- AARON KIRCHFELD
- Entrecanales: "Hay que crear campeones europeos"
- La UE relajará las normas sobre fusiones con el objetivo de crear 'campeones europeos'
- Airbus y Leonardo instan a la creación de un campeón europeo que compita con SpaceX
La Unión Europea suaviza sus normas de competencia para fomentar la creación de 'campeones europeos'. Ante el empuje de EEUU y China, Bruselas busca facilitar megafusiones en sectores estratégicos.
El objetivo de la operación era crear el Airbus del ferrocarril: una megafusión que uniría partes de la francesa Alstom y la alemana Siemens. Pero las autoridades europeas rechazaron la propuesta, lo que pareció el fin de los intentos de las mayores empresas del continente por unir fuerzas para competir con EEUU y China.
Ahora la idea ha vuelto. La UE presentó este año nuevas directrices sobre fusiones para facilitar las alianzas empresariales. "Necesitamos campeones europeos", declaró la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
Pero, ¿cuál es la receta para crear un campeón europeo? Financial Times ha realizado una encuesta anónima a más de 30 bancos, bufetes de abogados, firmas de relaciones públicas y ejecutivos líderes en fusiones y adquisiciones, preguntándoles qué empresas sería mejor que se fusionaran para crear líderes europeos en sectores estratégicos que abarcan desde la tecnología hasta la Defensa y la energía.
El cambio de tono en Bruselas refleja la creciente conciencia de que la UE se enfrenta a una brecha competitiva cada vez mayor con las superpotencias. El crecimiento económico de la UE durante la última década se ha quedado rezagado respecto de EEUU y China, con un aumento anual medio del PIB real de entre el 1,3% y el 1,5%, por debajo del 2,2% de EEUU y el 5% de China.
En este contexto de competencia y crecimiento económico débil, París y Berlín han presionado a Bruselas para que replantee la forma en que supervisa las fusiones, con el fin de dotarlas de la magnitud necesaria para prosperar. Las directrices sobre fusiones presentadas en abril reflejan una mayor apertura en este ámbito, haciendo hincapié en la importancia de considerar la magnitud, la innovación y la resiliencia para que las empresas de la región puedan competir mejor a nivel global.
Actualmente, sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la Defensa, la energía o la banca se encuentran muy fragmentados en todo el continente. Se argumenta que la fusión de algunos de ellos proporcionaría a las empresas europeas la magnitud necesaria para competir mejor a nivel mundial, con balances más sólidos, mayor poder adquisitivo, mayores presupuestos para investigación e inversión, posibles ahorros de costes y mayores beneficios.
Siete fusiones
- Deutsche Telekom y Orange.¿Por qué sería importante? Actualmente, el sector europeo de las telecomunicaciones está formado por unas 40 grandes empresas que llevan tiempo argumentando que la escala y la fragmentación del mercado dificultan las inversiones en tecnología e infraestructura. En la encuesta, Deutsche Telekom (con una capitalización bursátil de 141.400 millones de euros) es la empresa que más se menciona como la candidata a liderar dicha consolidación junto con otras como la francesa Orange (41.300 millones de euros) o la española Telefónica. Un acuerdo germano-francés crearía una empresa que prestaría servicios móviles en más de dieciséis mercados europeos, permitiendo a ambas compañías combinar sus equipos de soporte e infraestructuras para optimizar la eficiencia e invertir en tecnologías más avanzadas, como el 6G.
- ¿Por qué no podría suceder?: Los gobiernos alemán y francés son accionistas de ambas empresas, lo que implica que cualquier acuerdo plantearía serias consideraciones geopolíticas y de seguridad nacional. Además, la fusión no aportaría una consolidación significativa en el mercado, algo que los grupos de telecomunicaciones consideran esencial para obtener mayores beneficios, ya que ambas empresas solo compiten en Polonia y Eslovaquia. Deutsche Telekom también se ha planteado una posible fusión con su filial T-Mobile US.
