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Aterrizar en el coto: el despegue de la caza de lujo

Aterrizar en el coto: el despegue de la caza de lujo
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En avión o en helicóptero. La llegada de cazadores millonarios extranjeros en vuelos privados dispara el turismo cinegético en Extremadura
Aterrizar en el coto: el despegue de la caza de lujo

En avión o en helicóptero. La llegada de cazadores millonarios extranjeros en vuelos privados dispara el turismo cinegético en Extremadura

Regala esta noticia Añádenos en Google Foto publicitaria de la empresa de helicópteros Mach en la finca cacereña Las Golondrinas de Santa Cristina. (Hoy)

J. Pérez-Lago

07/06/2026 Actualizado a las 00:15h.

A las mejores fincas de caza de Extremadura cada vez más a menudo se llega volando. Para los cazadores con muchos posibles existe una gran ... diferencia entre aterrizar en Sevilla o Madrid, hacer cola en el aeropuerto, pasar las armas por la aduana y afrontar horas de carretera o poner el pie directamente sobre la hierba del paraje donde se desarrollará la cacería. Y aunque aún no son muchas las pistas de aterrizaje habilitadas en tierras extremeñas con fines cinegéticos, apenas media docena, esta modalidad exclusiva se abre paso con fuerza en la región.

Según el registro oficial de Enaire, dependiente del Ministerio de Transportes, Extremadura cuenta en la actualidad con siete instalaciones aeroportuarias activas, de las cuales seis son aeródromos privados de uso restringido. La otra es el aeropuerto público-militar de Badajoz, que asume el control y la coordinación del tráfico de la región desde la base de Talavera la Real. Allí, casi la mitad de maniobras de aterrizaje y despegue practicadas el pasado año -el 42% de las más de 1.400 operaciones registradas- fueron movimientos ajenos a la rutina de las compañías comerciales. Esto es, emergencias, transportes de órganos o repostajes, pero también vuelos privados de millonarios que vienen a cazar y desde allí son trasladados en coche hasta la finca.

10.190

millones de euros

es el PIB que genera anualmente la caza en España, el equivalente al producido por el sector textil en todo el país y al 15 % del que corresponde a la agricultura.

«La ventaja respecto a los aeropuertos de Madrid o Barcelona es que la inspección de armas por parte de la Guardia Civil o de la Policía Nacional, si son extracomunitarios, en Badajoz se solventa en apenas unos minutos», explica Alfonso de la Fuente, director de la finca Las Golondrinas de Santa Cristina, paraje exclusivo en el entorno de Trujillo donde se puede realizar el ojeo de perdiz. Un complejo que atiende entre 30 y 40 operaciones al año de cazadores que llegan en avión privado. «Es un tipo de cliente que genera mucho trabajo y, por tanto, riqueza. Para que cacen cuatro personas se necesitan más de cuarenta empleados», ejemplifica el empresario, que también destaca el impacto bilateral de esta práctica. «El primer año vienen solos a cazar, y quizás atienden algún negocio en Madrid, pero al siguiente repiten con la familia, reservan en el 'Atrio' y conocen la Plaza Mayor de Cáceres. Un año después van a Mérida, donde los norteamericanos se quedan maravillados. Cazar se caza igual en muchos sitios, pero no es lo mismo quedarte en una cochera de Uzbequistán que en una instalación cuidada y atendida con un paisaje como el que tenemos aquí», defiende De la Fuente, quien confía en que el aeródromo de Cáceres salga pronto adelante.

Un valor añadido

Aunque la mayoría utiliza el aeropuerto de Badajoz, quienes se lo pueden permitir van más allá y aterrizan en los cotos directamente. En realidad, de los seis aeródromos privados que hay en Extremadura solo dos tienen esta finalidad. Uno es el de la finca El Membrillar, en la Siberia, construido hace cinco años. El otro, la pista de la Media Luna, de 900 hectáreas y ubicada en la provincia de Cáceres, cerca de las poblaciones de Alía y Guadalupe. José Plaza, su propietario, tiene 86 años y ya no vuela, pero es un gran aficionado y hace 25 años consiguió legalizar una pista de aterrizaje para uso recreativo. «La construí para volar con mi avioneta, no pensé en los cazadores, pero ahora quieren venir», explica.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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