente un 88,5% de hierro y un 11,5% de níquel, y una muestra enviada al Smithsonian Institution confirmó posteriormente su naturaleza extraterrestre. En Xataka En 2024 un meteorito se estrelló en Nueva Jersey. Dos años después tenemos pistas sobre por qué estamos aquí El tope más caro del planeta. Así, con 10,22 kilos de peso y unas dimensiones aproximadas de 17 × 20 × 23 centímetros, el Edmore resultó ser el sexto meteorito más grande registrado en Michigan y fue valorado entonces en unos 100.000 dólares. Estudios posteriores permitieron clasificarlo oficialmente como un meteorito de hierro del grupo IIIAB y revelaron en su interior el característico patrón de Widmanstätten, una estructura producida por el lentísimo enfriamiento del metal dentro de su cuerpo de origen.  De hecho, en 2019 recibió reconocimiento oficial como Edmore, Michigan: la roca que durante décadas había servido para que una puerta no se cerrara terminó convertida en una pequeña ventana al interior de un antiguo asteroide… y en el tope de puerta más caro que se recuerda. Imagen | Central Michigan University En Xataka | En 2008, un hombre estaba explorando el desierto de Australia en Google Earth. Y entonces descubrió un extraño agujero En Xataka | 60 toneladas de hierro provenientes del espacio cayeron sobre Namibia en 1920. El misterio es por qué no hizo un cráter - La noticia 30 años después de utilizar una piedra como tope de puerta, descubre que es un meteorito que vale una pequeña fortuna fue publicada originalmente en Xataka por Miguel Jorge .
30 años después de utilizar una piedra como tope de puerta, descubre que es un meteorito que vale una pequeña fortuna

En realidad, aquella "roca" estaba valorada en seis cifras

Sin comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-10-06T08:01:23Z

Miguel Jorge

Editor

Miguel Jorge

Editor Linkedintwitter1934 publicaciones de Miguel Jorge

Durante décadas, una granja de Michigan tuvo un tesoro a plena vista y nadie le dio demasiada importancia: una roca de más de 10 kilos servía para mantener abierta la puerta de un granero, acompañó a los niños al colegio e incluso acabó mudándose de casa con su propietario. La historia que había detrás era, en realidad, mucho más extraordinaria.

Una noche de los años 30. La historia comienza en una granja próxima a la pequeña localidad de Edmore, en Michigan. Según el relato transmitido por su antiguo propietario, una enorme roca cayó allí en la década de 1930 con un estruendo considerable y dejó un cráter en el terreno. 

A la mañana siguiente, el granjero y su padre acudieron al lugar, excavaron y recuperaron la pieza, que según recordaría décadas después el siguiente propietario todavía estaba caliente. Algunas fuentes posteriores sitúan concretamente la caída en 1939, aunque esa fecha procede de la historia asociada al ejemplar y no de una observación científica registrada entonces.

En XatakaNo hay ningún lugar 100% seguro ante una catástrofe global, pero la ciencia ha encontrado el menos malo

Diez kilos del espacio. El objeto terminó incorporándose a la vida cotidiana de la granja de una manera difícil de imaginar para una pieza llegada del espacio: se utilizó como tope para mantener abierta la puerta de un cobertizo. 

Cuando otro hombre compró la propiedad en 1988, vio aquella extraña roca de unos 10 kilos en el suelo y preguntó por ella. El antiguo dueño le contó que era el meteorito que su familia había desenterrado décadas atrás y añadió que formaba parte de la finca, así que también quedó incluido en la venta.

La roca se muda. El nuevo propietario vivió algunos años en la granja y terminó mudándose, aunque decidió llevarse consigo aquella peculiar pieza. Y sí, durante aproximadamente tres décadas continuó utilizándola como tope de puerta y sus hijos llegaron a llevarla al colegio para enseñársela a sus compañeros. 

La historia de que había caído del cielo seguía acompañando al objeto, aunque más como leyenda, ya que nadie había comprobado científicamente si realmente era un meteorito ni parecía existir demasiada urgencia por hacerlo.

UN VISTAZO A...

BYDAutonomía WLTP combinada y urbana, consumo eléctrico combinado y urbano: todo lo que tienes que saber en 2026 antes de comprar un coche

El segundo meteorito. Todo cambió en enero de 2018, cuando un espectacular meteoro explotó sobre Michigan y produjo un destello visible desde varios estados y Canadá, además de vibraciones equivalentes a un pequeño evento sísmico. 

Los fragmentos que alcanzaron el suelo desataron una auténtica cacería: investigadores y buscadores profesionales rastrearon la zona, aparecieron compradores interesados y llegó a ofrecerse una recompensa de 20.000 dólares por una pieza suficientemente grande. Aquella fiebre hizo que el propietario del Edmore recordara la roca que llevaba décadas utilizando y se hiciera una pregunta bastante sencilla: ¿y si llevo 30 años desgastando un meteorito que cuesta una fortuna?

La geóloga. El propietario llevó finalmente la pieza a Central Michigan University, donde acabó en manos de la geóloga Mona Sirbescu. Durante 18 años la mujer había recibido numerosas supuestas rocas espaciales y ninguna había resultado auténtica.

Sin embargo, con aquella pieza supo casi inmediatamente que tenía algo especial delante. Los análisis determinaron una composición de aproximadamente un 88,5% de hierro y un 11,5% de níquel, y una muestra enviada al Smithsonian Institution confirmó posteriormente su naturaleza extraterrestre.

En XatakaEn 2024 un meteorito se estrelló en Nueva Jersey. Dos años después tenemos pistas sobre por qué estamos aquí

El tope más caro del planeta. Así, con 10,22 kilos de peso y unas dimensiones aproximadas de 17 × 20 × 23 centímetros, el Edmore resultó ser el sexto meteorito más grande registrado en Michigan y fue valorado entonces en unos 100.000 dólares. Estudios posteriores permitieron clasificarlo oficialmente como un meteorito de hierro del grupo IIIAB y revelaron en su interior el característico patrón de Widmanstätten, una estructura producida por el lentísimo enfriamiento del metal dentro de su cuerpo de origen. 

De hecho, en 2019 recibió reconocimiento oficial como Edmore, Michigan: la roca que durante décadas había servido para que una puerta no se cerrara terminó convertida en una pequeña ventana al interior de un antiguo asteroide… y en el tope de puerta más caro que se recuerda.

Imagen | Central Michigan University

En Xataka | En 2008, un hombre estaba explorando el desierto de Australia en Google Earth. Y entonces descubrió un extraño agujero

En Xataka | 60 toneladas de hierro provenientes del espacio cayeron sobre Namibia en 1920. El misterio es por qué no hizo un cráter

Fuente original: Leer en Xataka
Compartir