El hombre, de 41 años y considerado «un asesino en serie», suministró un cóctel de fármacos mortal a sus víctimas, que podrían ser bastantes más de las que se ha probado hasta ahora
Regala esta noticia Añádenos en Google Un funcionario judicial cierra la puerta de la sala del tribunal antes del inicio del juicio. (AFP)Corresponsal. Berlín
08/07/2026 a las 18:33h.Se suponía que su trabajo consistía en acompañar a personas gravemente enfermas, confortarlas y ofrecer los tratamientos para su mejora, pero este «asesino en serie», ... como lo califica la sentencia, hizo de sus empleos en cuidados paliativos el escenario perfecto de sus crímenes de septiembre de 2021 a julio de 2024. «Maté gente. Por eso me desespero de mí mismo. Solo ahora empiezo a comprender la magnitud del sufrimiento», ha declarado.
A lo largo del juicio, ha quedado probado que el médico asesinó al menos a doce mujeres y tres hombres durante las visitas domiciliarias en las que debía prestarles cuidados, administrándoles una mezcla de varios fármacos que terminaba con su vida. Su víctima más joven conocida fue una mujer de 25 años; la mayor tenía 94. Todos estaban gravemente enfermos, pero ni su muerte era inminente ni deseaban en modo alguno morir. Los crímenes se realizaron, según la sentencia, por «pura maldad».
«Por encima de la vida y la muerte»
Con su veredicto, el tribunal ha atendido la solicitud de la Fiscalía de la pena máxima. Tras meses de silencio, el médico había confesado finalmente el 25 de junio haber matado a los doce pacientes gravemente enfermos durante visitas domiciliarias. Argumentó que se había convencido a sí mismo de que estaba haciendo lo correcto y ahorrando a los pacientes «sufrimiento y debilidad», según afirmó en su declaración. Aconsejado por su abogado, quiso disculparse con los familiares dolientes.
«Sus pacientes se habían puesto en sus manos para experimentar alivio del dolor en sus últimos meses de vida. Pero el médico se elevó por encima de la vida y de la muerte«, según el Tribunal Regional de Berlín. »Los pacientes querían vivir«, ha enfatizado la jueza presidenta, Sylvia Busch, al anunciar el veredicto. »Los crímenes no tienen nada que ver con la medicina paliativa ni con la eutanasia«, ha aclarado también, «el acusado había decidido deliberadamente trabajar en esta especialidad y en esta zona para poder matar, de forma insidiosa y con motivos viles», ha abundado, no sin añadir que los hechos probados muestran una »profunda indiferencia hacia la dignidad y el valor de la vida de personas gravemente enfermas«.
«El acusado había decidido deliberadamente trabajar en esta especialidad y en esta zona para poder matar, de forma insidiosa y con motivos viles»
Sylvia Busch
Jueza
El médico, que está casado y tiene un hijo en edad escolar de Primaria, está bajo custodia desde principios de agosto de 2024. Las indagaciones se desencadenaron a raíz de varios incendios con los que intentó encubrir los asesinatos. Inicialmente, se llevó a cabo una investigación por incendio provocado con resultado de muerte, pero las coincidencias llevaron a sospechar que los crímenes eran aún más graves. Según la Fiscalía, las pistas proporcionadas por el servicio de enfermería para el que el médico había trabajado contribuyeron a probar la peor de las hipótesis.
Para este caso, la Oficina Estatal de Policía Criminal de Berlín creó expresamente un grupo de investigación del departamento de homicidios con personal con conocimientos de medicina y química. Evaluó cientos de documentos de pacientes hasta que, en abril de 2025, la Fiscalía finalmente presentó cargos en 15 casos contra el hombre, procedente de Frankfurt am Main.
Casos abiertos
La Fiscalía está investigando todavía otros 76 casos y cuenta con formular otra acusación adicional este mismo año. La cifra de víctimas podría llegar al centenar. Ante esto, el médico ha anunciado en su última declaración ante el tribunal que está dispuesto a llegar a un acuerdo con los fiscales y confesar a cambio de condiciones carcelarias. «Presentaré un acuerdo mucho antes de los próximos procedimientos», ha dicho.
El caso podría ser uno de los mayores de asesinos en serie en la historia de Alemania. Hasta ahora, el exenfermero Niels Högel de Baja Sajonia ostentaba tan dudoso honor, condenado a cadena perpetua en 2019 por 85 asesinatos.
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