El ministro José Manuel Albares, este viernes en la comisión de Exteriores del Congreso. Efe
Política Albares achaca la invasión de Ceuta a "la guerra cognitiva en las redes de Elon Musk, Rusia y la internacional reaccionaria"Presenta como una de las mayores "amenazas a nuestra civilización" el poder de las plataformas digitales que "carecen de cualquier control democrático".
Más información:Crece el estallido social: ceutíes desesperados por la inacción del Gobierno intentan de nuevo echar a los invasores de la playa
M.A. Ruiz Coll Publicada 28 agosto 2026 13:06h Actualizada 28 agosto 2026 14:27h Las clavesLas claves Generado con IA
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha abierto este viernes el abanico de responsabilidades por la invasión de Ceuta para extenderlo a las redes sociales; al dueño de X, Elon Musk; a Rusia, a los "bulos" difundidos por usuarios anónimos, los "megainfluencers conservadores" y la "internacional reaccionaria".
Durante su comparecencia en el Congreso, Albares ha dejado fuera de esta nómina de responsabilidades a Marruecos.
Por el contrario, ha destacado que su contacto permanente con el ministro de Exteriores marroquí (con el que sigue hablando casi a diario) facilitó que el 90% de los invasores que habían entrado en Ceuta abandonaran la ciudad antes de 24 horas.
Esa vía de comunicación ahora se centra en "gestionar el retorno de los que aún permanecen" en Ceuta y en "prevenir que se repita una situación similar" a la del 30 de julio.
Pero en ese diálogo permanente, ha aclarado el ministro, "ni ha habido, ni hay ni habrá nunca ningún tipo de conversación" que cuestione la soberanía española de Ceuta y Melilla.
#EnDirecto | Albares apunta a "mega influencers ultraconservadores," como Elon Musk, o "redes de desinformación rusa" como responsables de "un ataque a la unidad de los españoles y de los europeos" en redes aprovechando la crisis de Ceuta pic.twitter.com/z9DZMxBrE4
— Europa Press (@europapress) August 28, 2026
Por el contrario, Albares asegura que ha "rechazado formalmente y por todos los cauces diplomáticos" los pronunciamientos de los ministros de Justicia y Asuntos Islámicos de Marruecos, que reivindicaban los supuestos "derechos históricos" de aquel país sobre ambas ciudades autónomas.
El ministro de Exteriores ha presentado como una de las mayores "amenazas a nuestra civilización" el poder de quienes instrumentalizan las plataformas digitales que carecen de "cualquier control democrático".
"Si hay un riesgo civilizatorio hoy en día proviene del ataque a la democracia" de quienes "se benefician de un poder global fuera de cualquier control democrático", ha advertido Albares.
Y entre ellos ha señalado a las "mafias, partidos políticos que buscan explotar en su interés el miedo de los ciudadanos y Estados que se han trazado como objetivo dividirnos y disolvernos. Eso es lo que pone en riesgo nuestra civilización", ha aclarado.
La "internacional ultra" entró en juego cuando ya se había producido la entrada de casi 80.000 inmigrantes irregulares en Ceuta, según se desprende del relato de Albares.
En un primer momento, ha explicado, la crisis de Ceuta se gestó "en torno a un bulo sobre la sentencia del Supremo [que impide las devoluciones en caliente de los inmigrantes que entran a nado] que tuvo una difusión inusitada a través de las redes".
Pero el origen de los mensajes iniciales que alentaron ese bulo se pierde en una nebulosa.
"El empleo de falsedades en las redes para movilizar a personas", ha desgranado, alcanzó "una viralidad sin precedentes entre los grupos de inmigrantes".
El ministro Albares este viernes en el Congreso, bajo el retrato de Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. Efe
Según Albares, las redes sociales han sido "el canal inflamable por el que se han propagado mentiras a una escala global y velocidad sin precedentes".
Se trata de un fenómeno que el ministro ha definido como una "guerra cognitiva", desarrollada en las redes.
Y tras el asalto a la ciudad autónoma, "la batalla de narrativas conservadoras y ultrareaccionarias no se explica sin las plataformas digitales cuya moderación es un reto y desafío político".
En una labor de arqueología digital, el ministro ha intentado reconstruir el fenómeno viral que desembocó en la entrada de 80.000 personas en Ceuta.
La sentencia del Supremo del 8 de julio que impide las devoluciones en caliente de los inmigrantes que llegan a nado tuvo un eco inicial en algunos medios digitales de Marruecos y el norte de África, ha descrito.
Pero el verdadero boom se produjo el 28 de julio, con la difusión de la imagen de "dos mujeres jóvenes" entrando en Ceuta a nado: alcanzó 1,4 millones de visualizaciones, gracias a la difusión que le dieron la prensa y algunos influencers marroquíes.
A lo largo de dos días, los grupos de Facebook y los canales de WhatsApp actuaron como cámara de resonancia entre los usuarios de las redes sociales y el 30 de julio se produjo una "actividad digital explosiva".
Usuarios con más de 800.000 seguidores e incluso "presentadores de televisión", difundieron el "bulo" según el cual "el Tribunal Supremo español no expulsará de inmediato a quienes lleguen a nado".
Aunque el ministro lo ha definido así, no es un "bulo": el Gobierno español admite ahora que debe encarar un largo y complejo procedimiento, para expulsar a los cerca de 10.000 inmigrantes que siguen en Ceuta (más aún, en el caso de los menores).
Hasta aquí, una vez Marruecos ha quedado fuera de la ecuación, nada de lo relatado por Albares explica quién orquestó el asalto masivo del 30 de julio, con la irrupción de 80.000 personas en la ciudad autónoma.
Se iniciaba entonces otra batalla en la "guerra cognitiva": la de la "internacional reaccionaria" que busca sacar partido del asalto a Ceuta.
La crisis de Ceuta, ha descrito Albares, fue "gestada y propulsada por una viralización inédita de mentiras y bulos en las plataformas".
Y a continuación, fue "instrumentalizada de inmediato por una internacional reaccionaria que desde cuentas con alcance global buscan desestabilizar y fracturar a Europa".
Y se extendió a España, "ayudada por sus terminales digitales, habituales propagadores de odio, para intentar sacar un beneficio propio, ideológico y partidista a costa de la convivencia de los ceutíes".
Entraron entonces en juego los "megainfluencers conservadores" que utilizan la inmigración como "gasolina electoral para la extrema derecha".
Y el propietario de X, Elon Musk, que publicó varios tuits sobre la situación en Ceuta, que alcanzaron más de 700 millones de visualizaciones.
Albares ha explicado que el ministro de Exteriores de Ucrania también documentó que "las redes de desinformación rusa" estaban explotando la crisis de Ceuta para "desinformar y dividir a los europeos".
También se han dado algunos pasos para revertir esta situación.
La comisaria de soberanía digital de la UE, Henna Virkkunen, se reunió el pasado 9 de agosto con responsables de las plataformas Meta y Tiktok, que se han comprometido a activar "un mecanismo de crisis con verificadores de hechos", para prevenir que se repitan nuevas escaladas.
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