- MIGUEL Á. PATIÑO Env. Esp. Barcelona
Antonio Brufau: Si Ormuz no se reabre pronto, habrá crisis económica mundial" . Reynés: "España no podrá escapar del reajuste energético mundial"
Antonio Brufau, presidente de Repsol, es pragmático en cuanto al impacto de la guerra del Golfo Pérsico en el sector energético y en la economía. Si dura, tendrá consecuencias muy negativas tanto para los suministros energéticos como para la economía mundial en varios frentes.
"Si no se abre el Estrecho de Ormuz pronto, el mundo va a entrar en conflicto económico serio, con problemas de inflación alta y escaso crecimiento, desabastecimientos por cambios en la logística, e incluso crisis alimentaria en algunas partes". Así lo ha explicado en la reunión anual, en Barcelona, del Cercle d'Economia.
La guerra "tendría que superarse más pronto que tarde", ha dicho si no queremos entrar en esa dinámica. Entre otras cosas, porque la matriz energética mundial sigue muy dependiente del petróleo y el gas, cuyo 20% de suministros pasa por el Estrecho de Ormuz.
"El modelo no va a cambiar. Si en 50 años no hemos sido capaces de cambiar la matriz europea, por más que se hable de electrificación, no se va a cambiar a corto plazo", ha dicho.
Hay otro aspecto que puede afectar a la post guerra del Golfo: la destrucción de infraestructuras que se ha hecho ya y que se sigue haciendo en los países de Oriente Medio. "Hoy por hoy, no se sabe el alcance de la destrucción de infraestructuras que se ha hecho".
Francisco Reynés, presidente de Naturgy, que ha participado en el foro junto a Brufau, es relativamente optimista, pero solo a corto plazo.
"España está bastante a salvo a corto plazo de un shock gasista", ha dicho. Ahora bien, si por Ormuz circula el 20% del gas natural licuado que va a Asia, lo que va a hacer es un desvío de la demanda hacia otras partes del mundo", lo que tensará los mercados.
"España no puede escaparse de ese rebalance de suministro energético". Es decir, no podrá escapar de ese reajuste. Sobre todo si entre sus políticas está la de prohibir el gas ruso a partir de enero de 2027.
Tanto Brufau como Reynés cuestionan la postura tan estricta de Europa en su obsesión de rebajar las emisiones. Se está produciendo una paradoja, ha explicado. "Europa se está descarbonizando, pero está trasladando industria a otros países". Es decir, también se está desindustrializando.
-
12:46
Menos errores, menos residuos, menos emisiones
-
12:42
Así es el balance nórdico de Guía Michelin
-
12:41
La planta de SAIC en Galicia aspira a la producción y suministro de componentes en España
-
12:38
Brufau y Reynés avisan: Tarde o temprano Ormuz tendrá consecuencias para España
-
12:23
El sector tecnológico vasco crece un 5% y roza los 27.500 empleos