Doblete del francés, el segundo de penalti a lo Panenka, para asegurar un triunfo de mérito
en la Cerámica. El Villarreal resiste mientras les dura la gasolina a Parejo y Gerard Moreno
- JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ
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- Estadísticas Así vivimos el Villarreal-Real Madrid
El Real Madrid aprovechó la ocasión para trasladar la presión al Barcelona y colocarse líder provisional. Lo hizo con un partido excelente, serio y solidario, en un campo complicadísimo, el del tercer clasificado. Fue Mbappé quien tradujo la superioridad blanca con un doblete en una segunda parte vibrante de un equipo que crece con Álvaro Arbeloa. El Villarreal, temible en LaLiga, se sobrepuso a la fatalidad de la grave lesión de Foyth y estuvo en el partido mientras Parejo y Gerard Moreno tuvieron energía. Sin ellos, no encontró rutas fiables el equipo amarillo para crear problemas a Courtois.
mbappe (7)Fue un partido divertidísimo, incluso en su primer tramo, cuando no hubo goles. Villarreal y Real Madrid ofrecieron un primer tiempo eléctrico, sin tregua. Agotador en el ida y vuelta incluso para el espectador. Marcelino apostó por Pau Navarro en el costado derecho para medirse a Vinicius, y por Gerard Moreno en el enganche, con Pape Gueye y Parejo en la sala de máquinas. Las jugadas mejoraban cada vez que la pelota pasaba por ese trío, con Moleiro menos preciso que de costumbre. Tampoco estuvo seguro de inicio Renato Veiga, que falló en un par de entregas para hacer buena la presión del Madrid. Destacó en ese apartado Mastantuono, algo que empieza a ser habitual.
Llegó la primera ocasión de mérito, una buena acción de Güler al irse de dos en la derecha, y después la fatalidad. Se rompió Foyth, pinta de Aquiles y de temporada acabada para el bravo central argentino. Entró Rafa Marín, carne de cantera blanca que cuajó un buen encuentro, y avisó después Moleiro al interceptar un pase temerario de Vinicius, pero no explotó su buena posición. Al brasileño le faltó finura de inicio y volvió a protestar mucho, con y sin razón. Eso sí, como en tiempos pretéritos, no dejó de intentarlo, empezando por una pared corta que Mbappé remató duro pero centrado.
mbappepanenkaVini cerró el primer tiempo rozando la amarilla por sus gestos insistentes, antes de buscar el palo en un remate cruzado que salió muy cerca, otra vez en presión de Güler, el mejor futbolista blanco en ese tramo. Y pudo marcar Pape Gueye al ganar la espalda a Camavinga y plantarse en la frontal solo. El campeón de África pudo coronar su semana fantástica, pero se le fue por poco.
El Madrid volvió de la pausa con un punto más de ritmo y de juego. Cocinó un ataque largo el equipo blanco hasta llegar a la izquierda, a Vinicius, que esta vez sí se escapó de Pau Navarro, centró atrás, despejó en corto Pape Gueye y Mbappé rebañó la pelota para colocar bajo las piernas de Luiz Junior. 0-1. Con la ventaja asomó el Madrid del inicio de temporada. Agresivo en la presión. Con Huijsen y Asencio saltando a campo contrario para robar. El central canario sirvió incluso un par de pases largos excelentes, uno a Vinicius que sirvió a Bellingham pero el inglés no pudo resolver en el área.
El Villarreal acusó la desventaja y tardó en responder. Lo hizo a través de Parejo y Gerard Moreno, primero con una asociación larga que el catalán no pudo precisar con la volea. Después, en la mejor ocasión amarilla, ejecutaron una falta de pizarra desde el lado izquierdo. Sirvió en raso Parejo, Gerard aprovechó el arrastre de sus compañeros y remató solo, más cerca incluso que un penalti. Cuerpo atrás. Arriba.
Puntos MARCA Villarreal-Real MadridMarcelino metió cambios para refrescar el ataque. Primero Oluwaseyi y Pépé, después Ayoze y Partey. Casi medio equipo renovado para buscar al menos la igualada. Respondió bien el Madrid, que mejora a nivel colectivo e individual. Tuvo mucho la pelota, y cuando la perdió no consintió posesiones largas del Villarreal que le encajonaran en su área.
Estuvo valiente en los cambios Arbeloa. Metió a Gonzalo y Brahim, pero no retiró a Vinicius ni Mbappé. Los dos reemplazos se aplicaron con intensidad para recuperar la pelota. Sólo temió el equipo blanco por el empate en un par de lances puntuales. En un resbalón de Asencio que hizo que la pelota tocara en cadera y brazo (estaba fuera del área), y en una pérdida absurda de Camavinga, que se había ajustado en la recuperación. No aprovechó Moleiro, y sí lo hizo la delantera blanca. Vinicius sirvió a Mbappé, el galo tiró al bicicleta y Pedraza, que había hecho un partidazo, acabó llegando tarde al cruce. Penalti. Lo lanzó Kylian, con Brahim mirando atento en el verde. Lo transformó a lo Panenka. Normal que se abrazara el 10 con Díaz, dedicándole la travesura. Cierre a una victoria de equipo sólido, fiable, lo que apuntaba a ser el Madrid en el inicio de Liga, con otro entrenador. El fútbol es así de caprichoso.
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