El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, junto al presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, durante una audiencia del Comité de Servicios Armados del Congreso. Kylie Cooper Reuters
EEUU 70.000 M más la reparación de las bases: la guerra de Irán puede costarle a EEUU el triple de lo que reconoce el PentágonoFrente a la promesa de austeridad con la que Trump empezó su segundo mandato, el gasto en la guerra de Irán se ha disparado hasta niveles que empiezan a preocupar en el entorno del presidente.
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Guillermo Ortiz Publicada 2 mayo 2026 01:07h Las clavesLas claves Generado con IA
El secretario de Estado, Pete Hegseth, compareció miércoles y jueves ante el Comité de Servicios Armados del Senado estadounidense. Se enfrentaba así, por primera vez desde el inicio de la guerra en Irán, a un interrogatorio lleno de preguntas incómodas que exigían respuestas más allá del populismo y la exageración habitual en el histriónico presentador devenido político.
El objetivo de la comparecencia era debatir la ampliación del presupuesto de defensa para el ejercicio 2027 —1.500 billones de dólares, un récord histórico—, pero se convirtió, como era de esperar, en una discusión acalorada de horas y horas sobre la estrategia, los objetivos y el coste real de la operación Furia Épica.
El secretario abrió con su mejor estilo: "El mayor adversario al que nos enfrentamos son las palabras irresponsables y derrotistas de los demócratas del Congreso y de algunos republicanos".
La guerra de EEUU en Irán ha costado hasta ahora 25.000 millones de dólares, según un funcionario del PentágonoA partir de ahí, la cosa sólo fue a peor.
El subsecretario del Ejército, Jules Hurst, apuntó la cifra de 25.000 millones de dólares como gasto aproximado en Irán hasta la fecha, "la mayor parte en municiones", ante lo cual el senador por Delaware Chris Coons replicó: "Estoy del todo seguro de que esa cifra tira a la baja".
Más directo fue el congresista Ro Khanna: "No sabe cuánto estamos pagando en gasolina. No sabe cuánto estamos pagando en comida. Su cifra de 25.000 millones está completamente equivocada... Lo suyo es pura incompetencia".
Cuando Hegseth respondió con la pregunta retórica que ya es marca de la Administración —"¿Cuánto pagaría para evitar que Irán tenga una bomba nuclear?"—, Khanna le recordó que había alguien en su propia Administración que compartía sus dudas sobre la operación: "¿Sabe quién? JD Vance".
El senador demócrata Richard Blumenthal también puso a Hegseth en un compromiso, al preguntar si los 25.000 millones incluían la reparación de las bases dañadas. Como Hegseth esquivó la pregunta, Blumenthal se vio legitimado a afirmar: "Creo que esa cifra es probablemente menos de la mitad, quizás menos de una cuarta parte del coste real".
Por su parte, el senador por Maine Angus King fue más claro en su estimación: 50.000 millones, "aproximadamente mil millones de dólares al día" a lo largo de los 60 días del conflicto.
La aritmética del Pentágono
Las cifras independientes cuentan otra historia. Las del Iran War Cost Tracker —una página web diseñada para informar del conflicto— parte de un dato verificado: el Pentágono informó al Congreso de que los primeros seis días de la operación Furia Épica costaron 11.300 millones de dólares —1.880 millones diarios— para un total acumulado de 70.000 millones.
La analista militar Jennifer Kavanagh estima que sólo los sistemas de defensa aérea consumieron más de 10.000 millones en las primeras 48 horas, porque Irán lanzó más de 2.000 drones y 771 misiles balísticos. Los interceptores THAAD cuestan 12,7 millones cada uno; los Patriot PAC-3, 3,7 millones. Parece una multiplicación sencilla.
El modelo Penn Wharton de la Universidad de Pensilvania sitúa los costes directos entre 40.000 y 95.000 millones de dólares para un conflicto de menos de dos meses, con un impacto económico total que alcanza los 210.000 millones.
