Alina Fernández, hija de Fidel Castro, en su exilio de Miami. Toni Belchi. EFE.
América Alina Fernández, la hija de Fidel Castro huida de Cuba: "Si EEUU invade, el castrismo sacará a los civiles y será una carnicería"Activista anticastrista, descubrió la cara oscura del comunismo y se exilió a Miami. Piensa que EEUU subestima la capacidad de reacción del régimen.
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Luis Ezcurra de Alburquerque Publicada 30 mayo 2026 02:44h Las clavesLas claves Generado con IA
Alina Fernández (La Habana, 1956) es hija de Fidel Castro y su amante Natalia Revuelta. Huyó de Cuba en 1993 con un pasaporte español falsificado. Harta del régimen impuesto por su padre, decidió que aquel no era el lugar para completar la educación de su hija.
Cree que EEUU desprecia la capacidad de movilización del Gobierno y teme que una intervención militar en la isla acabe en una carnicería. "El presidente Miguel Díaz-Canel ha advertido de que cualquier acción militar estadounidense en Cuba acabará en un baño de sangre", explicó en una entrevista reciente a CNN.
"No es la primera vez que la amenaza de una invasión pesa sobre el país", declaró. "Llevan 67 años en estado de alerta. Estoy segura de que están preparados y no debemos subestimar su respuesta", aseguró.
EEUU reproduce en Cuba la 'vía Maduro': imputa a Raúl Castro y planea un ataque para forzar un cambio de régimen"Sabemos que este tipo de regímenes es capaz de exponer a los civiles en primera línea", aseguró al medio. "Me preocupa mucho. Siento que mi alegría por el final del castrismo podría truncarse por culpa de la solución que acabe con él", afirmó.
La hija rebelde de Castro
Alina Fernández cuenta que ella supo oficialmente quién era su padre cuando cumplió 10 años. Su madre, Natalia Revuelta, una activista de clase acomodada, fue amante del dictador. Quedó embarazada cuando Fidel todavía luchaba contra el Gobierno de Fulgencio Batista.
De su infancia recuerda a aquel hombre uniformado que aparecía de vez en cuando en su casa por la noche y salía a menudo en las noticias. No le sorprendió saber que el Comandante en Jefe era, en realidad, su padre.
Alina Fernández junto a su tío Raúl Castro en una fiesta infantil. Cedida por Alina Fernández a través de ABC NEWS.
Cuando se lo comentó a su mejor amiga, esta le confirmó que todo el mundo lo sabía. Se dio cuenta de que había sido la última en enterarse y se sintió traicionada: "Todos me habían mentido".
Alina no tuvo un contacto estrecho con Fidel. Según explicó en la entrevista, su madre "siguió enamorada de él toda su vida". "Nunca he podido entenderlo", dijo. "Murió hablando de él", aseguró.
Fidel Castro con su hija Alina el día de su boda. Cedida por Alina Fernández a través de ABC NEWS.
El periodista Jorge Luis González Suárez relató en Cubanet: "Quienes conocieron a Fernández Revuelta cuando era joven la describen como una persona de carácter rebelde". "Quiso llevar una vida diferente a la planificada por su padre", escribió.
A pesar de crecer cerca del poder, la hija del dictador siempre se sintió incómoda con el comunismo y sus imposiciones. "Mi padre me obligó a ir voluntaria a un campo de trabajo. Allí descubrí que la palabra 'voluntario' tenía diferente significado en Cuba", relató a ABC News este martes.
Trabajó como modelo de la casa de modas La Maison. Siempre trató de alejarse del perfil político de su entorno. A finales de los 80, adoptó un papel activo, criticando públicamente al régimen.
En aquellos días, recibió en su casa la visita de unas personas que la amenazaron por mostrar su disidencia. La represión castrista se agudizó: Un estudio de la UNED registra 24 ejecuciones políticas documentadas con sentencias de muerte entre 1980 y 1987.
