Este verano sofocante es una señal inquietante de cómo la quema de combustibles fósiles está elevando las temperaturas en todo el mundo, al tiempo que desencadena olas de calor más intensas y prolongadas.
"Agosto de 2026 fue un mes tormentoso en el historial climático mundial. Junto con las temperaturas récord de la superficie del mar a escala global y el verano más cálido observado hasta ahora en Europa Occidental, estas mediciones muestran cómo el cambio climático está intensificando los fenómenos extremos tanto en la atmósfera como en los océanos. Las comunidades, las economías y los ecosistemas de todo el mundo sienten cada vez más los efectos de estas condiciones", afirmó en un comunicado Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio.
Según Copernicus, la temperatura media global de agosto se situó 1.65°C por encima de la media preindustrial. Aunque este verano ha sido caluroso a escala global, sus efectos se han traducido en consecuencias peligrosas y, en ocasiones, mortales a nivel local.
fallecieron durante las olas de calor registradas este verano en Alemania, Francia y España. Además, incendios sin precedentes arrasaron en diversas zonas de Europa, provocando la primera nube de humo por un incendio documentada en Francia y amenazando un observatorio clave de la NASA en España. En América del Norte, los incendios forestales en Canadá y el norte de EE UU llenaron de humo zonas de todo el noreste.El cambio climático ha elevado las temperaturas de fondo, pero el fenómeno de El Niño, que agita el océano Pacífico oriental, ha añadido aún más calor. Los fenómenos de El Niño suelen coincidir con un aumento temporal de la temperatura global de entre 0.1 y 0.2°C. Se prevé que el fenómeno de El Niño de este año alcance una intensidad récord y altere el clima en todo el mundo. Sin embargo, el impacto total sobre la temperatura del planeta no se notará hasta el año que viene, lo que significa que el próximo verano podría ser aún más caluroso que el que acabamos de vivir.
Los científicos climáticos han advertido de que el mundo debe evitar que el calentamiento medio a largo plazo supere los 1.5°C para evitar los peores efectos del cambio climático. Aunque las temperaturas por encima de ese umbral durante un solo mes no suponen un rebasamiento permanente de dicha cifra, son una señal de que el mundo se está acercando a ese punto de referencia.
A principios de este mes, la ONU advirtió en un informe de que es probable que el mundo supere el umbral de 1.5°C en unos pocos años. Para frenar el aumento de las temperaturas globales, el mundo debe dejar de quemar combustibles fósiles y reducir las emisiones de carbono.
"El calor abrasador de este verano, los incendios forestales devastadores y las inundaciones mortales son una advertencia de lo que nos espera. Debemos procurar que el aumento por encima de 1.5 °C sea lo menor y breve posible. Para lograrlo, necesitamos elevar mucho más nuestra ambición climática", afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres, en un comunicado.
Artículo originalmente publicado enWIRED.com.Adaptado por Alondra Flores.