EDITORIALES
Belfast, el uso del dolor para ataques racistas Regala esta noticia Añádenos en Google 11/06/2026 a las 02:00h.Los graves disturbios de tintes racistas en Belfast, desatados por la brutal agresión de un hombre sudanés a otro varón al que intentó decapitar con ... un cuchillo, han devuelto a Irlanda del Norte a un escenario de pesadilla. El estallido de violencia, azuzado por la ultraderecha y el propio Elon Musk, ha desbordado la capacidad de control de las autoridades locales y del Gobierno británico. Los altercados recuerdan el turbio pasado de segregación y choque violento entre comunidades: casas incendiadas por encapuchados para obligar a las familias extranjeras a huir, autobuses quemados, barricadas y policías heridos. El sectarismo revive en un acoso contra personas «por su origen», según el 'premier', Keir Starmer. Los radicales regresan a golpe xenófobo con la excusa del dolor causado por el ciudadano inmigrante, ya detenido. Pese a la conmoción y crudeza de las algaradas, el Estado de derecho no puede permitir que una jauria humana se tome la justicia por su mano. Urge atajar el incendio en las calles, proteger a las minorías frente a la limpieza étnica y recuperar el orden para garantizar la seguridad pública. Y hacerlo ya para evitar cualquier rebrote que inflame las marchas de la Orden de Orange del próximo mes.
comentarios Reportar un error