Uno de cada ocho malagueños será diagnosticado de un tumor de este tipo
Regala esta noticia Añádenos en Google Un doctor explica a un paciente los mecanismos del cáncer de próstata. (SUR) 11/06/2026 Actualizado a las 00:57h.Uno de cada ocho hombres será diagnosticado de cáncer de próstata a lo largo de su vida, según estima la Sociedad Española de Oncología Médica ( ... SEOM). En 2024 se diagnosticaron 1.222 casos en la provincia, un 3% más que en 2023. Es el tercero más diagnosticado en Málaga tras los de pulmón y mama. Los expertos indican que hay un síntoma que puede alertar de su presencia: orinar varias veces por la noche, «repetidamente y no quedarse con la sensación de haber vaciado completamente la vejiga», explica el doctor Álvaro Montesa, jefe de servicio de Oncología del Hospital Regional Universitario de Málaga. Por otro lado, las nuevas terapias hormonales y un nuevo fármaco, el Lutetio-177, descrito como 'un misil radioactivo', han permitido mejorar la supervivencia de este tipo de tumor.
Hoy es el Día Mundial del Cáncer de Próstata.
Orinar varias veces por la noche es uno de los síntomas, aunque también puede corresponder a una hiperplasia benigna de próstata
Cuando hay señales de alarma, el afectado ha de ir a su médico de cabecera, donde se le hará una analítica para determinar el PSA, que es el antígeno prostático, una historia clínica y un tacto rectal, «una palpación de la próstata para ver si se nota alguna zona más dura que pueda ser sospechosa». Después, se deriva al enfermo al Servicio de Urología y, en base a tres factores, se establecen los grupos de riesgo: se mira el PSA, cómo de avanzado está el tumor (se hace con una ecografía transrectal o con una resonancia magnética de la próstata) y la historia clínica. Y, cuando procede, explica el doctor Montesa, se realiza una biopsia. «El tratamiento varía en función del estadio, debemos diferenciar entre el localizado y el extendido», señala.
Un cáncer de próstata localizado es el que no tiene metástasis. «Al resultado nosotros lo llamamos gleason, que es el grado histológico que tiene el tumor y, en base a si el ganglio afecta a una parte de la próstata, las dos o, en mayor o menor medida, se divide entre grupos de riesgo: bajo, intermedio y alto», subraya.
Es el tercer cáncer más diagnosticado en Málaga tras los de pulmón y mama
En los de bajo riesgo, se prescribe una vigilancia activa: se hace, cada cierto tiempo, una prueba de PSA y una biopsia, hasta pasando por una cirugía, que puede ser robótica, por laparoscopia o abierta, a radioterapia. «En ocasiones, en los pacientes que tienen muy alto riesgo, se le añade un tratamiento de bloqueo hormonal durante un tiempo limitado. Esto es diferente a cuando se diagnostica un cáncer avanzado. Cuando el cáncer ya tiene enfermedad fuera de la pelvis o de la próstata y los ganglios de la pelvis, es ya un cáncer de próstata metastásico», recalca.
Tratamiento
En estos casos, el tratamiento no se enfoca de forma local, la cirugía pierde su papel y si se da radioterapia, se hace en dosis más bajas. «Nos centramos en bloquear la testosterona, que al final es lo que alimenta el tumor, porque necesita testosterona para crecer», dice. Con estos tratamientos, se bloquea la enfermedad a veces «durante un periodo de tiempo que puede durar años». Si el paciente metastásico tiene una alta carga de enfermedad, se añaden estos tratamientos hormonales, además de seis ciclos de quimioterapia. El control sobre el mal puede durar así varios años.
Asegura el oncólogo médico que muchas veces se diagnostica el cáncer en estadios más iniciales, lo que ayuda a lograr «supervivencias más altas». «Esto tiene un inconveniente también, muchas veces diagnosticamos un cáncer de próstata que no hubiésemos diagnosticado con otras pruebas que utilizábamos antes y que a lo mejor el paciente podía tener y fallecer de otra causa, y el cáncer no hubiese dado ningún problema: en ocasiones tenemos el riesgo de sobretratar», reflexiona. Lo cierto es que es un tumor que se detecta, sobre todo, en edades avanzadas.
«En ocasiones tenemos el riesgo de sobretratar. Cuando se diagnostica en etapas iniciales, ponemos tratamientos que tienen secuelas»
Álvaro Montesa
Jefe de Oncología Médica del HRUM
En enfermedad metastásica se han introducido varios tratamientos nuevos. «Algunos de los tratamientos que usábamos antes en fases más avanzadas ahora los usamos en fases más temprana», señala el oncólogo, aumentando su eficacia y la supervivencia.
Hay otro tipo de tratamientos dirigidos que se dirigen a un 10-15% de cánceres que tienen alteraciones en genes reparadores del ADN o BRCA, «que son un par de genes que se asocian al cáncer, sobre todo en el de mama y ovario, y también en la próstata, pueden ser hereditarios o adquiridos a lo largo de la vida». Así, existen los inhibidores de una proteína que se llama PARP, «que en los pacientes que tienen un BRCA producen un aumento en la supervivencia».
«Misil radioactivo»
Asimismo, existen fármacos nuevos como el Lutetio. «El lutetio-177-PSMA es un anticuerpo que se une a una proteína que se llama PSMA, que apenas se expresa en células que no sean de cáncer de próstata. Ese anticuerpo se une al PSMA, que está en la superficie del cáncer de próstata y lleva pegado a sí una carga radioactiva, que es el Lutetio-177. Entonces, al unirse, el Lutetio emite su radioactividad justo en la célula tumoral y la destruye», subraya el jefe de Oncología del Regional.
Es un tratamiento «que ha obtenido financiación recientemente en España», en concreto finales de 2025. Así, produce un aumento de la supervivencia.
Un estudio denominado VISION ha demostrado que los pacientes tratados con Lutetio-177 alcanzan una supervivencia de 15,3 meses, frente a los 11,3 meses de aquellos que solo recibían el tratamiento estándar. Esto supone una reducción del 38% del riesgo de muerte durante el periodo del estudio
«A la vez, hay múltiples ensayos clínicos investigando otras vías para atacar a estos tumores, tanto relacionados con la vía de los andrógenos como otros radiofármacos, como el Luetio», reseña.
comentarios Reportar un error