Lejos de rebajar el tono, Santiago Abascal se dice convencido de que su "deber" ante la tragedia ferroviaria que mantiene al país consternado es "denunciar" la acción del Gobierno "con toda la contundencia". "El luto y el silencio no pueden servir para ocultar la corrupción", ha sostenido este miércoles, durante un encuentro organizado por Madrid Foro Empresarial.
El líder de Vox, desde la misma noche del accidente de trenes en Adamuz (Córdoba) por el que han fallecido 42 personas, criticó directamente al Gobierno, vinculando su acción y políticas con lo sucedido. En definitiva, culpándolo. En los días siguientes, el tono, tanto de Abascal como del resto de dirigentes del partido, se ha mantenido.
Y en esa línea, este miércoles, el líder de Vox se ha referido a las causas judiciales que afectan al Gobierno, y en particular al Ministerio de Transportes -a José Luis Ábalos, en prisión preventiva, y a la ex presidenta de Adif, imputada-, para afirmar que "la corrupción destruye la confianza en las instituciones y la corrupción mata". "Lo vamos a denunciar con toda claridad, nos digan lo que nos digan", ha subrayado, reafirmándose en su tono duro de estos días.
Abascal también ha cargado contra la gestión gubernamental de las infraestructuras ferroviarias, apuntando a esta como el desencadenante del accidente ocurrido en Adamuz. Para el líder de Vox, hay una "sensación generalizada" de que "se están degradando" los servicios públicos, "pese a que estamos en récord de recaudación", ha sostenido. A su juicio, pues, el problema está en el destino que se está dando a los fondos públicos: "Se está gastando demasiadas veces en ideologías, en sostener a una sociedad civil subvencionada".
Refiriéndose en concreto a las infraestructuras ferroviarias, Abascal ha mencionado las denuncias hechas por algunos maquinistas y usuarios sobre el estado de las vías para denunciar la gestión gubernamental de este asunto. Además, a su juicio, que ayer se decidiera reducir el límite de velocidad en un tramo de la alta velocidad entre Madrid y Barcelona es "una clara declaración de autoinculpación".