Viernes, 20 de febrero de 2026 Vie 20/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Ante Budimir, el pichichi de los mortales que amenaza al Real Madrid

Ante Budimir, el pichichi de los mortales que amenaza al Real Madrid
Artículo Completo 1,342 palabras
El Cisne de Zenica, que vivió una infancia marcada por la guerra y la prematura muerte de su padre en un accidente de tráfico, se ha instalado entre los mejores goleadores de la Liga con la sencillez por bandera

Ampliar

Ante Budimir celebra un gol con Osasuna. Villar López / EFE Jornada 25 Ante Budimir, el pichichi de los mortales que amenaza al Real Madrid

El Cisne de Zenica, que vivió una infancia marcada por la guerra y la prematura muerte de su padre en un accidente de tráfico, se ha instalado entre los mejores goleadores de la Liga con la sencillez por bandera

José Manuel Andrés

Madrid

Viernes, 20 de febrero 2026, 16:07 | Actualizado 16:19h.

... aristocracia de los realizadores de la Liga. Vedat Muriqi, kosovar, y Ante Budimir, croata nacido en Bosnia, desafían la férrea jerarquía del gol, elemento definitorio del fútbol, en el exigente campeonato español.

Hoy el llamado Cisne de Zenica por su altura, delgadez y elegancia en el juego es un futbolista referencial en la Liga y el máximo goleador en la historia de Osasuna, casi nada, pero en la vida del croata nada ha sido sencillo. Ni en el fútbol ni tampoco en la vida. Nació en la localidad bosnia de Zenica en 1991, el año que marcó el comienzo del desmembramiento de la antigua Yugoslavia, con una sangrienta guerra que condicionó la vida de una población sacudida por el enfrentamiento civil que iba a derivar en la compleja independencia de las actuales naciones balcánicas.

El pequeño Ante vivió un poco ajeno a los horrores de la guerra dada su corta edad, pero sacudido por la muerte de su padre en un accidente de tráfico

El conflicto obligó a la familia de Budimir, étnicamente croata, a abandonar Bosnia para establecerse en Velika Gorica, pequeña ciudad muy cercana a Zagreb, la capital de Croacia. Allí creció el pequeño Ante, un poco ajeno a los horrores de la guerra dada su corta edad pero sacudido por una terrible desgracia. Su padre perdió la vida en un accidente de tráfico y su madre, Janja, tuvo que sacar adelante a sus tres hijos, el futuro futbolista y las gemelas Irena y Renata. «Sabía que mi padre no estaba y que si yo no daba un paso adelante mi mamá tal vez tendría que buscar un tercer trabajo», desveló sobre este duro episodio de su vida en una entrevista a EL CORREO.

«No me rompía la cabeza con los motivos que nos hicieron dejar nuestro hogar. Con siete u ocho años intentas comprender, relacionarlo todo, pero ya es agua pasada. No tengo recuerdos. Lo primero que me viene a la cabeza es Zagreb, Velika Gorica. Intentas relacionarlo todo, conectarlo, y te ves regresando a Bosnia para visitar a las abuelas», explicó.

El fútbol iluminó los complicados primeros años de Budimir, un delantero destinado a suceder a aquella generación de estupendos futbolistas balcánicos que vivieron las Guerras Yugoslavas en primera persona, ya plenamente conscientes, y de la que formaban parte ilustres de la Liga como Gudelj, Kodro, Suker, Mijatovic, Milosevic o Kovacevic.

Picar piedra

Se formó en la cantera del Radnik, equipo de la localidad en la que vivió su infancia, antes de pasar por el HNK Gorica, debutar en la máxima categoría del fútbol croata en las filas del Inter Zapresic y destacar en el Lokomotiva Zagreb, donde su desempeño llamó la atención del St. Pauli alemán, de la segunda división alemana, en 2014. Aquella experiencia en el popular club de Hamburgo no terminó de funcionar, y el joven Ante probó a sus 24 años con una cesión al Crotone, de la Serie B, también la división de plata en el 'calcio' italiano.

Lo suyo era picar piedra hasta obtener el éxito, en una trayectoria muy alejada de las de otros goleadores que deslumbran en grandes equipos desde muy jóvenes. 16 tantos le granjearon el fichaje por la histórica Sampdoria, de la Serie A, en 2016, un movimiento que le permitió estrenarse en una de las grandes ligas europeas pero que no terminó de funcionar, pues Budimir regresó a su querido Crotone un año después, para rendir a buen nivel hasta enero de 2019, un momento clave en la vida del Cisne de Zenica.

El Mallorca, entonces en Segunda, fue en 2019 la puerta de entrada al fútbol español para un delantero que hoy ya es icónico de la Liga

A los 27 años, una edad de madurez para un deportista, el Mallorca apareció en la vida del ariete croata. El conjunto bermellón, entonces en Segunda, fue la puerta de entrada al fútbol español para un delantero que hoy, más de siete años después, ya es icónico de la Liga. Seis goles, uno de ellos en el playoff de ascenso, le aseguraron un lugar en la plantilla balear para el reencuentro con la máxima categoría en la temporada 2019-20. Aquello no tuvo nada que ver con la experiencia con la Sampdoria en la Serie A. Facturó 13 dianas, fue el octavo realizador del campeonato y se ganó el apodo de El Alquimista por convertir en oro todo aquello que tocaba. Sin embargo, no pudo evitar el descenso de su equipo.

Otra vez en Segunda, el cuadro mallorquinista no pudo retener a un goleador ya de sobra acreditado en Primera. Osasuna no dejó pasar la oportunidad y se llevó a Budimir al Sadar, primero con una fórmula de cesión, en 2020, y un año después en propiedad gracias a la opción de compra de ocho millones de euros que contemplaba el préstamo inicial. Fue una apuesta ambiciosa por parte del club navarro, pero el resto es historia.

Goles y gestos

Ante Budimir no ha parado de celebrar goles en estas cinco temporadas y media como rojillo, mientras su equipo se ha asentado en la zona media de la tabla, sin sufrimiento alguno para sostener la categoría e incluso logrando la clasificación europea para la Conference League a través del séptimo puesto de la campaña 2022-23. También ha desarrollado una notable trayectoria como internacional en una selección poderosa como Croacia. Con la ajedrezada ha disputado 35 partidos, rubricado seis goles y participado en el Mundial de Catar de 2022, en el que el combinado balcánico fue tercero, y las Eurocopas de 2021 y 2024.

El máximo artillero en la historia de Osasuna no tuvo reparo en llevar a una aficionada rojilla al hospital porque no encontraba taxis disponibles

Hoy ya es el máximo artillero histórico del equipo de Osasuna, con sus 84 dianas, y un tipo querido en Pamplona fuera del césped. Estudiante de Economía a distancia en la Universidad de Zagreb y extrovertido y jovial, Budimir ha conquistado al aficionado rojillo, como antes lo hizo con el seguidor del Mallorca, a través de gestos que van más allá de su indiscutible buena relación con el gol.

Uno de los grandes goleadores de la Liga no tuvo reparo alguno a la hora de llevar al hospital a Carmen, una aficionada osasunista que no encontraba taxis disponibles y que reconoció al delantero en la calle. Algo sencillo, pero casi un milagro en mitad de un mundo tan poco apegado a la normalidad como el fútbol. «No le doy mucha importancia, no he hecho nada», dijo entonces Ante Budimir, el pichichi de los mortales que ya tiene entre ceja y ceja marcarle al Real Madrid en el duelo de este sábado (18:30 horas) en El Sadar entre rojillos y blancos.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir