El mito y la española Eloisa Marcos rememoran una de las mayores hazañas de la historia del deporte
Nadia Comaneci pasa delante del marcador en MontrealEFE- GERARDO RIQUELME
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- ADN MARCA. Nadia Comaneci: "¿El 10? Tenía la sensación de que lo había hecho mejor en algún entrenamiento"
Ha estado bien, pero sin llegar a la perfección”, dijo la soviética Larissa Latynina, la olímpica más laureada de la historia, el 18 de julio de 1976 minutos después de asistir al mayor terremoto que los Juegos Olímpicos han contemplado. Nadia Comaneci, una cría de 14 años, “un mimbre artículado”, como definió Carlos Piernavieja, el enviado especial de MARCA a Montreal, había roto los esquemas en las barras asimétricas.
“No tenía ni idea de lo que había pasado”, recuerda el mito, ahora embajadora de la Fundación Laureus. “El marcador no estaba preparado para mostrar un 10. Nadie pensaba que fuera posible, así que salió un 1,00. Pensamos que algo fallaba en el marcador. Una compañera dijo: “Creo que eso es un 10, porque no puede ser un uno”. Entonces empezó la música para la marcha hacia la barra de equilibrio, así que no tuve tiempo de pensar y no sabía que se estaba haciendo historia. Nadie me lo dijo hasta mucho más tarde”.
La española Eloisa en primera fila
Fue el primero de los siete dieces que logró en esos Juegos. Tres en las asimétricas y cuatro en la barra de equilibrios. En primera fila, estaba la asturiana Eloisa Marcos. Tenía también 14 años y fue puntuada con un 9,40. “Conforme han pasado los años me he dado cuenta del momento histórico al que asistí. Pero en ese momento no era lo suficientemente adulta para entender tal gesta”, recuerda.
Marcos revela que ya había visto un año antes a Comaneci en el test anterior a los Juegos que se hace en las instalaciones. “Y se comentó que en alguna otra competición menor anterior ya había recibido un 10. Claro, no había redes sociales ni ese tipo de herramientas para darle altavoz. Y al año siguiente, en 1977, hubo un doble encuentro entre España y Rumanía en Madrid y Barcelona. Nos sentíamos como si estuviésemos compitiendo contra la NBA”.
Nadia Comaneci (64) con el LaureusEFENadia rememoraba para Laureus hace unas semanas su estancia en la Villa Olímpica. “Yo no era prácticamente nadie, venía de un país que la gente ni siquiera sabía dónde estaba en el mapa y tenía 14 años. Conocí a alguien a quien había visto en la tele, un famoso boxeador cubano: Teófilo Stevenson [ oro en los pesados en 1972, 1976 y 1980]. Estaba en la Villa Olímpica y me quedé alucinada. Me hizo un perrito con un globo. Fue genial”.
Marcos, que ha trabajado en el Ayuntamiento de Madrid hasta hace poco, recuerda que era difícil acercarse a Comaneci. “Las rumanas iban con mucha gente alrededor. Hay que entender que era un país del bloque del Este y el deporte era para sus políticos una propaganda. Ellas estaban allí para lo que estaban. Para entrenar y competir. Ganaron a la Unión Soviética, que parecía intocable”.
Crisol de deportistas
La española también tiene su singular recuerdo de aquella Villa Olímpica. “Tengo un recuerdo espectacular. Nunca había visto tanto deportista junto. Alas competiciones ibas sólo a las tuyas, nosotras a la gimnasia. Pero luego en la Villa estábamos todos juntos y deportistas, además, de todo tipo. Un impresionante crisol”.
Meses antes de que Nadia subiera a las asimétricas, el Comité Olímpico Internacional ya había cerrado el debate con Omega, la firma encargada de cronometrar y puntuar los Juegos de Montreal. “Me dijeron que un 10.00 no era posible”, confesaría años después Daniel Baumat, entonces director de Omega. La federación internacional había sido tajante: no hacía falta un cuarto dígito en el marcador porque nunca, en la historia de la gimnasia, se había superado un 9,95.
Nadia, en los premios ADN de MARCA 2026APO CABALLERO“Es muy difícil definir el impacto de lo que ocurrió”, remata la megaestrella, que fue premiada por MARCA en junio durante la gala de los Premiso ADN. “Ni siquiera intenté alcanzar el 10 y acabó siendo un 10 perfecto. Me convertí en algo perfecto antes incluso de darme cuenta. ¿Me lo merezco? ¿Es esto lo que soy? ¿Me va a acompañar para siempre?”. Seguramente la respuesta sean tres ‘síes’.
Los 150 dieces y los 12 discutibles de Mostepanova
Entre 1952, cuando se instauró una nueva puntuación y 2006, donde empezó una nueva era, se han registrado 150 dieces. El de Montreal se considera el primero de ellos. De esas máximas puntuaciones, 34 fueron durante los Juegos Alternativos de 1984, que se celebraron en Olomouc (Checoslovaquia), como respuesta al boicot. La soviética Olga Mostepanova sumó 12... discutibles.
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