Campazzo, durante el partido contra el Hapoel. EFE
Baloncesto Campazzo lidera el triunfo del Real Madrid ante el Hapoel Tel Aviv para encarrilar el pase a la Final Four de la EuroligaEl argentino, con 21 puntos, brilló en un triunfo de los blancos que buscarán sellar el billete a Grecia este viernes de nuevo en el Movistar Arena.
Guillermo Echeverría Publicada 29 abril 2026 22:44h Actualizada 29 abril 2026 23:01hEl Real Madrid quiere estar en Grecia y ya ha puesto la primera piedra para volver a disputar una Final Four de la Euroliga. Los blancos ofrecieron una imagen más que notable ante el Hapoel Tel Aviv (86-82) que fue suficiente para llevarse el primer envite de los playoffs. [Narración y estadísticas del partido]
Campazzo fue el principal artífice de la victoria de los de Scariolo. Su puesta en escena fue pletórica (13 puntos en ocho minutos) y fue clave para que su equipo lograra un pequeño colchón con el que fue jugando a lo largo de todo el partido.
El Real Madrid mantuvo a raya al cuadro israelí. Apretó el acelerador cuando debía hacerlo y puso cloroformo al choque cuando así lo pedía. Conscientes de lo que había en juego, no dieron opción a la sorpresa.
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De hecho, se repusieron del varapalo inicial protagonizado por Tavares. El pívot tan solo duró cuatro minutos sobre el parqué fruto de unas molestias en la rodilla y no regresó más para ayudar a su equipo.
El Hapoel aprovechó la relajación del Real Madrid en los últimos compases y cerca estuvo de poner patas arriba el partido. Pasaron de una desventaja de 13 puntos a falta de dos minutos a colocarse a cuatro y posesión de la mano de un Blakeney excelso. Rozaron la proeza, pero murieron en la orilla y los de Scariolo respiraron tranquilos.
El viernes llegará el segundo capítulo. Quien sabe si el último. De nuevo en el Movistar Arena y con el Real Madrid obligado a ganar si no quiere meterse en un buen lío y jugarse su futuro en la Euroliga a domicilio.
Inicio arrollador
Consciente de la importancia del choque, los de Sergio Scariolo salieron con el cuchillo entre los dientes e imprimieron un ritmo incapaz de seguir para el Hapoel. Campazzo se puso el traje de mago y tiró del carro en un primer cuarto marcado por la lesión de Tavares cuando apenas habían discurrido cuatro minutos de juego.
El caboverdiano hizo un mal gesto en la rodilla al intentar capturar un rebote y no pudo regresar a la pista. Mientras tanto, el Facu lideró la sala de operaciones del equipo blanco. El argentino, letal desde el triple, se fue hasta los 13 puntos en el primer parcial, prácticamente el 50% de la anotación de los suyos.
Tavares se marcha lesionado durante el partido contra el Hapoel. EFE
Los israelíes, empeñados en no entregar la cuchara demasiado temprano, basaron su ataque en la figura de Oturu, quien hizo mucho daño debajo del poste ante la ausencia de Tavares.
Un buen trabajo en la zona, pero insuficiente para hacerle cosquillas a un Real Madrid que se asentó en su renta de 12-15 puntos y dio un paso de gigante a llevarse el primer envite de la eliminatoria antes del descanso.
Sufrimiento final
No cambió el guion del duelo tras el paso por los vestuarios. Los de Scariolo, muy concentrados en todo momento, mantuvieron su ventaja a pesar de conceder más en defensa. Hezonja comenzó a brillar y, secundado por Lyles, guiaron al Madrid hacia el triunfo.
El Hapoel buscó la reacción y redujo a 11 puntos la desventaja cuando quedaban 5 minutos de juego. Sin embargo, un arreón con un parcial de 7-0 culminado con un triple de Campazzo pareció sellar lo que parecía un triunfo plácido de los blancos.
Álex Len trata de ganarle un balón a Oturu. EFE
Pero no fue así. El Madrid se despreocupó y el Hapoel, en un ejercicio de fe inquebrantable, estuvo muy cerca de echar por tierra el gran trabajo de los blancos en 35 minutos. Faltaban dos minutos y un triple de Wainright espoleó a los israelíes. Blakeney hizo lo propio por partida doble y recortó las distancias hasta los cuatro puntos y con todavía 47 segundos de juego.
Los de Scariolo acabaron defendiendo. Chris Jones intentó la cuarta canasta de tres consecutiva, pero la gran defensa blanca y el rebote de Andrés Feliz acabó con el sueño del Hapoel. Respiró tranquilo el Real Madrid, que deberá rematar la faena este viernes de nuevo en el Movistar Arena.