Koldo afirma antes del 'visto para sentencia' que el PP le ofreció un «pacto» para esquivar la cárcel a cambio de «mentir a todos los españoles»
Regala esta noticia José Luis Ábalos durante la sesión de este miércoles en su última palabra. (R.C.)Melchor Sáiz-Pardo y Almudena Santos
06/05/2026 Actualizado a las 22:02h.«Visto para sentencia». A las 21.22 horas de este miércoles, el presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Andrés Martínez Arrieta, dio ... por concluido el juicio del caso 'mascarillas' tras 14 maratonianas jornadas y más de 70 comparecencias, después de escuchar el turno de última palabra de José Luis Ábalos y Koldo García; el empresario Víctor de Aldama renunció a intervenir. «Me juego la poca vida que me queda, que no es demasiado», clamó en tono lastimero el exdirigente socialista, que, como ya hiciera en su declaración en el plenario, se presentó en este último alegato como víctima de un «proceso inquisitorial» sin «ninguna presunción de inocencia» y todo dirigido a arrancarle una «confesión» de culpabilidad.
El exministro usó su postrera intervención para condolerse por haber sufrido una «presión mediática» destinada a «viciar el proceso judicial» y denunció ser víctima de «una imagen deshumanizada en lo moral» que le ha convertido en un «personaje es capaz de cometer cualquier crimen». «Una persona capaz de hacer cualquier hecho», apostilló. «Es un juicio paralelo guiado y financiado», insistió, aunque sin revelar quién estaría detrás de esa supuesta operación.
El exministro denunció ser víctima de «una imagen deshumanizada en lo moral» que le ha convertido en un «personaje es capaz de cometer cualquier crimen»
Ábalos también cargó contra la instrucción de la causa y aseguró haber padecido indefensión durante todo el procedimiento, sobre todo a manos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y del instructor del Supremo, Leopoldo Puente. «Carezco de todo el material probatorio», dijo antes de denunciar filtraciones y lamentar que comparezcan «sin poder presentar pruebas que nos pueden exonerar». «Todo es un proceso muy predeterminado», reiteró, para sostener que «la instrucción comenzó sin ninguna presunción de inocencia».
«Desde el primer auto la presunción de culpabilidad siempre estuvo presente», se quejo el exdirigente socialista. Según relató, incluso fue «intimidado» con la amenaza de prisión provisional. «Yo era culpable», resumió al recordar el «estupor» que, según él, provocaba en el instructor Puente que siguiera siendo diputado.
«Se me juzga como persona»
El exministro lamentó además el «cierre precipitado de la causa» y aseguró que «se me juzga más como persona que por hechos». «Es una causa general», afirmó. En su intervención, sostuvo que se le acusa de «colonizar las instituciones» únicamente por «dos contratos temporales», en referencia a Jésica Rodríguez y Claudia Montes. «Miles y miles de trabajadores en el sector público empresarial y me acusan de colonizar las instituciones solo con dos contratos», señaló. «Dos contratos porque son señoritas. Eso es lo que me tienen que reprochar», añadió.
Ábalos negó igualmente cualquier relación económica ilícita con Aldama y rechazó haber recibido pagos o regalos. «No hay evidencias de cobro. No para 10.000 euros. Ni para el pago de una semana de un chalet», afirmó. También cuestionó que se haya intentado vincularle con Villafuel y recordó que Interior también contrató a Soluciones de Gestión durante la pandemia «y no está en la causa».
En uno de los momentos más personales de su intervención, el exministro relató las consecuencias que, según él, ha tenido el procedimiento sobre su vida privada. Aseguró que su vivienda ha sido «vandalizada seis veces» y que la casa de su hija fue asaltada. «La defensa del honor es pura melancolía», lamentó antes de preguntarse sobre las motivaciones de Aldama. «En la celda le doy vueltas a la cabeza. ¿Qué mal le he podido hacer para hacerme tanto daño?», expresó.
«En la celda le doy vueltas a la cabeza. ¿Qué mal le he podido hacer a De Aldama para hacerme tanto daño?», se preguntó Ábalos
Koldo García cerró el turno de última palabra con un discurso igualmente cargado de victimismo y reproches hacia la investigación. Pero con una 'bomba': «El abogado del PP me ofreció colaborar, claro, mintiendo y engañando a todos los españoles», sostuvo. «Me prometieron que todo esto se iba a quedar en nada», añadió sin aportar más detalles.
Tras pedir disculpas si alguien se ha sentido ofendido» por su «forma de hablar o actuar» y aseguró estar «totalmente destrozado tanto personal, mediática, social y laboralmente». «Me han destrozado por todos los medios. He perdido a mi familia y a mis amigos», afirmó.
El exasesor de Ábalos aseguró que colaboró desde el principio con la Guardia Civil y criticó el operativo policial desplegado durante su detención. «Yo sabía que me estaban siguiendo», dijo antes de relatar que rogó a un mando de la UCO que no se pusiera en riesgo a su familia. «Métanme en la cárcel, pero que alguien me lo explique, porque yo les ofrecí todo, pero había que montar el circo», afirmó.
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