El Gobierno refuerza el dispositivo ante la ola prevista y contempla cierres, más agua, hielo y hasta limitar el alcohol
Pogacar, con calor.- NACHO LABARGA Barcelona
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El Tour de Francia todavía no ha pisado territorio galo y ya tiene un frente abierto más allá de la carretera. El Gobierno francés ha ordenado reforzar la vigilancia durante las etapas que se disputen en el país, a partir del próximo lunes, después de tres jornadas en España, por la ola de calor anunciada por los servicios meteorológicos.
La medida no se queda en la prevención: si las condiciones sanitarias u operativas no permiten garantizar la seguridad y la asistencia, Francia contempla incluso anular alguna etapa. La orden aparece en una circular enviada por el ministro del Interior, Laurent Nuñez, a los delegados del Gobierno y desvelada por el diario L'Équipe.
El texto deja margen para una decisión extrema si el calor aprieta hasta poner en riesgo el dispositivo. "A título excepcional y de acuerdo con el organizador y el conjunto de las partes afectadas, pueden ordenar la anulación de una etapa cuando las condiciones sanitarias u operativas no permitan garantizar de forma simultánea la seguridad de los espectadores, del personal movilizado y la respuesta a las urgencias de la población", señala la circular.
El aviso llega después de que los servicios meteorológicos anunciaran una nueva ola de calor que afectará a Francia a partir de la próxima semana. El plan incluye reforzar el reparto de agua entre los espectadores que se colocan en las cunetas para seguir la carrera, distribuir gorras y abanicos, habilitar zonas de sombra y lanzar agua en algunos puntos del recorrido para refrescar al público.
El Tour, que mueve cada día a miles de aficionados al borde de la carretera, se prepara así para una vigilancia especial en las jornadas de más riesgo.Christian Prudhomme, director del Tour, también confirmó que la organización estará muy pendiente de las condiciones meteorológicas. La caravana publicitaria aumentará el reparto de agua, una de sus acciones habituales durante la carrera, y se lanzarán mensajes dirigidos a los espectadores para reducir riesgos.
La preocupación no se limita a las cunetas: Prudhomme indicó que también se incrementará el reparto de hielo entre los equipos para refrescar a los corredores y que habrá más motos encargadas de entregar bidones de agua durante las etapas.Un dispositivo contra el calorLa circular de Nuñez abre además la puerta a reforzar los dispositivos sanitarios en determinados puntos de la carrera si la situación lo exige.
Los delegados del Gobierno podrán ordenar el cierre de espacios concretos en los que no se pueda garantizar la seguridad por culpa del calor, una medida pensada para evitar aglomeraciones o zonas expuestas durante demasiadas horas al sol. El documento contempla incluso la posibilidad de prohibir el consumo de alcohol si se considera necesario, ya que eleva el riesgo de deshidratación. Todo queda condicionado al avance de la ola de calor y a la capacidad de mantener a la vez la seguridad de los espectadores, del personal movilizado y la respuesta a las urgencias de la población.