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Logroño
Martes, 6 de enero 2026, 00:16
... las cosas. Hasta hace cuatro o cinco años, necesitábamos a alguien, preferiblemente calvo y con gafas, que nos dijera que, detrás de cualquier movimiento internacional de Estados Unidos, estaba en realidad el petróleo. En cierto modo eran útiles para limpiar toda esa hojarasca retórica que expedía la Casa Blanca: «¡Qué democracia ni qué democracia! ¡A estos solo les interesa el petróleo!», proclamaban en las televisiones y en las radios, como quitándonos la venda de los ojos y desentrañando las verdades últimas de la maquinaria yanqui. En tiempos recientes incluso se habían reciclado y sustituían el petróleo, que no deja de ser una cosa viejuna y pegajosa, muy años setenta, por las tierras raras. ¡Las tierras raras! Eso sonaba mucho mejor, como a película de Star Wars, y nos introducía definitivamente en el siglo XXI, un mundo fantasmal de microchips y ordenadores cuánticos.Límite de sesiones alcanzadas
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