Arriba, la periodista Lucía Palacios entrevista a Ángela de Miguel, presidenta CEPYME; debajo, la directora de Mujer Hoy, Charo Marcos, modera el debate entre Amaya Echevarría (Novartis) y Fernando Campos (DKV). Al lado, posan Jaume Miquel (Tendam) y Jujanjo Cano (KPMG).. (Chus García) Desde la cúspide de dos compañías del máximo nivel, el presidente de la auditora KPMG, Juanjo Cano, y el presidente y CEO del grupo de distribución de moda Tendam, Jaume Miquel, analizaron los retos de un mundo en transición, que pasan por el nuevo escenario energético, la adaptación al nuevo contexto digital, el crecimiento rentable, la simplificación regulatoria o en ocasiones, algo tan aparentemente difícil como aislarse del ruido exterior.
«Nuestro desafío es dar una respuesta a los clientes de forma ágil a través del talento de nuestros 6.200 profesionales», expuso Cano, que pidió poner en primer plano, de nuevo, valores como «el compromiso, el esfuerzo o la meritocracia». Por su parte, Miquel consideró «básico» recuperar «la ética, la verdad, la responsabilidad individual y no solo esperar que el Estado nos proteja. Y eso tiene más impacto que la inteligencia artificial».
Con un pie en el presente y otro en el futuro, tres destacadas directivas examinaron la situación del talento en España y estuvieron de acuerdo en una idea que en muchos entornos puede parecer contracultural: «Cuanta más tecnología, más humanidades». Desde el punto de vista de la educación superior, la rectora de la Universidad CEU San Pablo, Rosa Visiedo, explicó que a los estudiantes «hay que enseñarles técnicas, pero también humanidades y formarles en las capacidades para la vida, como el compromiso ético, el pensamiento críticos y las capacidades de adaptación y de resolver problemas». «Las personas son algo más que la suma de sus competencias, y eso no lo puede detectar la inteligencia artificial», certificó Visiedo, que defendió que «el humanismo es más necesario que nunca».
Para Teresa Gallastegui, responsable de Personas y Organización de Ecoembes, «la combinación de tecnología y humanismo» es la respuesta a las necesidades de la empresa. Gallastegui puso en valor a las nuevas generaciones, que considera «las mejores preparadas», y renegó del hecho de que algunas compañías hayan decidido no contratar a becarios, que son sustituidos por la inteligencia artificial. «Necesitamos talento joven para que las empresas tengan futuro a largo plazo», aseguró.
Paloma Cabral, directora de Impacto Corporativo de McDonald's, cree que «la inteligencia artificial es complementaria con la inteligencia humana» y la IA «no es un enemigo, sino un aliado». En su opinión, las empresas y las universidades «son un binomio» y abogó «no solo por buscar el talento, sino también por retenerlo». «Sin talento, no es que no haya futuro, es que no hay presente», señaló.
Preguntas y respuestas
Dos líderes de la nueva forja, la presidenta de Novartis, Amaya Echevarría, y el CEO de DKV, Fernando Campos, ofrecieron una visión amplia del mundo directivo, tan cambiante como el conjunto de la sociedad. «El líder ya no es el que tiene las respuestas, sino el que hace las mejores preguntas, el que crea el clima adecuado en la empresa y el que al final, en ocasiones, tiene que tomar la decisión», argumentó Echevarría, que puso la mesa el propósito de su empresa: «Reinventar la medicina para mejorar la vida de las personas».
Campos, a su vez, admitió la complejidad del liderazgo actual, lo que lleva a muchos jóvenes a mostrar su rechazo a llegar a puestos directivos, y resumió su labor como «acostumbrarse a vivir con incertidumbre». «El liderazgo con propósito consiste en sacar lo mejor de las personas», aseveró el máximo responsable de DKV, que reclamó que baje la edad de los líderes en España y planteó algunos problemas que se encuentran las empresas, como «promocionar a puestos de liderazgo a personas que no quieren serlo».
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