Alina Fernández Revuelta vive en Miami, mjunto a la Pequeña Habana. Toni Belchi. EFE.
Fernández Revuelta reconoce que sintió miedo. Pensó que su vida corría peligro. Decidió irse del país cuando alguien le dijo que estaba haciendo pasar a su hija por las mismas cosas que le habían hecho pasar a ella.
"Siempre he vivido según mis creencias. Cuando empecé a pensar diferente, me convertí en enemiga del sistema", declaró. "Es lo que ocurre con cualquiera que no esté cien por cien de acuerdo con la ideología de Fidel Castro", afirmó.
En 1993 huyó a Madrid disfrazada con una peluca. Tras un breve paso por España, acabó residiendo en Miami. "Me siento como cualquier otro cubano de esta ciudad", declaró. "Soy una mujer exiliada más. También una víctima".
La descendencia de Fidel
Fidel Castro tuvo un hijo de su primer matrimonio con Mirta Díaz-Balart y cinco de su segunda esposa, Dalia Soto del Valle. Alina es la única mujer. También la única hija extramatrimonial a quien reconoció. Sin embargo, ella prefirió mantener el apellido del marido de su madre, Orlando Fernández.
El primogénito, Fidel Ángel (1949), se formó como científico. Dirigió el proyecto del programa nuclear y la central de Juraguá. El experimento resultó un rotundo fracaso y el dictador no dudó en destituirlo, relegándolo a un papel de consultor de segunda fila.
Ninguno de los cinco hijos que tuvo con Dalia Soto se acercó a la política. Todos desarrollaron carreras profesionales diferentes.
Varios medios de la isla y del exilio han sostenido que Castro tuvo al menos dos hijos más. Nunca fueron reconocidos, aunque su existencia era de dominio público.
El futuro inmediato
Fernández Revuelta está al día de los acontecimientos en su país. El lenguaje agresivo empleado por la Casa Blanca contra sus dirigentes lo achaca a la presencia del secretario de Estado Marco Rubio, no a la influencia del presidente Donald Trump.
"Trece presidentes estadounidenses no han sabido cómo tratar con Cuba", declaró. "La diferencia es que ahora tenemos a Marco Rubio", afirmó.
El secretario de Estado es hijo de cubanos emigrados a EEUU durante la revolución. A lo largo de su carrera política, siempre ha abogado por un cambio de régimen en la isla. Eso le ha hecho muy popular entre la numerosa población latina de Miami.
A principios de este mes, Rubio se dirigió en español a los ciudadanos de la isla para explicarles lo que su Gobierno puede hacer "para aliviar la situación actual y construir un futuro mejor".
En cuanto a la imputación a su tío Raúl Castro, Alina piensa que no es más que un pretexto para justificar una acción posterior contra el Gobierno. Aunque reconoce que prefiere no especular acerca de qué podrá ocurrir con él.
"No veo la lógica detrás de su captura, salvo que sea parte de una estrategia", afirmó. Con casi 95 años de edad, no ve sentido a emprender una acción penal contra él a estas alturas. En la distancia corta lo recuerda como una persona muy familiar. "Lo opuesto a Fidel", contó.
Sandro Castro, el nieto 'influencer' de Fidel que pide llegar a un acuerdo con Trump: "Cuba quiere ser capitalista"A pesar de las declaraciones del presidente Donald Trump indicando que Cuba cedería fácilmente bajo la presión de EEUU, Fernández Revuelta advierte de que no hay que subestimar la situación. "No hay que descartar la capacidad de reacción del Gobierno", asegura.
"Es muy duro rendirse", dice. "Es francamente difícil para un país aceptar que ha perdido una guerra, pero esta lucha contra el imperialismo se perdió hace mucho tiempo", afirma.
Aunque prefiere ser cauta: "Me he tenido que tragar mi esperanza tantas veces...". "Pero no hay mal que cien años dure", concluye con una sonrisa.