El expresidente -horas antes de la imputación de Alba y Laura Rodríguez- aseguró ante Calama que su sociedad tenía «cuatro o cinco empleados», clientes propios y actividad real
Regala esta noticia Añádenos en Google Las hijas de Zapatero el pasado mayo durante el registro de su empresa por parte de la UDEF. (Efe) 19/06/2026 Actualizado a las 10:14h.Fue una defensa cerrada de sus hijas. De su honestidad, de su trabajo, de la actividad de su empresa. José Luis Rodríguez Zapatero lo hizo ... el miércoles, ante el juez José Luis Calama, unas horas antes de que el caso Plus Ultra entrara de lleno en el terreno familiar que el expresidente más quería mantener fuera del procedimiento. El jueves, Calama imputó a Alba y Laura Rodríguez Espinosa, administradoras solidarias de Whathefav, la sociedad que la investigación sitúa en el circuito económico bajo sospecha.
«Yo le propuse al señor Julio Martínez, en su condición de empresario de Análisis Relevante, que podían mis hijas, con su agencia digital, de comunicación, prestar una colaboración formal con Análisis Relevante», explicó Zapatero. No habló de imposición. Tampoco de una intermediación política. Lo dejó en una propuesta profesional dentro de una relación de confianza con 'Julito'. Después remató: «Sí, he apoyado a mis hijas».
«Yo no hacía un seguimiento día a día de Whathefav», dijo Zapatero al marcar distancia con la gestión de la empresa de sus hijas
El problema es que el auto de Calama mira esa relación desde otro lugar. La imputación de Alba y Laura no nace de una llamada a la SEPI ni de una gestión directa por el rescate de 53 millones de euros concedido a Plus Ultra. Nace de Whathefav. El juez define esa sociedad como «elemento finalista y funcional» de la trama y como «centro de redistribución de flujos financieros». Habla de «facturación ad hoc», «cobertura formal» y pagos hacia el entorno de Zapatero.
El expresidente intentó blindarlas por la vía más personal. «Permítame que diga Laura y Alba. Permítame que diga que tiene una empresa desde el año 19. Alba no, Alba desde el 2023». Luego añadió: «En mi opinión trabajan bien, que tienen trabajadores». Era su manera de fijar que no se trataba de una pantalla sin vida. Que había empresa. Que había trabajo. Que había gente.
Noticia relacionada