El presidente israelí, Isaac Herzog, visita el lugar alcanzado por misiles iraníes en Beit Shemesh. Oren Ziv Europa Press
Oriente Próximo Beit Shemesh, la localidad ultraortodoxa de Israel que sufre la represalia de Irán: "Es la mayor tragedia de esta guerra"Un misil iraní causó la muerte de nueve israelíes en esta localidad de mayoría ultraortodoxa ubicada a 30 kilómetros de Jerusalén.
Más información:Bases de la OTAN en Turquía, Irak, Grecia y Rumanía, dentro del alcance de los misiles iraníes
María Inmaculada Balbás Jerusalén Publicada 3 marzo 2026 02:51hLas claves nuevo Generado con IA
Jerusalén amaneció, una jornada más, con el sonido de las alarmas antiaéreas. Era el tercer día de guerra. A las siete de la mañana reverberó la primera alerta, y en menos de una hora los habitantes de la ciudad tuvieron que bajar a los refugios en dos ocasiones.
Los residentes de la ciudad estaban especialmente asustados tras el último ataque de la noche del domingo, que fue "terrorífico" como describió Paula Bernardeu, una ciudadana española que reside en Jerusalén.
La alarma también retumbó hasta en dos ocasiones en la madrugada del domingo: una a las nueve y otra a las once, siendo el segundo ataque de la noche el más fuerte de los registrados sobre Jerusalén desde que el pasado sábado Estados Unidos puso en marcha la operación Furia épica en coordinación con Israel.
Desde el refugio de Jerusalén se escuchaba un mayor número de misiles, que fueron interceptados más cerca que nunca de sus objetivos. Uno cayó sobre una carretera, causando seis heridos.
La carretera afectada es la misma que tomaron los periodistas que se fueron a cubrir los ataques en Beit Shemesh para volver a Tierra Santa horas antes. Los ataques del 1 de marzo, segundo día de guerra, se saldaron en Israel con nueve muertos en esta localidad, habitada mayoritariamente por judíos de etnia askenazí —provenientes de Europa del Este— y ultraortodoxos, y ubicada a 30 km al oeste de Jerusalén.
Vista general de los daños en el lugar alcanzado por misiles iraníes, que causaron la muerte de al menos nueve personas y heridas a varias más en Beit Shemesh. Oren Ziv Europa Press
Un misil causó en Beit Shemesh el mayor número de muertos desde el inicio de la guerra, y destrozó el refugio de una sinagoga. En la zona cero del ataque, la destrucción era absoluta: cristales rotos inundan el suelo, y una sinagoga, su refugio y varios coches que se encontraban alrededor estaban destrozados.
En el lugar había vecinos desorientados, en pijama y en claro estado de shock y ansiedad, mientras los servicios de emergencia trabajan en las labores de desescombro y en la búsqueda de cuerpos.
Baruch Ashkenazi, paramédico de United Hatzalah (cuerpo de voluntarios que ofrecen servicio de emergencias), miembro de Neztah Yehuda, la sección del Ejército israelí formada por ultraortodoxos y residente de Beit Shemesh, atestiguó el impacto del misil.
Acudió corriendo al lugar, y afirma que él mismo sacó cuatro cadáveres del refugio de la sinagoga que quedó destrozada por la caída del proyectil. "Ha sido muy duro lo que han visto mis ojos", declaró excitado a EL ESPAÑOL.
Ari Levi y Yota Mehari, ambos de 17 años y vecinos de Beit Shemesh, afirmaron que ellos también vieron cómo impactó el misil desde la casa de uno de ellos, que está a varias calles de distancia. "Oímos la sirena, miramos al cielo y vimos el cohete caer", cuentan.
Ambos explicaron que en la primera noche de la guerra también cayó un misil que no fue interceptado, pero que este no llegó a explotar. "Esta es la mayor tragedia de esta guerra", concluyó Levi.
Irán cumple su amenaza y bombardea las bases militares de EEUU en Baréin, Catar, Emiratos Árabes y KuwaitEscalada bélica
En los últimos ataques lanzados por Irán a primera hora de la tarde, Irán no sólo atacó Israel, donde ha causado por lo menos quince heridos en Beerseba, sino que también atacó Chipre por segunda vez —el domingo dos misiles en dirección a Chipre fueron interceptados—, en concreto con drones en la base británica de RAF Akrotiri.
Hezbolá se ha sumado a la guerra regional que comenzó el pasado sábado e incendió Oriente Medio atacando a Israel por primera vez desde 2024 en represalia por haber matado al ayatolá Ali Jamenei.
En total, la milicia lanzó el domingo tres misiles al norte de Israel, aunque ninguno ha causado heridos. Israel ha respondido esta mañana lanzando misiles a distintos puntos de Líbano, incluida su capital, Beirut, donde murieron por lo menos 31 personas y 149 resultaron heridas.
Entre los muertos se encuentra Hussein Makled, quien se desempeñaba como jefe del cuartel general de inteligencia de Hezbolá.
La guerra se ha saldado, por el momento, con diez muertos en total en Israel, nueve de ellos en Beit Shemesh el domingo y la muerte de una mujer de 40 años filipina fallecida la primera noche de la guerra en Tel Aviv. Uno de los ataques dejó por lo menos quince heridos en Beerseba.
Israel, por su parte, se atribuye la muerte no solo de Jamenei, sino de por lo menos 40 altos cargos del régimen.
Estados Unidos, junto con Catar, Jordania, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han condenado los ataques de Irán.
Por el momento, los muertos contabilizados en los ataques en Irán ascienden a 555 y 747 heridos en Irán, según la Media Luna Roja. Al menos 180 de las muertes en Irán se han producido en una escuela en Minab, una región del sur del país.
Además, Francia, Alemania y Reino Unido afirmaron el pasado domingo estar dispuestos a atacar a Irán en colaboración con Estados Unidos e Israel para defender sus intereses en la región en una declaración conjunta. Tres soldados estadounidenses han muerto y cinco resultaron heridos el domingo.
Por otro lado, el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó en la televisión israelí en la noche del domingo que la ofensiva militar contra Irán entrará en una "fase de mayor intensidad" durante los próximos días, al igual que Donald Trump, que también ha advertido de que "la gran oleada" de la ofensiva aún está por llegar.
El primer ministro israelí también envió sus condolencias a las familias afectadas y deseó una pronta recuperación a los heridos en los últimos ataques, calificando estos días como "dolorosos" para Israel.
Mario Sznajder: "La muerte de Jamenei será algo simbólico, pero sin una revuelta de los iraníes no caerá el régimen"Desde el inicio de la guerra, el Estado hebreo ha movilizado, por el momento, a 110.000 reservistas, según informan las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
A pesar de los ataques en el norte de Israel, la zona más castigada, el ministro de Finanzas, Belazel Smotrich, anunció este lunes que sus habitantes no serán evacuados, a diferencia de lo que pasó en la guerra de 2024 con Hezbolá, según informa The Jerusalem Post.