Un fotograma de 'A Better Man'
En plan serie 'A Better Man': de 'incel' a travesti en un santiaménFilmin estrena la historia de un hombre que cambia de identidad tras ser cancelado por sus amenazas a una humorista.
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Enric Albero Publicada 21 febrero 2026 01:06hA Better Man (Thomas Torjussen, 2025) llega a nuestro país —Filmin, 24 de febrero— después de haber triunfado en el Serielizados Fest, donde se impuso en la categoría de mejor serie internacional, además de ganar el premio del público.
No es de extrañar que esta producción noruega arrasara en el festival barcelonés, pues parte de una premisa llamativa como la sirena de alarma de un trasatlántico que queda expuesta con contundencia en un piloto que concentra lo mejor de esta propuesta breve (solo cuatro episodios) y directa, pero quizá demasiado pendiente por cumplir con una agenda de temas urgentes a tratar.
Tom (Anders Baasmo) es un hombre de mediana edad que ha heredado la humilde regencia de la tienda de ropa propiedad de su madre, ahora ingresada en una residencia. Dedica su tiempo de ocio a frecuentar foros de internet y páginas web cuyo índice de contenidos podría servir para diseñar el programa electoral de cualquier partido de ultraderecha.
'Taxi Driver' cumple medio siglo: la rabia del lobo solitario de Scorsese que hoy sería un 'incel' trumpistaEn esta ágora antiwoke, las mujeres emancipadas son vistas como un adversario, como uno de los grandes problemas de la decadencia de las sociedades occidentales: manipuladoras, dominantes, insumisas… Tom se oculta detrás de un par de seudónimos que utiliza como plataforma para lanzar sus proclamas misóginas, casi un listado de preceptos dictados por Andrew Tate, el gurú incel; esto es, por si alguien todavía no lo sabe, un hombre involuntariamente célibe, un santo varón que descarga sobre la feminidad la imposibilidad de echar un polvo. No soy yo, son ellas.
Sus intervenciones en redes oscilan entre la grosería y la amenaza directa, pero una cosa son las palabras y otra los hechos. O al menos eso cree Tom, que no duda en arremeter contra la cómica Live Stensvaag (Ingrid Giæver) con el siguiente comentario a uno de sus posts en Instagram: "Eres la tía con menos gracia de Noruega. Nos haré un favor y remataré tu intento de violación. Búscame entre el público, soy el que no se ríe".
Su mensaje intimidatorio incorpora un aderezo de inquietud, pues cuando alguno de los espectadores que asiste a sus shows no reacciona a los chistes que Live lanza desde el escenario, de inmediato adquiere la condición de posible agresor. Víctima de la ansiedad, la humorista acude a los medios y difunde el mensaje así como el alias de su autor. La identidad de Tom no tarda en ser puesta al descubierto y el acosador pasa a convertirse en objeto del deseo de los medios (y de las autoridades) en un nanosegundo.
Hostigado por la prensa, buscado por la policía y condenado al público vituperio, Tom se da cuenta de que su acceso a la vida corriente ha quedado invalidado. Esa tarjeta invisible con la que (casi) todos nacemos y que nos permite entrar a un bar, ir a la universidad o acudir al trabajo sin que nadie nos dé el alto a veces puede ser cancelada.
'A Better Man' cuenta con una narración de envidiable pulso y sin un ápice de inverosimilitud
A partir de ahí, Tom ingresa en el octavo círculo del infierno y su vida se convierte en una divina tragedia. El suicidio parece la opción más sensata, pero no todo el mundo tiene ni los arrestos ni la pericia para apagar el interruptor que ponga fin a la crueldad del mundo. Refugiado en la tienda familiar, la única solución para salir indemne del embrollo en el que se ha metido pasa por construirse una nueva identidad, fabricarse una biografía despegada de su pasado para tratar de sobrevivir en un entorno del que ha sido expulsado.
Tom saldrá por la puerta de su establecimiento afeitado, con vestido largo, peluca y zapatos de tacón bajo el nombre de Brite. A partir de ahí, mientras trata de pasar desapercibida deambulando por los márgenes de la sociedad, se topará con la arisca y violenta realidad que un sinnúmero de mujeres enfrentan a diario. De incel a travesti en cincuenta minutos. Todo narrado con envidiable pulso y, lo más importante dada la brusca transformación del personaje, sin un ápice de inverosimilitud.
Leticia Dolera estrena 'Pubertat', el reverso tierno de 'Adolescencia': "Internet no va a matar la inocencia"El desarrollo posterior rebaja un tanto las expectativas dibujadas en el capítulo inicial, pues Thomas Torjussen, creador de la serie, se preocupa más por exponer una serie de temas de interés que por explorar los límites de su personaje protagonista.
Eso se observa, por ejemplo, en lamultiplicación de puntos de vista. Si, inicialmente, A Better Man se despliega a partir de las perspectivas de Tom/Brite y de Live, en lo que constituye un relato de dos direcciones que mezcla el tópico de la caída y posterior redención con una pequeña odisea de reparación a través del diálogo entre víctima y victimario, poco a poco irá ampliando el foco.
