El periodista Alejandro F. Romero (3i) y el presidente de AVITE, Pepe Riquelme (3d), posando con el resto del equipo de Broken Dolls. Avite
Reportajes Alejandro F. Romero, guionista de Broken Dolls: "La talidomida es la mayor tragedia sanitaria de España"El periodista es el caso más joven del mundo de este fármaco y acaba de estrenar el documental en la Filmoteca Regional de Murcia.
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Javier Sánchez B. Publicada 5 julio 2026 11:16hAlejandro F. Romero sufrió las consecuencias de la talidomida desde que nació, pero eso no le ha impedido desarrollar una brillante trayectoria como periodista que le ha llevado a ser una de las voces más críticas de una tragedia sanitaria que ha plasmado en un documental: Broken Dolls.
“Es una historia que me ha acompañado toda la vida”, subraya Alejandro F. Romero, productor y guionista del documental que se ha estrenado con gran expectación en la Filmoteca Regional de Murcia.
“Yo no solo soy un periodista, sino que soy un afectado". Por eso considera que aporta "una mirada" que nadie más podía aportar en Broken Dolls (Muñecas rotas). "Mi papel no fue solo emocional, sino también profesional".
Romero dice que conocía “los entresijos legales, las historias personales y matices” que otro periodista probablemente no habría podido transmitir, y llega a una conclusión muy firme: “Creo que nadie hubiera podido contar esta historia como yo”.
La Penúltima Comunicación y Verabril Comunicación forman parte de este proyecto con guion y producción del periodista Alejandro F. Romero, bajo la dirección de Ramón Monedero, para abordar desde una mirada humana, íntima y crítica la historia de los supervivientes de la talidomida y su lucha por la dignidad, el reconocimiento y la justicia.
Alejandro F. Romero nació en 1981 y es el último afectado de talidomida del mundo o, al menos, el último reconocido en España. Él mismo le quita dramatismo a esa etiqueta y la rebaja a un dato casi circunstancial: “El hecho de ser el último, el más joven, no deja de ser una anécdota”.
Para Romero, lo verdaderamente importante es otra cosa: que su condición de periodista le ha permitido abordar la historia con método y distancia. “En mi opinión, para esta historia, ha sido más importante que yo sea periodista”, afirma, porque así ha podido aplicar criterios profesionales incluso tratándose de un asunto que le afecta directamente.
Broken Dolls nace como una obra íntima y crítica sobre las consecuencias de la talidomida y la lucha de sus supervivientes por la dignidad, el reconocimiento y la justicia.
Romero destaca que el proyecto quiso escapar del enfoque habitual y mirar más allá del dato histórico: “Intentamos abordarlo desde un punto humano”, explica, para centrarse en cómo vivieron las víctimas y sus familias todo ese dolor.
Estreno de Broken Dolls en la Filmoteca Regional
"La talidomida es la mayor tragedia sanitaria de España". Uno de los ejes más potentes del documental son las madres. Romero asegura que le impresionaron mucho esos testimonios, “y muy especialmente el de mi propia madre”, cuya entrevista no hizo él, sino el director Ramón Monedero. Recuerda que, al verla, solo pudo acercarse a abrazarla.
También reivindica que la película no se recrea en el sufrimiento. Dice que “no es otro documental más”, sino “un documental muy especial”, donde no hay lágrimas buscadas ni dramatismo fácil, sino personas que luchan y se sobreponen a una situación durísima.
El estreno en la Filmoteca Regional Francisco Rabal reunió a numeroso público y estuvo marcado por la emoción. Romero lo vivió de forma muy intensa: “Fue muy emocionante”, recuerda, primero por ver la sala llena y después por escuchar durante la proyección “suspiros” y comentarios indignados en varios momentos.
La escena que más le impactó llegó al final. Cuenta que, cuando terminó la película, “todo el mundo se abalanzó a por mi madre”, la única madre de la talidomida que pudo asistir al estreno, para besarla y abrazarla.
Esa reacción resume bien el impacto que buscaba la película: no dejar indiferente a nadie y convertir una historia dolorosa en una experiencia colectiva
Romero habla con claridad cuando se le pregunta por el sentido de esta lucha. Dice que los supervivientes necesitan complicidad social, porque “representan muy pocos votos” y dependen de que el gran público entienda su causa.
Y cuando habla de justicia, aclara que no se refiere solo al dinero: “Hablo de que su país le pida perdón”, “hablo de que se les reconozca” y “hablo de que las víctimas se sientan arropadas por su país”.
Batalla abierta
En otro momento, resume el valor del documental como una aportación a esa batalla abierta: “Es nuestro granito de arena para apoyar a la causa, para que este caso no caiga en el olvido”.
Romero insiste en que la talidomida no es solo un caso médico o judicial, sino “la mayor tragedia sanitaria de España” y una de las principales del mundo.
En su respuesta, subraya además que este caso ayudó a crear protocolos para estudiar medicamentos y prevenir efectos secundarios, lo que demuestra hasta qué punto el daño fue enorme y dejó huella más allá de las vidas rotas.
Su mirada sobre las víctimas es profundamente humana. Habla de ellas como “verdaderos héroes” que, con discapacidades severísimas, iniciaron “una larga y desigual guerra” contra un gigante farmacéutico y contra el Estado. Y remata esa idea con una frase que define el fondo del documental: “Una guerra por la dignidad”.
Broken Dolls no quiere quedarse en una sola proyección, sino seguir generando conversación, memoria y conciencia social. Ese objetivo encaja con lo que Romero repite en la entrevista: que la historia de los afectados no puede desaparecer y que todavía hay personas esperando reparación.
En Murcia, el estreno no fue solo el lanzamiento de un documental, sino también un acto de reconocimiento para una generación que ha vivido demasiado tiempo en silencio. Y en el centro de todo está Alejandro F. Romero, un periodista que convirtió su propia herida en relato, denuncia y memoria