- Airbus y Saab.¿Por qué sería importante? Mientras continúa la guerra de Rusia con Ucrania, el bloque necesita urgentemente aumentar la producción de armas. En la encuesta, el fabricante de aviones franco-alemán Airbus (156.000 millones de euros) fue mencionado con frecuencia como un actor clave para fusionarse con otras empresas europeas, como la sueca Saab (29.700 millones de euros), la italiana Leonardo o la francesa Thales, con el fin de reforzar las operaciones de aviación comercial y de Defensa.
- ¿Por qué no podría suceder? Los intentos anteriores de colaboración entre empresas de Defensa y aeroespaciales han fracasado, debido a divisiones políticas e industriales, ya que los países europeos quieren defender sus empresas nacionales de Defensa. La guerra en Ucrania ha hecho que los gobiernos nacionales sean aún más protectores.
- Iberdrola y Enel.¿Por qué sería importante? La creación de gigantes energéticos podría reducir los costes para los fabricantes europeos y reducir la desventaja que suponen sus elevados precios frente a sus rivales estadounidenses y chinos. En la encuesta, la española Iberdrola (131.200 millones de euros) se mencionaba a menudo como una pieza clave en la consolidación del sector junto con la italiana Enel (91.500 millones de euros), ya que crearía una potencia europea en la transición energética con recursos para invertir en energías renovables, transmisión y digitalización, con el fin de reducir los precios de la energía. La alemana Eon sería otro objetivo. En el sector del petróleo y el gas natural, TotalEnergies podría intentar adquirir a su rival británica BP, que atraviesa dificultades, y a la española Repsol.
- ¿Por qué no podría suceder? El control de las fuentes de energía y la infraestructura en Europa sigue siendo un tema sumamente delicado y arraigado en el orgullo nacional, por lo que cualquier intento de consolidación probablemente desencadenaría una intervención gubernamental y un escrutinio antimonopolio especialmente riguroso, dadas las preocupaciones actuales por los elevados precios de la energía para los consumidores y las empresas.
- Deutsche Bank y BNP.¿Por qué sería importante? Los políticos llevan tiempo pidiendo una mayor consolidación en el fragmentado mercado bancario de la UE para reducir la brecha con sus rivales estadounidenses más grandes. Si Deutsche Bank (66.800 millones de euros), el mayor banco de Alemania, se fusionara con sus rivales franceses BNP (113.600 millones de euros) o Société Générale, podría crear un gigante paneuropeo con negocios de banca corporativa y de inversión, además de redes minoristas europeas complementarias.
- ¿Por qué no podría suceder? Las operaciones bancarias internacionales a menudo han generado oposición política, como la reacción alemana contra la adquisición por parte de UniCredit de Italia de Commerzbank. La fragmentación regulatoria europea también sigue siendo un obstáculo clave. Cualquier fusión suscitaría preocupación por los riesgos de quiebra de entidades demasiado grandes y por las prioridades de crédito.
- ASML y Mistral.¿Por qué sería importante? La tecnología es un área en la que Europa está muy rezagada respecto de los gigantes estadounidenses. La excepción es ASML (561.200 millones de euros), la empresa más valiosa de Europa, que domina el mercado de equipos de litografía necesarios para fabricar chips de última generación. Las ideas propuestas por los encuestados para la gigante neerlandesa abarcan desde una alianza con los mayores fabricantes de chips de Europa hasta una fusión con su antigua empresa matriz ASML para ampliar su cartera de equipos de fabricación de chips. También podría aumentar su ya considerable participación en la start up francesa de IA Mistral (valorada en 20.000 millones de euros) para crear un verdadero competidor europeo en el sector de la IA.
- ¿Por qué no podría suceder? ASML se ha mostrado reacia a realizar grandes adquisiciones, interviniendo solo en raras ocasiones para asegurarse el suministro de componentes esenciales. Los expertos afirman que cualquier fusión con fabricantes de chips europeos tendría poco sentido para ambas partes. Y aunque la inversión inicial de ASML de 1.300 millones de euros en Mistral se consideró un medio para fortalecer la soberanía tecnológica europea, una fusión de dos empresas con negocios centrales completamente diferentes sería poco ortodoxa.
- Sanofi y Bayer.¿Por qué sería importante? En una industria farmacéutica dominada en gran medida por las empresas estadounidenses, los encuestados mencionaron con frecuencia a la francesa Sanofi (93.200 millones de euros) como un posible socio para empresas como la alemana Bayer (48.200 millones de euros) o las británicas AstraZeneca o GSK con el fin de fortalecer sus carteras de medicamentos en desarrollo y aumentar su tamaño.
- ¿Por qué no podría suceder? Fusionarse con Sanofi sería difícil de justificar; sus problemas con la investigación y el desarrollo internos contribuyeron a la destitución del consejero delegado Paul Hudson este año y su exitoso medicamento antiinflamatorio Dupixent perderá pronto la protección de patente. Las megafusiones farmacéuticas también han perdido popularidad entre los inversores. Además, Bayer sigue intentando resolver sus cuantiosas demandas relacionadas con Monsanto.
- Siemens y Schneider.¿Por qué sería importante? Un acuerdo entre la alemana Siemens (213.700 millones de euros) y la francesa Schneider (165.900 millones de euros) o la suiza ABB podría crear un gigante de la automatización industrial y de ingeniería con una magnitud y diversidad de productos necesarias para competir con sus rivales estadounidenses en electrificación, automatización, digitalización y suministro de energía a centros de datos.
- ¿Por qué no podría suceder? Una fusión de Siemens, que ha dedicado mucho tiempo a enfocar su negocio en la automatización industrial y el software mediante escisiones y adquisiciones estratégicas, podría provocar una reacción negativa de los inversores. Aunque las acciones de las tres compañías se han beneficiado de la IA y la electrificación, cada una ha seguido estrategias diferentes para cubrir esas demandas.
Conclusiones finales
Los encuestados por Financia Times opinan que es necesario adoptar unas normas antimonopolio más flexibles. Sin embargo, la gran mayoría expresa escepticismo sobre la posibilidad de que estas operaciones se autoricen.
Los intereses nacionales contrapuestos entre los Veintisiete Estados miembros, la falta de un verdadero mercado único y la desconexión entre las propuestas para flexibilizar las normas antimonopolio siguen siendo obstáculos clave para crear campeones europeos.
Aunque los políticos suelen expresar su apoyo a la creación de campeones europeos en sus discursos, se muestran reacios a ceder sus líderes nacionales para dar paso a uno europeo.
En última instancia, a los políticos les preocupa el traslado de sedes al extranjero, la pérdida de empleos o el cierre de fábricas, especialmente en un contexto de estancamiento económico y de auge de los partidos populistas.
Otro obstáculo es el mensaje contradictorio de la Unión Europea. Mientras que Ursula Von der Leyen muestra una clara apertura hacia la creación de campeones europeos, altos funcionarios europeos, como Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, han desestimado esta idea. Ribera, como comisaria de la Competencia, señala la falta de un verdadero mercado único en muchos de los sectores donde la consolidación tendría sentido. Si bien las empresas pueden vender fácilmente productos libremente a los 450 millones de consumidores de la Unión Europea, tienen que cumplir 27 sistemas tributarios, leyes laborales y normas corporativas y regulatorias diferentes.
Algunos también señalan que el 70% de las fusiones y adquisiciones no genera valor para los accionistas, según Harvard Business Review (aunque otros estudios más recientes ofrecen una visión más optimista).
Además, está la preocupación de las autoridades por la concentración del mercado o la formación de duopolios o monopolios, ya que estudios demuestran que el ahorro de costes derivado de las fusiones no siempre se traslada a los consumidores.
Sin embargo, se vislumbran grandes operaciones europeas en el horizonte. Entre ellas, la adquisición prevista por la compañía finlandesa Kone de la alemana TK Elevator por 29.400 millones de euros para crear la mayor empresa de ascensores del mundo, o la fusión entre Airbus, Thales y Leonardo para competir con algunos rivales globales como SpaceX, de Elon Musk.
Sin embargo, todavía no se ha materializado la consolidación internacional en sectores estratégicos como las telecomunicaciones o la Defensa. Si estas operaciones no se concretan, Europa corre el riesgo de quedarse rezagada.
Las autoridades europeas deben permitir la consolidación y centrarse en los sectores en los que destacan, como los artículos de lujo, la ingeniería y la tecnología médica. De lo contrario, China nos devorará.
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