El incendio en Almería pone de manifiesto la vulnerabilidad de los conductores y la necesidad de saber cómo reaccionar si nos vemos sorprendidos por el fuego a bordo de nuestro coche
Regala esta noticia Añádenos en Google Un helicóptero del servicio de extinción de incendios arroja este viernes agua sobre uno de los focos del incendio forestal declarado en Los Gallardos, Almería. (EFE)Madrid
10/07/2026 Actualizado a las 11:47h.El incendio en Los Gallardos, Almería, se ha convertido en una tragedia sin precedentes en la zona y uno de los más graves de España, ... con un balance provisional de 12 personas fallecidas, ocho heridas y 19 desaparecidas.
Aunque el viento dio una tregua durante la noche, permitiendo ganar terreno a las brigadas de extinción, los servicios meteorológicos advierten de que las rachas pueden volver a intensificarse y cambiar de dirección en las próximas horas, amenazando con reactivar los focos más peligrosos.
Este terrible suceso pone de manifiesto la vulnerabilidad de los conductores y la necesidad imperativa de saber cómo reaccionar si nos vemos sorprendidos por el fuego a bordo de nuestro coche.
El protocolo de la DGT y las fuerzas de seguridad
Ante una emergencia de esta magnitud, la Guardia Civil de Tráfico y el resto de Fuerzas de Seguridad del Estado proceden de inmediato a realizar cortes preventivos en las vías afectadas. El objetivo es garantizar el paso de los camiones de bomberos y proteger a los usuarios. En estos momentos de tensión, mantener la calma y acatar las órdenes de los agentes es vital.
Bajo ninguna circunstancia se debe intentar cruzar un tramo si las llamas ya han saltado a ambos lados de la calzada. El humo provoca una pérdida total de orientación y puede causar intoxicaciones severas o colisiones en cadena. Si todavía es posible, la primera opción siempre debe ser dar la vuelta y llamar inmediatamente al 112.
Si el colapso o la falta de visibilidad nos bloquean por completo en mitad de la vía, la desorientación puede hacer que no sepamos hacia dónde avanza el fuego. Ante este escenario límite, los expertos de Alquiber, en línea con los criterios de la DGT y Protección Civil, recuerdan un protocolo de actuación estricto para evitar que el coche se convierta en una trampa mortal.
El peligro invisible del humo
El instinto de muchos conductores al ver una cortina de humo es pisar el acelerador para intentar cruzarla cuanto antes. Es un error crítico. El humo denso oculta vehículos detenidos o el propio avance de las llamas, pero además esconde un peligro mecánico: los motores de combustión necesitan oxígeno para funcionar. Al entrar en una zona sin oxígeno y saturada de gases, el motor se ahogará y el coche quedará calado e inutilizado en mitad del incendio.
Si ves humo a lo lejos, debes encender inmediatamente las luces de cruce y los faros antiniebla para ser visto. También es necesario reducir la velocidad de forma paulatina para evitar alcances. Si la maniobra es completamente segura, la mejor opción siempre será realizar un cambio de sentido.
Respecto al aviso de emergencia, nunca hay que dar por hecho que otros ya han llamado. Es fundamental llamar al 112 indicando la carretera y el punto kilométrico exacto. Para optimizar este proceso, es altamente recomendable usar la app My112, que envía las coordenadas GPS exactas de manera automática a los servicios de rescate.
El coche como escudo térmico
Si dar la vuelta es imposible porque la vía está colapsada o el fuego corta la escapatoria, se debe detener el vehículo buscando una zona limpia y asfaltada, como un arcén ancho o una explanada.
Jamás aparques sobre hierba seca o matorrales. Las altísimas temperaturas del tubo de escape y de los bajos del coche pueden prender la vegetación de forma instantánea.
Una vez estacionado, la regla general es permanecer dentro del habitáculo. Salvo que el vehículo comience a arder directamente o lo indiquen las fuerzas de seguridad, la carrocería de metal y los cristales texturizados son el mejor escudo contra la radiación térmica del exterior.
Cómo aislar el habitáculo correctamente
Para evitar la entrada de gases tóxicos y monóxido de carbono con el vehículo detenido en una zona segura, el siguiente paso consiste en sellar y aislar el habitáculo frente al exterior. En primer lugar, es necesario cerrar herméticamente todas las ventanillas, bloquear las entradas de aire exterior y conectar el sistema de climatización exclusivamente en el modo de recirculación.
A continuación, se debe apagar el motor para evitar que aspire aire contaminado, pero manteniendo siempre el contacto eléctrico activado y las luces de emergencia y posición encendidas. Esto garantizará que, a pesar de la densidad del humo, los equipos de rescate y los bomberos puedan localizar la posición del coche con mayor facilidad.
El último recurso: la evacuación a pie
En el caso extremo de que el fuego rodee el coche por completo y la estructura empiece a arder de forma directa, se debe proceder a la evacuación inmediata. Al salir, hay que correr en dirección opuesta al avance del incendio forestal. Para identificar la trayectoria correcta, basta con observar hacia dónde empuja el viento el humo y elegir estrictamente el sentido contrario.
Durante la huida a pie, se debe proteger el cuerpo cubriendo al máximo la piel para evitar quemaduras por radiación, tapando la boca y la nariz con una prenda de ropa o un paño, a ser posible humedecido con agua. Si el terreno es adverso y no se visualiza una zona limpia, la recomendación de los bomberos es dirigirse hacia áreas que ya hayan sido quemadas anteriormente. Aunque el suelo de estas superficies estará extremadamente caliente, ya no albergará llamas directas ni combustible disponible, convirtiéndose en el lugar más seguro para salvaguardar la vida.
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