- GEORGE HAMMOND, STEPHEN MORRIS, DAVID KEOHANE Y TIM BRADSHAW
El enfoque flexible del consejero delegado Sam Altman hacia los proyectos de infraestructura inquieta a los socios, pero está impulsando su liderazgo en computación.
El plan Stargate de OpenAI, valorado en 500.000 millones de dólares (427.000 millones de euros) y destinado a asegurar capacidad de cómputo, se está revisando y, en algunos casos, abandonando. Sin embargo, la disposición de la empresa a cerrar los acuerdos necesarios para garantizar dicha capacidad le ha dado ventaja en la carrera por construir infraestructura de IA.
En las últimas semanas, el grupo ha paralizado la construcción de centros de datos previstos en Reino Unido y Noruega, ha rechazado ampliar su centro principal en Abilene, Texas, y ha visto cómo varias figuras clave vinculadas a Stargate se marchaban a su rival Meta.
Anunciado originalmente a principios de 2025 por Donald Trump como una empresa conjunta de 500.000 millones de dólares entre OpenAI, Oracle, el fondo MGX de Abu Dabi y la japonesa SoftBank, Stargate se diseñó para financiar y construir centros de datos exclusivos para OpenAI. La idea era aunar capital para abordar el coste y la complejidad de la infraestructura de IA.
Este concepto ha dado paso rápidamente a un enfoque más flexible mediante el cual OpenAI depende cada vez más de proveedores externos, arrendando capacidad en lugar de construir y poseer sus propias instalaciones.
"No sé qué significa 'Stargate' en este momento", dice una persona que participó en la construcción de centros de datos desde el principio. "Creo que ahora mismo es un término completamente anticuado".
El esquema de transformación refleja los esfuerzos más amplios de OpenAI. Desde la tecnología central hasta las alianzas, la compañía apuesta por proyectos paralelos y descarta todo excepto lo más conveniente. Este enfoque se debe en gran medida a la "mentalidad emprendedora" de su consejero delegado, Sam Altman, según una persona cercana a la empresa.
Fuentes familiarizadas con los cambios en Stargate afirman que, en la práctica, OpenAI ha abandonado la empresa conjunta en favor de una serie de grandes acuerdos bilaterales. Sin embargo, ejecutivos de OpenAI aseguran que el principio rector sigue siendo "construir más capacidad de cómputo".
Oracle ha desempeñado el papel más destacado, al acordar el año pasado suministrar a OpenAI 4,5 gigavatios de capacidad de procesamiento en virtud de un acuerdo de cinco años por valor de 300.000 millones de dólares.
La compañía también ha establecido alianzas con AMD, Broadcom, Nvidia, CoreWeave y Cerebras en acuerdos que en un momento dado sumaron más de 1 billón de dólares en compromisos, algunos de los cuales se han reducido desde entonces.
Persisten las dudas sobre si el grupo puede afrontar su enorme gasto en infraestructura. El martes, un informe que indicaba que OpenAI no había alcanzado sus objetivos internos de ingresos y crecimiento de usuarios provocó caídas en el precio de las acciones de empresas vinculadas a la start up, como SoftBank, Oracle y CoreWeave. OpenAI respondió que su negocio "marcha viento en popa".
OpenAI ha reducido costes al suspender o revisar los planes de Stargate. Sin embargo, su disposición a renegociar o abandonar proyectos ha inquietado a sus socios y ha generado dudas sobre la fiabilidad de OpenAI como contraparte.
Inicialmente, su objetivo era desarrollar sus propios centros de datos bajo la marca Stargate, ya que se enfrentaba a dos desafíos: una cadena de suministro compleja y la reticencia de los prestamistas a financiar una start up deficitaria sin calificación crediticia.
La empresa conjunta, que reunió capital de socios de primer nivel y obtuvo el respaldo del presidente de Estados Unidos, pretendía abordar ambos problemas.
Desde entonces, el aumento de la demanda de herramientas de IA ha impulsado a los grupos de chips, la nube e infraestructura a la acción y ha disipado el escepticismo de los inversores.
"Generamos suficiente demanda en el mercado, y surgieron otras alternativas, así que dejamos de lado los centros de datos propios", explica la persona involucrada en Stargate.
OpenAI afirma: "Stargate es la base de nuestra estrategia de computación y hemos cumplido exactamente con lo que prometimos: garantizar la capacidad de cómputo que OpenAI necesita a una escala sin precedentes. Hemos ampliado nuestra red de socios para abarcar el ámbito de la nube, los chips y la infraestructura; la capacidad está entrando en funcionamiento y vamos adelantados al calendario. Desarrollar a esta escala es lo que nos permite poner una IA potente al alcance de más personas, empresas y desarrolladores".