El Centro por el Progreso de Estados Unidos calcula que, sólo en los primeros cuatro días, el coste ya superó los 5.000 millones. El propio Iran War Cost Tracker estima que, en realidad, su modelo captura solo el 60-75% del coste, porque excluye programas clasificados y costes de oportunidad económica.
Hay un detalle que lo dice todo: el Pentágono pidió al Congreso 200.000 millones en financiación suplementaria para la guerra. Eso es ocho veces la cifra que Hurst declaró el miércoles.
Un soldado del Ejército de EEUU pasa junto a vehículos militares en una base militar estadounidense en Pyeongtaek, Corea del Sur. Reuters
Las bases rotas
La cadena CNN reveló el miércoles, citando tres fuentes, que los 25.000 millones no incluyen la reparación de bases militares, contestando así a la pregunta del senador Blumenthal. Sólo eso ya elevaría la factura a entre 40.000 y 50.000 millones.
Los ataques iraníes dañaron al menos nueve instalaciones en las primeras 48 horas —en Baréin, Kuwait, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Catar—, destruyendo radares THAAD, hangares, almacenes e infraestructura de comunicaciones.
Sólo restaurar el edificio principal del puerto donde descansa la V Flota en Baréin podría costar 200 millones. Aparte, al menos una docena de drones MQ-9 Reaper quedaron fuera de servicio.
Como el propio Hurst admitió ante el Senado, el Pentágono "no tiene un número final para los daños en nuestras instalaciones en el extranjero".
Mientras tanto, la factura silenciosa la pagan los ciudadanos.
La Universidad de Brown lanzó su propio contador del gasto energético derivado de la guerra de Irán, con el politólogo Jeff Colgan al frente, con el fin de cuantificar lo que el conflicto cuesta a cada hogar en combustible.
Los datos son claros: desde el 28 de febrero, el hogar medio ha pagado casi 200 dólares extra; en total, los consumidores han asumido unos 27.500 millones en costes energéticos adicionales.
"Piensen en todo lo que como país podríamos haber hecho con ese dinero: financiar la investigación en ciencia, la innovación médica, la energía limpia…", declaró Colgan.
El crudo Brent cotizaba el miércoles a 118 dólares el barril, aunque el jueves bajó a 110; la gasolina en Los Ángeles superó los 8 dólares el galón (aproximadamente cuatro litros).
El Pentágono propone un presupuesto de 1,5 billones para 2027 centrado en misiles, drones y rearme industrialEl ballroom, el DOGE y la cuenta que no cuadra
A pocos kilómetros del Senado, donde Hegseth intentaba convencer al país de que la guerra había costado solo 25.000 millones, avanzaba la construcción del ballroom (salón de baile) de la Casa Blanca: 90.000 metros cuadrados cuyo coste ha escalado de los 200 millones anunciados hasta los 551 estimados en la actualidad.
El 56% de los americanos lo rechaza y hasta el senador republicano Thom Tillis advirtió de que financiar "un lujoso salón de baile cuando el coste de la cesta de la compra se ha convertido en el gran tema de las elecciones legislativas sería una falta de tacto monumental".
El contraste con el discurso fundacional del segundo mandato es difícil de sostener: Steve Bannon, el líder espiritual de MAGA, afirmó repetidamente que el objetivo era recortar el gasto público y la deuda, señalando precisamente al ejército como partida a la que meter mano.
El DOGE, la gran promesa de austeridad "a la austríaca" encabezada en un principio por Elon Musk, tardó meses en recortar lo que la guerra consume ahora en días.
El portal Axios reveló este jueves que en el entorno de Trump ya se reconoce que el presidente "sobreestimó con mucho su capacidad de derribar el régimen sin enviar tropas terrestres".
El conflicto podría prolongarse hasta septiembre y los planes del Pentágono siguen sin descartar una operación terrestre en suelo iraní.
Cada mes adicional consume en torno a 30.000 millones de dólares. Un despliegue de tropas —que Trump lleva semanas descartando en público mientras el Pentágono lo planifica en privado— multiplicaría esa cifra por un factor que ningún contable del Congreso quiere calcular en voz alta.