Oriol Vilanova ofrece una reflexión sobre los clichés y la memoria colectiva en el certamen de arte contemporáneo
Regala esta noticia El pabellón español sorprende sin caer en una espectacularidad forzada, con filas y columnas infinitas de postales desde el suelo hasta el techo. (Roberto Ruiz)Enviado especial. Venecia
05/05/2026 a las 20:54h.50.000 postales turísticas dan para mucho. Te permiten darte una cómoda vuelta por los lugares más hermosos del mundo y admirar algunas de sus ... más importantes maravillas arquitectónicas y paisajísticas. También puedes empapelar con ellas los muros de tu casa o, como ha hecho el artista Oriol Vilanova, los del pabellón de España en la Bienal de Arte de Venecia, que podrá visitarse por el público en general desde este sábado y hasta el próximo 22 de noviembre. Con su peculiar proyecto, titulado 'Los restos' y que invita a una reflexión sobre los clichés y la memoria colectiva, Vilanova inaugura una nueva etapa en el pabellón de nuestro país, que ha sido objeto de una profunda restauración en la que se ha respetado su estructura original, aunque renovando su aspecto y materiales. Se han olvidado, no obstante, de podar la hiedra que crece incesante en su fachada hasta casi cubrir por completo el nombre del edificio.
«Todo este material sin duda provoca emociones», subraya Carles Torres, el comisario del proyecto con el que España se presenta en el certamen artístico más importante del mundo. «Primero porque ofrecen una experiencia inmersiva, con tantas imágenes de todo el mundo de la época dorada de las postales. Pero también porque se trata de objetos que han sido abandonados en mercadillos de segunda mano y que Oriol Vilanova ha recuperado pacientemente». El artista, nacido en Manresa en 1980, lleva desde los 18 años coleccionando estas tarjetas que compraban y mandaban los turistas como recuerdo. Se topó por primera vez con una colección de ellas en el mercado de segunda mano de Sant Antoni de Barcelona y luego ha ido buscándolas en rastros de Bruselas y otras ciudades. «Es un trabajo con muchas capas, que plantea una perspectiva nostálgica, al mostrar lugares que todo el mundo quería visitar. Pero también tiene una visión contemporánea. Son los restos que quedaron tras el final de un tiempo con el que tenemos que reconstruir un nuevo mundo, lo que necesitamos muchísimo», asegura Torres.
Noticia relacionada
Bienal de Venecia