LA TRIBUNA
Abierto por vacacionesCon la llegada del verano y de las vacaciones escolares, se produce un abandono generalizado de la alimentación infantil
Regala esta noticia Añádenos en GoogleLUIS UTRILLA NAVARRO PRESIDENTE PROVINCIAL DE CRUZ ROJA
13/07/2026 a las 02:00h.Según nos informa la Junta de Andalucía, los centros docentes públicos de nuestra comunidad prestan el servicio de comedor escolar para todo el alumnado, al ... objeto de proporcionar a los padres un apoyo que les permita compatibilizar sus obligaciones familiares y profesionales con la formación de sus hijos. Algo totalmente loable, si fuera cierto. Los comedores escolares son una ayuda imprescindible para muchas familias, pero sobre todo para los niños de familias vulnerables, cuyo número se acerca a los tres millones de escolares en España, de los cuales, desafortunadamente, un 60% no cuentan con una plaza en dichos comedores. En el caso de Andalucía, el número de centros con comedor escolar ronda los 2.000, de un total de 6.000 centros educativos existentes en nuestra comunidad: apenas un 33%.
Si seguimos los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE 2026, un 5,6 % de los menores de 18 años no puede consumir carne, pescado o proteínas equivalentes cada dos días. Si tomamos como referente el censo andaluz que señala que el número de menores en nuestra comunidad es de 1,5 millones, el número resultante no deja de ser preocupante: unos 84.000 niños, niñas y adolescentes padecen problemas de mala alimentación en Andalucía, más de 17.000 de ellos en Málaga.
Un 5,6 % de los menores de 18 años no puede consumir carne, pescado o proteínas equivalentes cada dos días, según el INE
La situación toma tintes casi dramáticos cuando concluye el curso escolar y se suspenden los servicios de comedor. A la obligada y difícil conciliación laboral de los padres se suma el incremento del coste familiar de las comidas diarias de los menores, que en numerosas ocasiones tienen que acudir a la denominada 'comida basura', elaborada con exceso de sales y grasas saturadas, y totalmente desaconsejable para los niños.
Si bien son numerosas las instituciones y organizaciones que facilitan ayudas alimentarias asociadas a periodos vacacionales, como es el caso de las fundaciones La Caixa, Unicaja o Educo, y ayuntamientos como el de Málaga, muchas de ellas están asociadas a campamentos o residencias veraniegas. Tenemos que ser conscientes de que, a parte de la temporalidad que representan dichas ayudas, un 34% de los menores no pueden disfrutar de dichos campamentos vacacionales.
Y así, con la llegada del verano y de las vacaciones escolares, se produce un abandono generalizado de la alimentación infantil que se repite año tras año, sin que se articulen medidas que lo impidan.
A la solicitud de diferentes organizaciones humanitarias de mantener abiertos los centros escolares en la forma y modo adecuado, la respuesta suele ser el silencio administrativo, lo que impide que los niños que no tienen otra opción, puedan acudir a realizar actividades lúdicas a los mismos, o al menos deportivas en los patios colegiales. Mucho más olvidada queda la petición de que, en la medida de lo posible, se mantengan los comedores escolares para los niños más vulnerables, más allá de las propuestas que suelen organizar las empresas de cáterin en base a objetivos empresariales, o la voluntariedad de algunas AMPA. De la importancia de la alimentación saludable en la infancia y adolescencia creo que no es necesario insistir.
Y así, ante este panorama, la solución más a mano de las familias suele ser recurrir a los abuelos. En España el 35% de los abuelos cuidan a sus nietos varios días por semana, dedicando más de 16 horas a esta tarea, más del doble de los que lo hacen los abuelos de la Unión Europea. Un cuidado de los nietos que se acerca en los meses de verano al 60%.
Si bien la convivencia entre abuelos y nietos es especialmente saludable y muy recomendable, la obligatoriedad a la hora de compartir viviendas, no siempre adecuadas, y la responsabilidad que recae en los mayores sobre las actividades que realizan los niños, a menudo no son una buena solución.
Todo ello unido a la falta habitual de recursos de los abuelos, no muy boyantes en la mayoría de las familias que componen las clases medias malagueñas, lo que termina arrastrando, principalmente a los adolescentes, a una perversa apatía que les lleva al consumo permanente de contenidos digitales ya sea en móviles, tablet o programas televisivos.
No es lo mismo irte de veraneo con tus abuelos a una casa en el pueblo, con piscina y paseos al aire libre, gozando de la 'libertad' de la plaza del pueblo y el juego con otros niños, que trasladarte a un piso, carente del confort adecuado, en un barrio hacinado, sin zonas verdes ni de esparcimiento.
Y así, un año más, asistimos impotentes a la negativa institucional a mantener los comedores escolares abiertos, a sabiendas de las consecuencias negativas que esta actitud tiene en la salud de nuestros niños y adolescentes. Es hora de cambiar de rumbo y colocar en los comedores escolares el letrero de 'Abierto por vacaciones'.
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