Adif, de juzgado de guardia: Adamuz, otro capítulo de la saga de caos, corrupción y trenes que no caben en los túneles
Observatorio de la movilidad Adif, de juzgado de guardia: Adamuz, otro capítulo de la saga de caos, corrupción y trenes que no caben en los túnelesEn cinco años han pasado tres presidentes por un gestor de infraestructuras muy tocado por la trama Koldo.
Más información:La CIAF escoge dos laboratorios para analizar las muestras del accidente de Adamuz para evitar "suspicacias"
Sandra Tobar Publicada 8 marzo 2026 01:51h Actualizada 8 marzo 2026 01:53hLas claves nuevo Generado con IA
La imagen de Adif ha cambiado mucho. Ha dejado de ser una de las empresas públicas más respetadas a estar en el ojo del huracán. El accidente de tren de Adamuz (Córdoba) le ha colocado en una posición muy crítica tras años salpicada por escándalos ferroviarios, tramas de corrupción y bailes de directivos.
Su papel en el siniestro está bajo sospecha continua. Sobre todo tras retirar pruebas de las vías sin autorización judicial. En concreto, se llevó 18 soldaduras y varios trozos de la aguja alegando que estaban "expuestos al deterioro".
Hasta la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) han acusado al gestor de "falta de colaboración" en las pesquisas para esclarecer las causas del siniestro que dejó 46 muertos.
La CIAF tardará una semana en analizar el contenido de las cajas negras de Adamuz tras el volcado de los datosFuentes consultadas por EL ESPAÑOL-Invertia explican que tras el accidente en Adif hay mucha tensión y nerviosismo. Las primeras hipótesis de la investigación se centran en la rotura del carril o de la soldadura de una vía recientemente renovada.
Es decir, apuntan a la compañía como principal responsable del siniestro por el estado en el que se encontraba la infraestructura. Esto coloca a la empresa pública en una situación muy delicada.
Más crítica que la de hace tres años, cuando el Gobierno confesó que los nuevos trenes de ancho métrico de Renfe para Cantabria y Asturias no cabían en algunos túneles por un error en las medidas.
Este fallo se convirtió rápidamente en un despropósito a nivel nacional que abrió una cascada de ceses.
Primero cayeron dos cargos técnicos de Renfe y Adif. Pero la polémica no cesó. El escándalo fue de tal calibre que la oposición política pidió al Gobierno la cabeza de cargos con más peso.
Y así fue. Dimitieron el presidente de Renfe, Isaías Táboas; y a la secretaria de Estado de Movilidad, Transportes y Agenda Urbana, Isabel Pardo de Vera, que en el momento de gestionar el contrato era la presidenta de Adif.
Trama Koldo
De hecho, poco después Pardo de Vera también se vio salpicada por uno de los grandes casos de corrupción que han golpeado al Gobierno de Pedro Sánchez y al Ministerio de Transportes que lideró José Luis Ábalos.
Estando al frente de Adif, en marzo de 2020 el consejo adjudicó el contrato de 5 millones de mascarillas (12,5 millones de euros) a Soluciones de Gestión, hoy pieza central del 'caso Koldo'.
José Luis Ábalos e Isabel Pardo de Vera, en su etapa al frente de Fomento y Adif, respectivamente. E.E.
La Audiencia Nacional la investiga por cinco posibles delitos: malversación de caudales públicos, cohecho, tráfico de influencias, prevaricación y pertenencia a organización criminal.
La 'trama Koldo' también se llevó por delante a otro presidente de Adif. Hablamos de Ángel Contreras.
Sustituyó en el cargo a María Luisa Domínguez, a quien Óscar Puente cesó tras la crisis de los trenes que no entraban en los túneles y el historial de incidencias ferroviarias que hubo en 2023.
Ángel Contreras sólo estuvo al frente de Adif durante 10 meses. Por ello, sobre su gestión poco se puede decir.
María Luisa Domínguez, presidenta de Adif, en la primera jornada del II Simposio del Observatorio de la Movilidad y las Ciudades. Esteban Palazuelos
El Gobierno le destituyó en septiembre de 2024. ¿La razón? Su nombre aparecía en el sumario del 'caso Koldo', aunque el Ejecutivo dijo que su cese no tenía nada que ver con el caso de corrupción.
En concreto, apareció relacionado con presuntos favores a algunas empresas contratistas de Adif mientras era director general de Conservación y Mantenimiento del gestor de infraestructuras.
Tercer presidente
Con la lista de escándalos de Adif en aumento, su lugar fue ocupado por Luis Pedro Marco de la Peña, actual presidente de la empresa pública y el tercero en ocupar este despacho en cinco años.
Su mandato se inició con la imagen de Adif ya muy tocada por las averías en los trenes y los grandes retrasos en los servicios de Cercanías y Rodalies, muchos de ellos imputables a problemas en las vías. Es decir, a su gestión.
La tan llamada exitosa liberalización del tren aumentó la oferta y la demanda y democratizó la alta velocidad.
Pero también reveló las carencias de la infraestructura ferroviaria que estaba sufriendo un mayor uso y, por tanto, más desgaste sin que las labores de mantenimiento se hubieran adaptado a esta nueva situación.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente (c), acompañado del secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano Clavero (i), y el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña (d), compareciendo en rueda de prensa tras la tragedia de Adamuz. Europa Press
Y los datos así lo reflejaron: casi 40 millones de viajeros utilizaron la alta velocidad comercial en 2024, un 22% más que en 2023 y un 77% más que en 2019.
Otro efecto colateral fue la congestión y saturación de estaciones como Chamartín y Atocha. Con cada retraso o avería de tren se normalizó la imagen de cientos de pasajeros agolpados en estas terminales en plenas obras.
Luego llegó el problema de los trenes Avril entre 2024 y 2025, las continuas averías en alta velocidad, el verano de los incendios en 2025…
Y, finalmente, el accidente de tren de Adamuz. Un siniestro que ha puesto en entredicho el estado de toda la red.
Renfe creará una empresa de autobuses para hacer frente a los cortes y averías de trenLos datos muestran que hay problemas preocupantes: Adif tiene activas 1.079 limitaciones temporales de velocidad en 104 líneas de la red convencional (Cercanías, Media y Larga Distancia y Mercancías).
Son un 15% más que hace un mes, lo que refleja la incapacidad de la empresa pública para reducir incidencias relacionadas con roturas de carril o el mal estado de la vía, entre otras.
Y se suman al largo historial de escándalos que ninguno de los últimos presidentes ha sabido frenar. Lo que refleja también la inestabilidad en la cúpula directiva y la falta de confianza con cada cambio de sillas.
Pero la sangría podría seguir si la investigación concluye que Adif es responsable del accidente de Adamuz.
Mientras Óscar Puente aseguró que no dimitiría de su cargo de ministro de Transportes, Luis Pedro Marco sí dijo que asumiría las consecuencias.
Así que quién sabe si este año el gestor de infraestructuras tendrá nuevo presidente.