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Bacterias del suelo, aliadas del aguacate de la Axarquía frente a la sequía

Bacterias del suelo, aliadas del aguacate de la Axarquía frente a la sequía
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La UMA constata en un estudio científico que la agricultura ecológica favorece microorganismos que protegen a las plantas
Bacterias del suelo, aliadas del aguacate de la Axarquía frente a la sequía

La UMA constata en un estudio científico que la agricultura ecológica favorece microorganismos que protegen a las plantas

Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de una finca de aguacates en la Axarquía. (E. CABEZAS)

Eugenio Cabezas

07/06/2026 a las 00:02h.

La agricultura ecológica puede convertirse en una aliada clave para mejorar la resistencia de los cultivos frente a la sequía. Así lo apunta un ... estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) y del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora, que ha analizado el papel de determinadas bacterias beneficiosas del suelo en explotaciones de aguacate de la Axarquía.

La investigación se desarrolló comparando dos fincas de aguacate situadas en la comarca malagueña de la Axarquía. Una de ellas llevaba más de veinte años bajo manejo ecológico, mientras que la otra seguía un sistema convencional, basado en fertilización química y manejo agrícola intensivo.

Los científicos analizaron la rizosfera, es decir, el suelo adherido a las raíces de las plantas, para estudiar cómo variaban las comunidades microbianas

Los científicos analizaron la rizosfera, es decir, el suelo adherido a las raíces de las plantas, para estudiar cómo variaban las comunidades microbianas en función del sistema de cultivo utilizado. La primera autora del trabajo, Blanca Ruiz Muñoz, explica que el estudio detectó «diferencias importantes» en las propiedades fisicoquímicas de ambos suelos, con una mayor presencia de bacterias Bacillus en las parcelas ecológicas.

Según el comunicado difundido sobre la investigación, estos microorganismos actúan como auténticos aliados invisibles de las plantas. No solo favorecen su crecimiento, sino que también mejoran su estado fisiológico cuando el cultivo se enfrenta a condiciones de falta de agua, un factor especialmente relevante en territorios mediterráneos como Málaga.

Estrés hídrico

En una segunda fase del estudio, el equipo aisló bacterias Bacillus procedentes de suelos ecológicos y evaluó su comportamiento en condiciones controladas de laboratorio. Los resultados mostraron que algunas de estas bacterias mejoraban notablemente la respuesta de las plantas sometidas a estrés hídrico y favorecían su desarrollo incluso en escenarios de escasez de agua.

El hallazgo tiene especial importancia para el campo malagueño y, en particular, para la Axarquía, una comarca donde el cultivo del aguacate ha vivido un gran crecimiento en las últimas décadas, pero que también se ha visto muy condicionada por la sequía, la falta de recursos hídricos y el debate sobre la sostenibilidad de los subtropicales.

El estudio abre además la puerta al desarrollo de bioinoculantes, productos elaborados con microorganismos beneficiosos para el suelo y las plantas, que podrían contribuir a reducir el uso de fertilizantes químicos y otros productos fitosanitarios. Los investigadores apuntan a una agricultura en la que no solo se seleccionen plantas más resistentes, sino también suelos con comunidades microbianas más preparadas para afrontar el cambio climático.

La principal conclusión del trabajo es que la forma de cultivar hoy puede condicionar la capacidad de los cultivos para resistir las sequías del futuro

El profesor José A. Gutiérrez Barranquero resume esta línea de trabajo con una idea central: «No solo se trata de cultivar plantas, sino también de gestionar y entrenar los microorganismos del suelo para avanzar hacia otra forma de agricultura». En el estudio participan también Víctor Carrión, Francisco Cazorla y Kevin M. Bretscher, investigador de la Universidad de Leiden.

La principal conclusión del trabajo es que la forma de cultivar hoy puede condicionar la capacidad de los cultivos para resistir las sequías del futuro. En un contexto de temperaturas más altas, lluvias más irregulares y menor disponibilidad de agua, el suelo deja de ser solo un soporte físico para convertirse en un ecosistema vivo cuya biodiversidad microbiana puede resultar decisiva para garantizar la producción agrícola.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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