La petición ‘¡Manos quietas! Salvemos la bahía de Ohuira’, publicada en Change.org por el Consejo Ciudadano de Ecología Bahía de Ohuira, sostiene que “la construcción de esta planta generará un ecocidio, riesgo para la salud humana y un etnocidio cultural para el pueblo originario yoreme, cuyos integrantes habitan los territorios de la bahía de Ohuira desde hace miles de años”.
otorgó a GPO las autorizaciones en materia de impacto ambiental necesarias para la construcción de la planta de amoníaco.En su sitio web, la compañía afirma que el complejo “se ubica en un área previamente desarrollada, sin vegetación ni fauna”. Asimismo, sostiene que el proyecto “no afecta los servicios ecosistémicos del sitio Ramsar ni interfiere con los hábitats de las aves migratorias”.
documento destaca el dragado de aproximadamente 1.44 millones de metros cúbicos de sedimentos marinos para habilitar dársenas de maniobra, áreas de atraque y canales auxiliares. El material extraído sería depositado en una zona oceánica situada a unos 40 kilómetros del proyecto.Entre las afectaciones previstas se encuentran el aumento de la turbidez del agua, alteraciones en el sustrato marino, reducción de la cobertura de vegetación acuática y modificaciones en las comunidades de fauna bentónica. También se contempla el riesgo de contaminación por hidrocarburos y derrames accidentales, así como posibles impactos sobre la vida marina ocasionados por el ruido generado por maquinaria y embarcaciones.
Pese a estas implicaciones ambientales, a finales del año pasado el titular de la Secretaría de Economía de Sinaloa, Feliciano Castro Meléndrez, celebró que la construcción de la planta superara el 50% de avance. El funcionario calificó el desarrollo como “un avance muy importante”, al considerar que Topolobampo, como Polo de Desarrollo para el Bienestar dentro del Plan México, representa una nueva etapa para la industrialización y el crecimiento económico de la región. Además, señaló que para finales de 2027 comenzaría la producción de amoníaco, lo que contribuiría a sustituir parte de las importaciones de fertilizantes utilizadas por el sector agrícola.
campaña de activismo coordinado logró frenar el proyecto Perfect Day Mexico, considerado por distintos sectores como una amenaza para los ecosistemas locales y para los medios de vida de los habitantes de esa comunidad costera.