Puntadas con hilo
Alba Díaz: «No quiero una moda que nos enseñe a encajar»Debuta como diseñadora con 'Aquí cabemos todas', una colección para Victoria que reúne a siete mujeres de distintas generaciones y reivindica una moda libre de prejuicios
Regala esta noticia Añádenos en Google La diseñadora, Alba Díaz, posa para presentar su colección 'Aquí cabemos todas'. (Victoria)Madrid
11/10/2026 Actualizado a las 00:10h.¿Cuánto de una misma hay que cambiar para sentirse parte de algo? Con esa reflexión nace 'Aquí cabemos todas', la primera colección de Alba ... Díaz como diseñadora para Victoria, la firma fundada por su madre, Vicky Martín Berrocal. Más que una propuesta de moda, el proyecto reivindica la libertad de ser una misma y cuestiona los cánones y prejuicios que siguen condicionando la forma en que las mujeres se visten y se muestran.
Para Alba, la sensación de no encajar va más allá del físico y tiene que ver con las veces que ha sentido que debía cambiar para responder a lo que otros esperaban de ella. «En muchos sitios, y no siempre ha tenido que ver con mi cuerpo. He sentido que no cabía por ser demasiado sensible, demasiado intensa, por hablar mucho, por pensar diferente, por querer hacer determinadas cosas o simplemente por no ser lo que se esperaba de mí», explica a este periódico.
Esa experiencia también ha marcado la manera en que mira hoy su propia imagen. «Más que un comentario concreto, me ha dolido sentir que mi cuerpo podía convertirse en conversación pública. Que si adelgazas, opinan. Si engordas, opinan. Si enseñas, opinan. Si tapas, también», narra sobre una exposición que le ha permitido comprender que el juicio no termina en el físico y que, haga lo que haga, siempre habrá alguien dispuesto a opinar.
Cuando piensa en lo que le diría a su yo de hace unos años, Alba no duda: «No cambies tantas cosas de ti para intentar ser más fácil de querer». Y es que durante mucho tiempo intentó controlar aspectos de su personalidad para resultar más aceptable. «He intentado ser menos sensible, que las cosas me afectaran menos, caer bien, demostrar constantemente quién era, explicar mis decisiones… Y qué agotamiento», confiesa. Ahora reconoce en esa sensibilidad una forma de conectar con los demás y de mirar más allá de sí misma, porque «no todo lo que te hace diferente necesita ser arreglado».
La reflexión conecta con una de las ideas que vertebran la colección, la costumbre de aplazar la vida hasta alcanzar una versión supuestamente mejor de una misma. «Más guapa. Más delgada. Más segura. Más exitosa. Más querida. Más valiente. Más perfecta», enumera. «Me encantaría que dejáramos de vivir como si nuestra vida fuese el premio que recibiremos cuando por fin seamos suficientes», afirma Alba.
«Esto no es para ti»
En su primer proyecto como diseñadora, Alba recoge también el aprendizaje adquirido junto a su madre. «De ella viene muchísimo. El respeto por la moda, entender el trabajo que hay detrás, la importancia de una prenda bien hecha y, sobre todo, haber crecido viendo que vestirte puede transformar cómo entras en una habitación». Pero su intención va más allá de ese legado y le interesa «romper con todos esos 'esto no es para ti': por tu talla, por tu edad, por cómo eres, por lo que se supone que deberías representar».
La colección traduce esa mirada en prendas de siluetas y volúmenes diversos, con drapeados y una paleta que combina chocolate, burdeos y negro. La propuesta se apoya en la idea de que vestirse no debería responder a una lista de normas sobre lo que favorece, corresponde o está permitido, sino ofrecer herramientas para expresar la propia identidad.
Crecer junto a Vicky Martín Berrocal le ha dado a Alba una referencia cercana de personalidad y criterio propio, pero sus diferencias generacionales han abierto, además, un espacio de aprendizaje mutuo. «Somos de generaciones diferentes y eso hace que nos cuestionemos mutuamente», explica. No se trata de que una generación corrija a la anterior, sino de escucharse y decidir qué merece la pena conservar y qué conviene dejar atrás, «porque al final quizá cambiar las cosas empieza precisamente ahí: en conseguir que la siguiente mujer tenga que desaprender un poquito menos que nosotras».
- Temas
- Moda