De un lado, y a partir del segundo capítulo, la historia de Audun (Jonas Strand Gravli), el vecino de Tom, se desliga de la trama principal y adquiere su propia autonomía, por más que termine resolviéndose con su reingreso en el caudal narrativo principal.
Audun es un padre primerizo ahogado por la represión que encontrará una culposa válvula de escape en el desinhibido ambiente de las saunas gay. Un hombre roto que hallará, finalmente, el modo para poder expresar toda la frustración que lleva dentro a sus seres más cercanos.
Una escena de 'A Better Man'. Foto: Lukas Salna
En el tercer episodio el marco dramático se ensancha de nuevo, pues se nos cuenta la historia de Maria/Ieva (Irena Sikorsyté), la actriz lituana que se dedica a estafar a hombres por internet regalándoles romanticismo virtual y una falsa promesa de amor real a cambio de dinero. Como vemos en el arranque, Tom se cuenta entre sus víctimas. Ese fraude es la espoleta que hace estallar sus ansias de venganza, de las que Live será su objetivo.
Esa expansión del relato sirve a un propósito claro. Se trata de hablar de cuestiones como la identidad de género, el oscuro funcionamiento de la industria del porno, las estafas relacionadas con la transustanciación del píxel en carne como uno de los riesgos que entraña buscar pareja a través de internet, el crecimiento de la machosfera, los abusos recurrentes y perennemente ocultados que se dan en el mundo del show business o el temor al rechazo que lleva a la comisión de acciones reprobables, incluso susceptibles de ser consideradas delito, con tal de ganarse la aceptación de la comunidad masculina.
‘Adolescencia’: si tiene un hijo adolescente, acojóneseCada una de esas cuestiones da para un largometraje autónomo, pero aquí aparecen todas juntas en un esforzado intento por mostrar las conexiones entre ellas. Que Brite ingrese como asistente en un centro que atiende a mujeres víctimas de todo tipo de violencias —un colectivo al que ella ingresa por la vía rápida— da la medida de los objetivos admonitorios que Torjussen persigue.
Al final A Better Man nos habla del derecho a cambiar, de la posibilidad de recomponerse y de la necesidad de expresar los propios sentimientos, de ahí que busque un final redentor para sus cuatro personajes principales. La comprensión que nace entre Tom y Live parte desde un diálogo que surge de un doble complejo de culpa. Es cierto que la serie es de una explicitud atronadora, sin margen para la disensión, porque cuando los encuentros entre los opuestos se producen ya no hay espacio para la confrontación, pues Tom exhibe la fe del converso, adquirida durante su vida como mujer. No se busca el debate, sino la ejemplaridad.
Un momento de la serie 'A Better Man'. Foto: Lukas Salna
En cuanto a los apuntes visuales, Thomas Torjussen y la codirectora Gjyljeta Berisha trabajan sobre los conceptos de encierro y deformación, entendida esta última como paso necesario para la reconstrucción; es decir, no en sentido peyorativo.
Los interiores opresivos —la manera en la que se filman apartamentos, bares u hospicios— remiten a la asfixia existencial que atosiga a Tom desde el instante en que su identidad y sus execrables actividades cibernéticas se hacen públicas. El otro motivo visual recurrente lo encontramos en el uso de los espejos no como superficies fiables que nos devuelven nuestra imagen, sino como ventanas que dan acceso al verdadero estado de conciencia de Tom/Brite, propietaria de una identidad líquida, cambiante. El final del primer episodio bien vale como resumen de estos dos apuntes.
Pantomima Full estrena serie, una galería de memes humanos: "Aún hay mucho flipado en el mundo laboral"Asistimos, pues, a una constante redefinición del protagonista hasta su transformación final (de ahí esa insistencia en la deformidad), que no tiene tanto que ver con una conversión física, estamos aquí lejos de las ficciones que abordan las realidades trans, como con un proceso de aprendizaje que pasa por definir una nueva cosmovisión alejada de los postulados de dominación que han ordenado la masculinidad tradicional.
A Better Man es, en su suma, un llamado a desarrollar ese lado femenino que mantenemos a buen recaudo en algún lugar de nuestro córtex cerebral. También un exhorto a combatir esa represión afectiva modulada por pedagogías atávicas y décadas de opresión que, seamos sinceros, a los hombres blancos heterosexuales de clase media nos ha brindado una confortabilidad de la que a muchos les cuesta prescindir.
A Better Man
Creador: Thomas Torjussen
Intérpretes: Anders Baasmo, Ingrid Giæver, Jonas Strand Gravli
Productora: Beta Film GmbH, Maipo Film, Norsk Rikskringkasting, ZDFneo
País: Noruega
Año: 2025
Plataforma: Filmin
Fecha de estreno: 24 de febrero