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Así se esconde la final del siglo: los secretos del MetLife Stadium

Así se esconde la final del siglo: los secretos del MetLife Stadium
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MARCA recorrió por dentro el estadio donde España y Argentina disputarán la final del Mundial y descubrió la gigantesca maquinaria que la FIFA ha construido para convertir el partido en el mayor espectáculo de su historia
Mundial 2026Así se esconde la final del siglo: los secretos del MetLife Stadium

MARCA recorrió por dentro el estadio donde España y Argentina disputarán la final del Mundial y descubrió la gigantesca maquinaria que la FIFA ha construido para convertir el partido en el mayor espectáculo de su historia

Así se esconde la final del siglo: los secretos del MetLife Stadium.
  • JOEL DEL RÍO Nueva York
Actualizado 19/07/2026 - 09:58CESTMostrar comentarios1

"España llega con autoridad. Argentina tiene algo que nunca pierde: nunca se rinde". Kaká (Brasil, 1982) se detiene unos segundos junto al césped del MetLife Stadium y observa el escenario donde dentro de unas horas se decidirá el campeón del mundo. El brasileño, que levantó esta misma Copa en 2002, acompaña a MARCA en la última visita al estadio antes de la final. Mira hacia el terreno de juego, piensa en Messi y en Lamine Yamal y deja otra reflexión. "Messi ya lo ha ganado todo, pero verle con 39 años seguir teniendo esa motivación es una inspiración. Y para Lamine ganar un Mundial con 19 años puede cambiarle la vida".

A su alrededor, sin embargo, nadie parece pensar todavía en el fútbol. Hay operarios subidos a plataformas, técnicos revisando conexiones, personal de seguridad entrando y saliendo por decenas de puertas restringidas y cientos de trabajadores ultimando detalles invisibles para el aficionado. Y lo estará todavía más por la presencia prevista de Donald Trump en la final. El dispositivo de seguridad ha alcanzado un nivel excepcional. Cualquier persona ajena a la organización que necesite acceder al estadio en las 24 horas previas debe superar un proceso de autorización supervisado por el FBI. No importa si ya ha estado trabajando durante todo el torneo. Cada acceso vuelve a comprobarse, cada permiso se revisa y cada movimiento queda registrado MARCA también tuvo que pasar de nuevo ese protocolo... después de haber cubierto seis partidos en este estadio durante el Mundial, hubo que rellenar una nueva documentación y superar otra vez todos los controles antes de poder entrar.

La ciudad secreta de la final del siglo

Hace justo un año, durante el Mundial de Clubes, alguien resumió todo aquello con una frase que sonó exagerada. "Esto es grande, pero lo de 2026 será enorme". Hoy, después de volver a recorrer el estadio por dentro, aquella frase incluso se queda corta. Mientras más de 82.000 aficionados llenarán las gradas y cientos de millones seguirán el partido por televisión, bajo sus pies funcionará una auténtica maquinaria formada por túneles, centros de operaciones, salas médicas, controles de seguridad, equipos tecnológicos y cientos de personas perfectamente sincronizadas para que durante noventa minutos parezca que todo sucede con absoluta naturalidad. 

El aficionado solo verá un partido, pero la FIFA lleva meses preparando todo lo demás. El MetLife lleva quince años siendo la casa de los New York Giants y los New York Jets. Aquí se han celebrado Super Bowls, WrestleMania, conciertos multitudinarios y algunos de los mayores espectáculos del planeta. "Pero nunca había sufrido una transformación semejante", cuentan a MARCA. Paradójicamente, el mayor desafío no fue organizar la final. Fue adaptar un estadio de fútbol americano al mayor partido del fútbol mundial.

Es el mismo que da servicio al Real Madrid en el Bernabéu, pero esto es la final del Mundial

Entre quienes trabajan en esa maquinaria está Juan Sánchez, integrante de AIM Sport y uno de los profesionales encargados de la tecnología audiovisual del torneo. Su equipo también presta servicio al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, pero reconoce que ninguna prueba se parece a esta. "Aquí tenemos al mejor equipo que tenemos. Es el mismo que da servicio al Real Madrid en el Bernabéu, pero esto es la final del Mundial. Hay bastante tensión y bastante presión porque estamos ante el mayor evento deportivo de la historia”, explica. Una parte de su trabajo ni siquiera será perceptible para el espectador. AIM Sport utiliza junto a la FIFA una tecnología de publicidad virtual denominada Digital Overlay que permite modificar digitalmente los anuncios de las vallas en los resúmenes oficiales y adaptar su contenido según la plataforma o el mercado. “Es el futuro porque te abre las fronteras en cuanto a la publicidad que se puede utilizar en las retransmisiones”, señala Juan. 

Lo que nadie verá de la final del Mundial

Todo empezó bajo el césped. Durante años el MetLife convivió con superficie artificial, pero era algo innegociable. Hubo que levantarlo todo. Se instaló un nuevo terreno híbrido, con fibras sintéticas de estabilización, un sistema de drenaje completamente nuevo y un control permanente de la temperatura del subsuelo para garantizar exactamente las mismas condiciones durante todo el torneo. "Analizamos el clima, hicimos ensayos, pruebas de cultivo y comprobaciones. Probamos la superficie todos los días para alcanzar todos los parámetros de juego", explicaba Blair Christensen, responsable del césped.

Analizamos el clima, hicimos ensayos, pruebas de cultivo y comprobaciones. Probamos la superficie todos los días para alcanzar todos los parámetros de juego

La reforma fue todavía mayor. También hubo que ampliar las dimensiones exigidas por la FIFA, modificar las esquinas del estadio y eliminar cientos de localidades para que el terreno cumpliera exactamente las medidas reglamentarias. Sin embargo, la parte más fascinante no está sobre el césped.

Tras una puerta metálica aparece otra ciudad. Un entramado de pasillos, ascensores privados, salas médicas, controles de acceso y centros tecnológicos donde no hay aficionados, solo trabajadores pendientes de decenas de pantallas desde las que se controla prácticamente todo lo que ocurre durante el partido. Desde aquí se coordina la producción internacional de televisión, las comunicaciones, la seguridad, las conexiones con los árbitros, las salas del VAR y la distribución de las imágenes que llegarán a cientos de millones de personas en todo el planeta. Nada queda al azar. Todos los sistemas están duplicados y cuentan con planes alternativos para responder a cualquier imprevisto

El vestuario ya habla español

Si hay un lugar donde realmente comienza el partido, ese está escondido detrás de otra puerta. El vestuario local de los New York Jets ha dejado de pertenecer, por unas horas, al fútbol americano para convertirse en la casa de España. La transformación impresiona. Sin referencias a la franquicia neoyorquina, en su lugar, enormes banderas de España, escudos de la Federación y una decoración completamente personalizada reciben a los jugadores de Luis de la Fuente. La sensación es la de entrar en un vestuario construido exclusivamente para ellos.

La historia te pertenece

Todo está preparado. Las bicicletas estáticas esperan alineadas para la activación previa, las bañeras de agua helada ya están listas para la recuperación y las salas de fisioterapia, las zonas médicas y todo el material deportivo permanecen perfectamente ordenados. Frente a ellas se alinean las 54 taquillas del vestuario, preparadas para recibir a toda la expedición española. Solo hay un detalle que no ha cambiado con el paso de los días. En una de las paredes continúa escrita una frase: "The legacy is yours" ("La historia te pertenece"). Dentro de unas horas serán los internacionales españoles quienes crucen ese pasillo por última vez antes de salir al partido más importante de sus carreras.

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Fuente original: Leer en Marca
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