- JOSÉ LUIS ALLEGUE Y MIGUEL ÁNGEL LARA
La invasión de campo que se produjo en Riazor tras el Deportivo-Las Palmas ha dejado evidentes consecuencias en el coliseo deportivista que está previsto que este jueves albergue el España-Irak de preparación para el Mundial. El equipo blanquiazul y la RFEFtrabajan juntos para arreglar los desperfectos y que el partido del jueves a las 21h pueda celebrarse sin ningún tipo de problema.
Butacas arrancadas, bocas de riego destrozadas, trozos de césped quemados por las bengalas... Las consecuencias de la invasión de campo son evidentes en las fotografías a las que MARCA ha tenido acceso en exclusiva. Una situación que el Deportivo está intentando solucionar para que la selección pueda disputar sin riesgo de lesión su último partido en territorio nacional antes del Mundial.
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