Los términos financieros del acuerdo no fueron revelados. No obstante, se confirmó que cerca de 50 empleados de Fauna, así como su equipo directivo, se integrarán a Amazon. Rob Cochran, cofundador y director ejecutivo de la empresa adquirida, expresó en redes sociales su entusiasmo por la operación y precisó que “a partir de ahora, operaremos con orgullo como Fauna Robotics, una empresa de Amazon”.
Durante años, la compañía ha destinado recursos significativos para consolidar su presencia en el mercado de la robótica, con el objetivo de mejorar la eficiencia de sus centros logísticos. En 2012, compró Kiva Systems por 775 millones de dólares, una operación que sentó las bases de su actual división Amazon Robotics.
Desde entonces, ha concretado múltiples adquisiciones y alianzas estratégicas. Antes de la compra de Fauna Robotics, la semana pasada anunció la incorporación de Rivr, una firma suiza especializada en robots para entregas a domicilio. Estas operaciones reflejan una estrategia clara para expandir sus capacidades tecnológicas en distintas áreas de la automatización.
A finales del año pasado, Amazon (considerado el segundo mayor empleador privado del mundo, con 1.5 millones de trabajadores) informó que planea frenar la contratación de hasta 600,000 personas en Estados Unidos hacia 2033, con la intención de sustituir parte de esas funciones mediante sistemas automatizados basados en inteligencia artificial.
De acuerdo con documentos internos filtrados por The New York Times, la empresa con sede en Seattle se ha fijado la meta de automatizar hasta el 75% de sus operaciones en los próximos años. Este objetivo le permitiría duplicar sus ventas sin aumentar su plantilla laboral. El ahorro estimado asciende a 30 centavos por artículo procesado en almacenes, lo que podría traducirse en 12,600 millones de dólares entre 2025 y 2027.
empresas como Tesla, 1X, Figure AI y Unitree, que también buscan posicionarse en un mercado con alto potencial de crecimiento.