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A estudiar también se aprende: guía definitiva para ser un 'crack'Hay trucos para memorizar más y mejor
Domingo, 18 de enero 2026, 00:08
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Más de 10.000 alumnos (adolescentes, universitarios, opositores...) han estudiado en la última década bajo el dictado de Alejandra Scherk y Ferran Ballard, expertos en ... técnicas de aprendizaje eficaz. Ahora, han glosado sus 'lecciones' en el libro 'Aprender con estrategia' (Libros Cúpula), un manual para estudiantes que no saben, precisamente, cómo estudiar.
Lectura
Enfrente, el tocho de apuntes. Empieza por una «lectura exploratoria, lee rápido sin releer lo que no entiendes, mejor usando el dedo o un lápiz para seguir las líneas, lo que puede hasta duplicar la velocidad de lectura». Esta primera lectura –describen gráficamente– «es lo más parecido a ver un vídeo a velocidad 1.5, no te pierdes nada esencial y avanzas más rápido». «En gigantes tecnológicos como Amazon la lectura exploratoria es obligatoria y las reuniones empiezan con un tiempo de 10 a 30 minutos para leer el documento a discutir a continuación».
Tras esta primera lectura, la segunda será «de profundización». «Hay que subrayar los conceptos clave, aunque a veces es más relevante tachar un párrafo irrelevante que subrayar lo demás». Se subrayan fechas, nombres propios, explicaciones de cómo funciona algo, clasificaciones e incluso ejemplos: «Si un economista explica que la externalidad negativa es una consecuencia no deseada que afecta a terceros ajenos a una transacción pero añade un ejemplo gráfico diciendo que es como un aeropuerto que hace ruido y molesta a los vecinos de la zona, subráyalo». Sobre cuánto subrayar, Scherk y Ballard recomiendan «entre el 20% y el 50% del texto». El cómo hacerlo lo dejan a elección del estudiante. «Se puede perfectamente subrayar a lápiz, aunque subrayar algunas palabras con colores hará que se recuerden mejor por el 'efecto novedad'», aseguran.
Resumen
«El resumen se hace a partir de un subrayado previo. Debe ser corto, coherente y leerse con fluidez, no ser frases sueltas ni ideas desconectadas». Se pueden usar abreviaturas, «pero con significado único y evitando resúmenes con muchas flechas».
Hoja de preguntas
Algo habitual al estudiar es leer el título del tema en la hoja, taparlo con la mano y 'recitar' el contenido. Los autores sugieren sustituir esos títulos por preguntas. Por ejemplo: '¿Podrías dibujar una planta y etiquetar sus partes?', '¿cómo preguntarías la dirección del supermercado en inglés?'. Convertir el índice en un listado de preguntas servirá –dicen– a modo de «simulacro de examen».
Esquema
Funciona como «el plano para el arquitecto». «Al agrupar visualmente elementos relacionados, aparecerán conexiones». Una de las maneras de hacer un esquema (no la única) es el mapa mental: «Coge una hoja en blanco en horizontal y escribe en el centro, dentro de un círculo, el título. Desde el centro dibuja las ramas principales, cada una de un color, siguiendo el orden de las agujas del reloj, una palabra por rama (en mayúsculas) o tres como máximo. A partir de esas ramas surgen otras más finas. Añade dibujos sencillos que representen las palabras porque cuando aprendemos algo usando solo palabras lo procesamos por el canal verbal y, si son imágenes se procesan por el canal visual. De ahí que si la información se codifica por dos rutas distintas aumentarán las probabilidades de recordarlas posteriormente».
La 'técnica Pomodoro' de los estudiantes
El cerebro necesita pausas, de modo que «la recomendación es dedicar entre 50 minutos y una hora a aprender algo y luego parar de 5 a 10 minutos, pero activamente, es decir, aprovechando el parón para caminar, para hacer ejercicio, para ir al baño o beber agua.... Si es mucho tiempo, se pueden hacer ciclos más cortos, como la 'técnica Pomodoro', que consiste en estudiar 25 minutos y descansar 5. «Recordamos mejor lo primero y lo último de cada ciclo. Por eso, al trabajar en intervalos más cortos, multiplicas las posibilidades de retener más información»
El más difícil todavía
Cómo memorizar un texto largo o complejo
Lee en voz alta las palabras del esquema
«Una vez que has hecho el esquema, empieza a memorizar párrafo por párrafo leyendo en voz alta las palabras del esquema, ya que este paso asentará los cimientos de lo que hay que memorizar».
Leer el texto en voz alta
«Aquí tu cerebro conecta con el texto completo y le da coherencia. Léelo una sola vez, sin releer».
Explica en voz alta el texto mirando el esquema y luego sin mirarlo
«No mires el resumen, solo el esquema. Después, explica en voz alta el texto pero prescindiendo de ese apoyo visual».
¿Qué hacer después de memorizar algo?
«Si has acabado de memorizar un tema entero, recítalo de nuevo desde el principio; no es algo redundante, sino que ayudará a compactar el aprendizaje. Repite este paso tres veces ese día. Si fallas recurrentemente en algo, apóyate en 'flashcards', tarjetas en las que escribirás, por un lado, la pregunta a esa cuestión y, por el otro, la respuesta. La idea es mirar la pregunta únicamente, intentando recordar la respuesta».
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