Este mes, OpenAI suspendió un proyecto de centro de datos en el noreste de Inglaterra y reprogramó otro en Narvik, Noruega. Ambos proyectos formaban parte de Stargate en colaboración con la start up de IA en la nube Nscale.
OpenAI molestó al Gobierno británico al culpar a la regulación restrictiva y a los altos costes de la energía de la paralización de sus planes en el país. El ministro británico de IA, Kanishka Narayan, declaró que "lo único que ha cambiado desde que se adquirieron esos compromisos... ha sido el entorno financiero para OpenAI".
La empresa británica Nscale había realizado fuertes inversiones anticipándose al arrendamiento de capacidad a OpenAI. Microsoft ha intervenido para hacerse con la capacidad del centro de Nscale en Narvik. OpenAI afirmó que aún planea acceder a la capacidad en Noruega a través de su acuerdo con Microsoft, en lugar de arrendar directamente a Nscale.
El mes pasado, el laboratorio de IA abandonó sus planes de expansión en su centro de Abilene, Texas, rechazando la opción de arrendamiento con el desarrollador Crusoe.
Una persona involucrada en Stargate afirma que OpenAI buscó opciones más económicas, entre otros emplazamientos en Michigan, porque "el dinero escasea, diga lo que diga Sam Altman, y la expansión tenía un precio desorbitado".
Microsoft ha intervenido para quedarse con la capacidad adicional en Abilene. Una persona cercana a Crusoe afirma que Microsoft es un inquilino preferible. "Es un mejor resultado, tienen mayor solvencia".
Una persona familiarizada con la postura de Microsoft indica que su decisión "ayuda a quienes se sienten decepcionados y engañados por OpenAI en sus proyectos".
"Stargate ha sufrido ya tres o cuatro modificaciones, no sé lo que es ahora mismo. No puedo decírselo. Quizás nunca existió realmente", añade la persona.
Cuando se lanzó Stargate, la compañía se fijó el objetivo de asegurar 10 GW de capacidad —aproximadamente el equivalente a 10 centrales nucleares— con un coste de unos 500.000 millones de dólares para finales de la década.
Ahora, la compañía aspira a superar ese objetivo. Afirma haber asegurado ya más de 8 GW de capacidad, y prevé invertir más de 600.000 millones de dólares para finales de 2030.
Esto significaría que la compañía, actualmente deficitaria, gastaría mucho más que rivales como Anthropic y xAI de Elon Musk.Los compromisos de OpenAI están más en la línea de los de Amazon, Google, Microsoft y Meta, que generan decenas de miles de millones de dólares en beneficios anuales.
SoftBank, el principal patrocinador financiero de la empresa conjunta original, está trabajando en la construcción de sus propios centros de datos, pero estos aún no están operativos. Según una persona cercana a la situación, la capacidad de cómputo de un proyecto en Ohio podría pasar a formar parte de OpenAI tras un proceso de licitación.
"Stargate no ha desaparecido, sino que ha evolucionado, y ahora cada uno puede definirlo a su manera", comenta otra persona familiarizada con la estrategia del inversor japonés. "En cierto modo, prácticamente cualquier proyecto de cómputo que involucre a SoftBank u Oracle puede considerarse Stargate".
SoftBank declinó hacer comentarios.
Según la persona involucrada en Stargate, el término perdió su significado cuando los equipos de políticas y relaciones públicas de OpenAI lo adoptaron como un término genérico para el desarrollo de infraestructura. La idea de que ser inquilino de un centro de datos en Europa se incluyera dentro del concepto de Stargate fue "siempre falsa", afirma.
Aun así, el impulso de OpenAI en infraestructura podría darle una ventaja. El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, ha criticado a sus rivales por sus planes demasiado ambiciosos. Sin embargo, ante las limitaciones energéticas que empiezan a afectar su capacidad para satisfacer la creciente demanda, Amodei autorizó este mes una inversión de cientos de miles de millones de dólares en capacidad a largo plazo.
Las decisiones de OpenAI podrían ser visionarias, siempre y cuando la empresa pueda cumplir con sus cuantiosos compromisos de inversión.
En una nota dirigida al personal de ventas a principios de este mes, la directora de ingresos de OpenAI, Denise Dresser, escribió: "Vimos la curva de computación exponencial antes, actuamos más rápido y ahora tenemos una verdadera ventaja estructural".
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