Martes, 05 de mayo de 2026 Mar 05/05/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

A juicio por violar a su pareja en un viaje a Francia tras tener «sexo brusco»

A juicio por violar a su pareja en un viaje a Francia tras tener «sexo brusco»
Artículo Completo 1,033 palabras
El acusado se enfrenta a 14 años de prisión y la defensa mantiene que la denuncia responde a una venganza por las infidelidades de su cliente
A juicio por violar a su pareja en un viaje a Francia tras tener «sexo brusco»

El acusado se enfrenta a 14 años de prisión y la defensa mantiene que la denuncia responde a una venganza por las infidelidades de su cliente

Regala esta noticia El acusado de violar a su pareja durante un viaje a Francia. (I. Cabanes)

Ignacio Cabanes

Valencia

05/05/2026 a las 12:52h.

Un viaje en pareja que a priori tenía que ser una idílica travesía romántica por la ruta de los castillos franceses, pasando por Perpiñán, Carcassonne ... y Toulouse, ha acabado en un tribunal con el novio acusado de violación y el filo de la guillotina -utilizando el símil francés- de catorce años de prisión sobre su cuello. Su expareja lo denunció por agresión sexual días después de regresar del viaje al asegurar que la mañana del 24 de julio de 2024 su por entonces novio la obligó a tener relaciones sexuales pese a su negativa, ya que se encontraba mal y así se lo hizo saber.

Los hechos enjuiciados en Valencia ocurrieron durante un viaje por el sur de Francia en el verano de 2024. Además de los catorce años de prisión a los que se enfrenta, el Ministerio Fiscal solicita para el acusado otros ocho años de libertad vigilada y la prohibición de aproximarse y comunicarse en modo alguno con su expareja por un tiempo superior en diez años a la condena de cárcel. La vista oral comenzó este lunes con el testimonio de la denunciante.

Según ha relatado la víctima, estando alojados en la ciudad de Toulouse, su novio le insinuó su deseo de mantener relaciones sexuales. La mujer se negó explícitamente alegando que se encontraba mal, después de haber tenido relaciones consentidas la noche anterior que le habían provocado un sangrado. La denunciante asegura que, aunque en la pareja eran habituales las prácticas de «sexo brusco», en las que había tirones de pelo, en ningún caso formaba parte del juego sexual que ella se negara, como así le manifestó claramente esa noche debido a su malestar físico.

La denunciante le regaló una analítica enmarcada junto a un paquete de preservativos por serle infiel y pensar que le había contagiado enfermedades

Pese a la negativa inicial, el procesado volvió a insistir metiéndole la mano por dentro del pantalón, momento en que ella volvió a rechazarlo y se dirigió a la cocina para preparar café. En ese instante, siempre según el relato de la denunciante, el hombre presuntamente la abordó por la espalda, la agarró con fuerza del pelo y del cuello, la tiró sobre la cama y la penetró vaginalmente hasta eyacular mientras la mantenía inmovilizada boca abajo.

La víctima explica que se quedó «quieta e inmovilizada» debido al estado de shock que le produjo la agresión. Tras el incidente, ambos emprendieron el viaje de regreso a Valencia, un trayecto de unas ocho horas realizado prácticamente en silencio. La mujer llamó a una amiga para contarle lo sucedido y le fue enviando su ubicación durante el trayecto por seguridad. Una vez en Valencia, la denunciante le comunicó la ruptura de la relación y le envió un vídeo sobre el consentimiento sexual, advirtiéndole de que había pasado una línea infranqueable.

Denuncia un mes después

Uno de los puntos a los que se aferra la defensa es la demora en la interposición de la denuncia, que no se registró hasta el 29 de agosto, más de un mes después de la agresión sexual. La víctima argumenta que tardó en denunciar los hechos porque «tenía que asimilar lo que acababa de pasar, no me sentía preparada para pasar por un proceso judicial», y porque las familias se llevaban bien y tenía que valorar todo lo que iba a suponer la denuncia. Previamente sí que acudió a su psiquiatra, con el que habló tras pasar la agresión y le contó lo ocurrido. La denunciante estaba acudiendo a dicho psiquiatra debido a que años atrás había tenido problemas en el trabajo que le generaron una ansiedad por la que requirió de tratamiento.

Tesis de la defensa

Por el contrario, la defensa del acusado sostiene que la denuncia es una venganza motivada por el descubrimiento de las infidelidades de su cliente. El letrado defensor argumenta que la relación se rompió cuando la mujer supo que el hombre mantenía otras relaciones sentimentales, lo que habría provocado una actitud de despecho. Según esta tesis, la denunciante llegó a presentarse en casa del acusado con otra de las mujeres engañadas para recriminarle el presunto contagio de enfermedades de transmisión sexual. La defensa ha aportado como prueba el hecho de que la mujer entregó al procesado una analítica enmarcada junto a un paquete de preservativos como gesto de reproche por las infidelidades.

Además, han presentado numerosos mensajes de WhatsApp de contenido sexual explícito previos al viaje para demostrar que las relaciones bruscas eran una práctica consentida y disfrutada por ambos. Para explicar estos mensajes de índole sexual, en los que la denunciante relata lo mucho que disfrutaba con este «sexo brusco», la denunciante ha explicado que le mandaba los mismos para complacer a su pareja porque le gustaba tener ese tipo de conversaciones para excitarse.

La defensa también niega que el viaje se adelantara por la supuesta agresión, afirmando que el regreso el día 24 ya estaba programado por una cita médica de la mujer al día siguiente. El juicio continuará este martes en la Audiencia Provincial de Valencia con el interrogatorio del procesado, quien ha mantenido hasta ahora que las relaciones siempre fueron consentidas. El tribunal deberá dirimir si el acto denunciado se produjo mediante el uso de la fuerza o si, como sostiene la defensa, se trata de una denuncia instrumental tras una ruptura sentimental conflictiva.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir