La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha convocado manifestaciones de apoyo a Ceuta delante de todos los ayuntamientos de España el próximo 2 de septiembre a las 20.00 horas, sin embargo, esto ha desatado una bronca política dentro del organismo porque los grupos del PSOE, IU-Compromis-Comuns-Podemos, ERC y Junts acusan a la presidenta, María José García-Pelayo, del PP, de haber promovido estas concentraciones de manera "unilateral" y sin haber contado con los órganos internos.
Las manifestaciones se celebrarán en la víspera de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acuda al Congreso para comparecer de manera extraordinaria por la crisis de Ceuta y en un clima en el que pueden derivar en una protesta contra el Ejecutivo por su gestión. Es cierto que la fecha de las concentraciones convocadas se puso antes de que conociera ayer cuándo se iban a dar esas explicaciones.
El PP ya ha llamado a los ciudadanos a secundar estas convocatorias que ya están circulando por redes sociales con el lema "A favor de Ceuta, Ceuta se defiende", y que se están distribuyendo con carteles que cuentan con el logo oficial de la FEMP.
Pero en realidad no hay acuerdo en la FEMP. En un comunicado conjunto, los grupos de PSOE, IU-Compromis-Comuns-Podemos, ERC y Junts denuncian que García Pelayo ha llevado a cabo "actuaciones unilaterales" y presionan para que haya una rectificación, porque la alcaldesa del PP ha actuado "a hechos consumados, sin contar con el respaldo ni la aprobación del resto de grupos políticos".
"Ni la convocatoria de concentraciones en los ayuntamientos, ni la celebración de la Junta de Gobierno de septiembre en Ceuta, ni la cesión al presidente Vivas de un puesto en la Delegación de la Federación Española de Municipios y Provincias ante el Comité de las Regiones han contado con el respaldo de los grupos representados en la FEMP ni con el acuerdo de sus órganos de gobierno, pese al calado de dichas decisiones", advierten los portavoces de los grupos firmantes, Javier Ayala (PSOE), Aida Castillejo (IU), Jordi Verdú (ERC) y Miquel Noguer (Junts).
El comunicado conjunto lamenta que el PP se haya apartado del "funcionamiento democrático" de la institución y que se haya movido haciendo un uso "partidista" y "faltando el respeto a la normativa y los procedimientos internos".
PSOE, IU-Compromis-Comuns-Podemos, ERC y Junts exigen ahora que García Pelayo "rectifique las decisiones adoptadas y adecúe su comportamiento a la institucionalidad y lealtad debida tanto al resto de grupos políticos" como a los municipios asociados.
Estos grupos subrayan que la "solidaridad" de los gobiernos locales "está más que acreditada" y "se materializa frente a cualquier crisis". "Así fue durante la pandemia, con ocasión de la erupción del volcán de La Palma, de la invasión rusa de Ucrania o la tragedia de Adamuz, por poner algunos ejemplos, pero siempre desde la institucionalidad, buscando el consenso de todos los grupos y en el marco de decisión de los órganos de gobierno de la FEMP, evitando cualquier utilización partidista de la institución. También desde la cooperación leal con el resto de administraciones", inciden.
Pero en este caso, recalcan que nada de eso ha ocurrido y que "la presidenta de la FEMP ha actuado de forma unilateral" y sin los demás grupos.