El debate sobre el trasvase del Ebro ha irrumpido con fuerza en la campaña electoral aragonesa después de que Vox manifestase públicamente su intención de ejecutar la interconexión de cuencas para trasladar los excedentes de agua a aquellas zonas que más lo necesiten. El traslado del agua que fluye por la cuenca del río más caudaloso de España es una cuestión especialmente sensible en Aragón, sobre todo entre los miembros del sector agrícola, que siempre se han mostrado en contra.
El presidente de la región y candidato del PP a la reelección, Jorge Azcón, es consciente de este hecho y, por ello, en los últimos días no ha cejado en su empeño de reivindicar su posición contraria al trasvase, con el objetivo de hacer mella en la confianza que los trabajadores del campo depositan en la formación liderada por Santiago Abascal. "Creo que iniciar este debate es un error. Los agricultores saben lo fundamental que es el agua en nuestra comunidad autónoma, por lo que es absolutamente incompatible que se apoye el trasvase del Ebro y luego decir que defiendes al campo en Aragón. Mientras yo sea presidente de Aragón, nunca va a haber un trasvase que nos quite el agua que necesitamos para que se vaya a otras zonas", ha expresado Azcón durante una rueda de prensa en Barbastro (Huesca).
Azcón cuenta con el respaldo de Alberto Núñez Feijóo en esta cuestión, a pesar de que, hace unos meses, en un acto del partido en Murcia, señaló la necesidad de "traer agua de donde sobre". Azcón aplaudió estas palabras y fue duramente criticado por ello de parte de la oposición, a pesar de que rápidamente atajó la polémica mostrándose en contra de cualquier trasvase.
De este modo, el foco del debate se sitúa frente a Santiago Abascal, que se ha mostrado a favor de la interconexión de cuencas, aunque sin emplear el término del "trasvase". "Esa palabra es una trampa, que evoca al robo de agua. Lo que nosotros defendemos es la interconexión de todas las cuencas. Que no se vaya al mar el agua que necesitan todos los españoles. En España hay agua para todos y hacen falta infraestructuras para que el agua llegue a todas partes", reclamó el líder de Vox durante un acto del partido en la localidad de Zuera.
Como no podía ser de otra forma, el candidato de Vox a la presidencia de Aragón, Alejandro Nolasco, secunda esta postura y denuncia que "en 40 años, el PSOE, el PAR y el PP no han hecho nada por impulsar las infraestructuras hidráulicas necesarias para que el agua también pueda aprovecharse aquí", por lo que "nosotros defendemos que se ejecute esa conexión para que el agua llegue a todos los sitios posibles".
Azcón ya sitúa el futuro del agua como una de las cuestiones principales por las que los aragoneses votarán el próximo 8 de febrero y busca, de este modo, frenar el imparable avance que Vox está teniendo en las encuestas. El sondeo de Sigma Dos publicado por EL MUNDO da al partido de Santiago Abascal serias opciones de alcanzar los 14 escaños y duplicar su resultado de 2023, mientras que, por el contrario, ya sitúa el peor escenario del PP en una caída hasta los 27 diputados.
Según el barómetro del CIS publicado antes del inicio de la campaña, el 26,3% de los trabajadores agropecuarios, forestales y pesqueros pretende votar a la formación ubicada más a la derecha en estas elecciones y quizá la reactivación del debate sobre el trasvase del Ebro sea la fórmula adecuada que el PP debe seguir para hacerse con un buen puñado de votos en unos principales nichos electorales de Santiago Abascal en esta comunidad autónoma.