- SERGIO SAIZ. Nueva York
Lejos ya de Microsoft, Bill Gates se ha convertido en el mayor propietario privado de fincas agrícolas de Estados Unidos, aunque la mayor parte de su patrimonio está invertido en grandes cotizadas.
Bill Gates hace tiempo que se desvinculó de Microsoft. Desde la pandemia, ni siquiera forma parte del consejo, aunque sigue siendo accionista. Y, aunque el gigante tecnológico fue el origen de su fortuna, ahora son sus inversiones en otras cotizadas, que gestiona a través del family office Cascade Investment, las que más peso tienen en su patrimonio.
Con una fortuna valorada en más de 130.000 millones de dólares, según Forbes,Gates es uno de los mayores inversores privados del planeta. Lejos ya del gigante tecnológico que fundó en 1975, ha construido una sofisticada estructura patrimonial, combinando Bolsa, capital riesgo, activos agrícolas y una de las plataformas filantrópicas más influyentes de la historia.
Gates es mucho más que un empresario tecnológico retirado. En la práctica, gestiona un imperio financiero diversificado que opera con criterios muy similares a los de un gran fondo institucional, aunque bajo el control de un reducido núcleo familiar y el paraguas de Cascade Investment.
Inversión privada
Creado en los años 90 y con sede en Kirkland (Washington), este family office funciona como un gran vehículo de inversión privada que gestiona alrededor de 60.000 millones de dólares. Su filosofía es conservadora y diversificada, con un fuerte peso en empresas cotizadas, pero también en activos reales y participaciones estratégicas a largo plazo.
Aunque la composición exacta de la cartera no es pública en su totalidad, los registros ante la SEC permiten reconstruir parte de sus grandes apuestas bursátiles. Gates ha sido históricamente accionista relevante de compañías como Canadian National Railway, Deere & Company (John Deere), Waste Management, Caterpillar y Ecolab, firmas ligadas a infraestructuras, industria, agricultura y servicios básicos.
No es una cartera tecnológica. Su exposición a empresas puramente digitales es limitada, y Microsoft, pese a seguir siendo una fuente clave de riqueza, representa hoy alrededor del 25% de su patrimonio tras años de ventas progresivas de acciones para financiar otros proyectos, en gran parte filantrópicos.
Un activo silencioso
Uno de los pilares menos conocidos y al mismo tiempo más relevantes de la fortuna de Gates es el sector agrícola. Es el mayor propietario privado de tierras rústicas de EEUU, con más de 100.000 hectáreas repartidas en casi una veintena de estados.
Se trata de una inversión estratégica en un activo real, defensivo y ligado a la seguridad alimentaria, con un horizonte de muy largo plazo. Gates ha defendido públicamente la necesidad de modernizar la agricultura y hacerla más sostenible, y sus inversiones reflejan esa visión, tanto en tierras de cultivo como en empresas vinculadas al sector agroindustrial.
Esta apuesta sitúa a Gates más cerca de perfiles ligados a los grandes patrimonios tradicionales que de los nuevos gurús tecnológicos, centrados en activos digitales o criptomonedas. Su cartera de fincas estaría valorada en cerca de 9.000 millones de dólares.
Más allá de la Bolsa y la agricultura, Gates ha destinado miles de millones a capital riesgo, especialmente en sectores ligados a la energía, el clima y la innovación científica. Su principal plataforma en este ámbito es Breakthrough Energy, una red que combina inversión privada, fondos especializados y alianzas con gobiernos para financiar tecnologías de descarbonización.
A través de este ecosistema, ha invertido en start up de baterías avanzadas, hidrógeno verde, captura de carbono, energía nuclear de nueva generación o almacenamiento energético. Muchas de estas compañías no cotizan y requieren décadas para madurar, pero Gates defiende que su visión es a largo plazo.
En paralelo, mantiene participaciones en empresas de gestión de residuos e infraestructuras hídricas, sectores que considera clave en un mundo con recursos cada vez más escasos.
70.000 millones para 'curar' el mundo
La Fundación Gates es la mayor ONG privada del mundo.EXPANSIONLa Fundación Gates es la mayor ONG privada del mundo, con unos fondos superiores a 70.000 millones de dólares. Además, Bill Gates ha reiterado su compromiso de donar la mayor parte de su patrimonio a lo largo de su vida. Cada año, transfiere miles de millones de dólares en acciones y efectivo a la fundación, que a su vez invierte ese capital para financiar programas de salud global, educación y desarrollo. Ese capital se utiliza para generar más recursos con los que financiar proyectos. Su funcionamiento es muy similar al de los fondos de inversión de las grandes universidades privadas norteamericanas. Su acción se centra en el ámbito sanitario (vacunación) y en infraestructura institucional en países pobres. Tiene previsto dejar de operar en 2045.
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