Beatriz y Eugenia de York junto a su padre, en una fotografía de archivo. Gtres
Casas Reales ÚLTIMA HORA Beatriz y Eugenia de York, cada día más proscritas: han sido vetadas también en la misa de Pascua de la Familia RealEste próximo Domingo de Pascua las hijas del expríncipe Andrés causarán baja en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor. Tampoco irán a Ascot.
Más información: Beatriz y Eugenia de York, vetadas en Ascot tras los vínculos de su padre, el expríncipe Andrés, con Epstein
Jesús Carmona Publicada 31 marzo 2026 11:17hLas princesas Beatriz(37 años) y Eugenia de York(35), hijas del expríncipe Andrés (66), están cada día más lejos de la Familia Real británica y los vetos a sus nombres suman y siguen: ahora se ha anunciado que no están invitadas a la misa de este próximo Domingo de Pascua.
Según han informado medios británicos, las nietas de la difunta reina Isabel II no participarán este año en la tradicional misa de Pascua que la Familia Real celebra en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor, al oeste de Londres.
El servicio religioso, que será presidido por Carlos III (77) y contará con la asistencia de la reina consorte Camila (78) y de los príncipes de Gales, volverá a reunir a los principales miembros de la Corona en un contexto especialmente delicado.
Sin embargo, las hijas de Andrés han decidido -según la prensa británica, de común acuerdo con el monarca- no participar en la ceremonia, una decisión que muchos interpretan como un movimiento estratégico para evitar que el foco mediático se desvíe hacia los recientes escándalos.
Eugenia y Beatriz de York, en el punto de mira: cómo salvarán su imagen tras la detención y el repudio público a su padreBeatriz y Eugenia, en Ascot, en 2019. Gtres
La ausencia de las Princesas no pasa inadvertida y se produce apenas unas semanas después de que el duque de York volviera al centro de la polémica tras ser detenido en febrero por presuntas conductas inapropiadas en el ejercicio de un cargo público.
Según fuentes judiciales, el hermano menor del Rey habría transmitido información confidencial del Gobierno británico al empresario estadounidense Jeffrey Epstein cuando ejercía como enviado comercial del Reino Unido.
El caso ha reavivado viejas heridas dentro de la Casa Real, que todavía trata de distanciar su imagen de la sombra que proyecta la relación de Andrés con Epstein, el pederasta fallecido en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico sexual de menores.
La figura del antiguo duque de York, apartado de toda actividad institucional desde hace años, continúa suponiendo un quebradero de cabeza para Buckingham Palace, pese a los esfuerzos de Carlos III por apagar cada nuevo incendio mediático.
La reputación del príncipe Andrés quedó gravemente dañada en 2022, cuando alcanzó un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre -una de las víctimas de Epstein- para evitar un juicio civil en Estados Unidos por presunto abuso sexual.
Giuffre, que en el momento de los hechos era menor de edad, aseguró que fue obligada a mantener relaciones con él en encuentros organizados por el propio Epstein.
Eugenia y Beatriz, en una edición de Royal Ascot. Gtres
Aunque el acuerdo económico permitió al duque eludir la justicia norteamericana, el daño a la institución monárquica fue irreparable.
Ese mismo año, Carlos III, entonces recién proclamado monarca, tomó una decisión contundente: retirarle todos sus títulos militares y patronazgos reales, además de prohibirle representar a la Corona en funciones oficiales.
Su exesposa, Sarah Ferguson (66), también perdió varias de sus distinciones honoríficas, pese a conservar su buena relación personal con algunos miembros de la familia.
En cambio, Beatriz y Eugenia conservaron el tratamiento de Alteza Real, aunque desde entonces su presencia en los actos oficiales se ha reducido considerablemente.
Ambas se han mantenido en un discreto segundo plano, centradas en sus familias y en sus respectivas carreras profesionales, lejos de la vida pública que antaño compartían con el resto de los Windsor.
Las hijas del duque, sin embargo, no han podido librarse del todo de la sombra del escándalo. Documentos judiciales estadounidenses han mencionado de forma tangencial a Beatriz y Eugenia en el contexto de los contactos que su madre, Sarah Ferguson, mantuvo con el multimillonario.
La princesa Beatriz, en Ascot, en 2023. Gtres
Según esos archivos, en 2009 la exduquesa de York viajó con sus dos hijas a Estados Unidos pocos días después de que Epstein saliera de prisión tras cumplir condena por delitos sexuales.
En aquel momento, Beatriz y Eugenia tenían 20 y 19 años, respectivamente. Aunque nunca se sugirió que las jóvenes hubieran tenido relación directa con los crímenes del empresario, la mera mención de sus nombres en la documentación reavivó las sospechas.
De acuerdo con fuentes cercanas al palacio citadas por The Times, Carlos III busca mantener una línea firme de separación entre los miembros activos de la familia y aquellos cuyo pasado o entorno pueda empañar la imagen de estabilidad que pretende proyectar el nuevo reinado.
Pese al distanciamiento institucional, Beatriz y Eugenia mantienen una excelente relación personal con sus primos, los príncipes Guillermo (43) y Harry (41), a quienes las une una larga historia de complicidad desde la infancia.
Ambas participaron el pasado mes de diciembre en la tradicional misa de Navidad en Sandringham, donde compartieron protagonismo con los príncipes de Gales y sus hijos.
Su ausencia en la celebración de Pascua, por tanto, no implica una ruptura familiar.
Fuentes del Palacio de Buckingham han querido subrayar que la decisión "no debe interpretarse como un desplazamiento permanente", sino más bien como "un gesto prudente en un momento de especial sensibilidad".
Las Princesas junto a su padre, Andrés, en una edición pasada de Ascot. Gtres
De hecho, las mismas fuentes insisten en que las Princesas seguirán siendo invitadas a futuros actos familiares y mantienen "una relación absolutamente cordial y de respeto con el rey y la reina consorte".
El objetivo a corto plazo, aseguran, es "preservar la serenidad y centrarse en los deberes institucionales esenciales mientras se resuelven los asuntos personales del duque de York".
Durante los últimos años, ambas hermanas han procurado construir una imagen propia, alejada de los escándalos y más cercana a una vida moderna y profesional.
La princesa Beatriz, de 37 años, trabaja en el ámbito de la inversión tecnológica y está casada con el empresario Edoardo Mapelli Mozzi, con quien tiene una hija, Sienna.
Su hermana Eugenia, de 36, está casada con Jack Brooksbank, con quien tiene dos hijos, August y Ernest, y reside entre Londres y Portugal, donde su marido ocupa un cargo en una empresa vinícola.
Ambas han participado esporádicamente en causas benéficas, especialmente relacionadas con la infancia y la educación, pero siempre desde un perfil bajo y sin representar oficialmente a la monarquía.