Pedro Sánchez insistió por enésima vez en su balance de fin de año en que mantiene su «voluntad firme» de que «la legislatura va a acabar en 2027». El presidente no ha trasladado otra idea distinta a que las elecciones generales se celebrarán cuando corresponde -es decir, dentro de dos años-, ni siquiera en las reuniones a puerta cerrada que mantiene con la Ejecutiva Federal del PSOE, que se supone que es el centro de mandos desde el que se diseña la estrategia política en función de la coyuntura de cada momento.
Sin embargo, hay un sector cada vez más numeroso del partido en el que está calando la idea de que la multiplicación de casos de corrupción que afectan tanto al Gobierno como a la cúpula de Ferraz, unida al rosario de las denuncias por acoso sexual contra cargos de distinto nivel, que no haya visos de que se puedan aprobar ni siquiera unos Presupuestos de Generales del Estado (PGE) y la ruptura del bloque de investidura por parte de Junts van a abocar a que la ciudadanía sea llamada a las urnas en 2026. «La situación no es sostenible», resume un dirigente que conoce bien el funcionamiento de los engranajes internos.
Aunque las cábalas electorales de momento se mueven exclusivamente en el terreno de la conjetura, en las filas socialistas se está instalando la convicción de que Sánchez podría hacer coincidir las generales con las autonómicas de Andalucía, aún sin fecha, pero que tienen que celebrarse en el primer semestre del año que empieza este jueves. El primer argumento para apuntalar esta hipótesis es que existe la convicción de que les beneficiaría la confluencia del voto en clave nacional y regional en una comunidad de 8,6 millones de habitantes que ha sido uno de sus feudos tradicionales, aunque desde 2019 gobierne el PP y ahora incluso con mayoría absoluta.
La corrupción y el bloqueo de Junts abonan la idea de comicios en 2026
La convocatoria de los comicios se produciría, además, tras los pactos o en plenas negociaciones de los candidatos del partido de Alberto Núñez Feijóo en Extremadura -María Guardiola-, Aragón -Jorge Azcón- y Castilla y León -Alfonso Fernández Mañueco- con Vox si, como determinó el escrutinio del pasado 21 de diciembre en el primer caso y pronostican los sondeos en los otros dos, los números les dan para mantenerse en la presidencia, pero con la abstención o el apoyo de los representantes de Santiago Abascal. «En esa tesitura se podría volver a agitar el miedo a la ultraderecha que tan determinante fue en el resultado del 23-J», analizan en el partido, a pesar de que con el reciente batacazo extremeño en las urnas ya se ha comprobado que es una estrategia que no ha vuelto a surtir efecto.
Internamente también hay una presión por parte de determinados cargos y alcaldes para que las generales se convoquen antes de las municipales y autonómicas de mayo de 2027 y evitar que se repita lo de 2023, cuando se considera que hubo un «voto de castigo» a Sánchez a través de sus regidores y dirigentes regionales que se tradujo en una pérdida muy importante de su poder territorial. El más explícito en manifestarlo en público ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que en un foro organizado por EL MUNDO en noviembre advirtió que «no puede pasar otra vez» que «el PSOE se hunda en ayuntamientos y comunidades por la política nacional».
Sánchez no habla de otra fecha que no sea 2027 ni ante su Ejecutiva
Las fuentes consultadas apuntan a que el equipo de Sánchez contaría incluso con un estudio detallado de 14 provincias en las que estiman que podrían arañar escaños que en 2023 fueron a otras fuerzas políticas. El objetivo que se maneja en el PSOE es el de «quedar los primeros», aunque sin ninguna opción de volver a ahormar una «mayoría progresista» para la reedición del Gobierno de coalición, y obligar al líder del PP a que «se retrate» después de haber defendido que tenía que gobernar la lista más votada.
A la teoría del adelanto electoral contribuye el hecho de que para muchos el presidente ha estado «en modo campaña» en los últimos meses, concediendo entrevistas en varios medios de comunicación y un cameo «por sorpresa» en el programa de TVE La Revuelta a través de un vídeo y una carta oficial para responder a una petición de uno de los colaboradores de David Broncano. También, con sus intentos de marcar la agenda con anuncios como el del abono transporte único con un precio de 60 euros al mes para viajar por todo el país en cercanías, media distancia y autobuses de la red estatal, y sus incursiones semanales en TikTok para hacer recomendaciones culturales.
La baza del PSOE sería «volver a agitar el miedo» de pactos PP-Vox
Y, para completar el escenario de terreno abonado para sacar las urnas en 2026, los «sondeos afines» que están pronosticando una subida de Vox notablemente superior a la del conjunto de los estudios demoscópicos, lo que propulsaría la estrategia de alertar sobre el «peligro» de un Gobierno con una ultraderecha fuerte. Las encuestas de la consultora Opina 360 -de Iván Redondo, ex jefe de gabinete de Sánchez- y la del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) -que dirige el socialista José Félix Tezanos- vaticinaron, respectivamente, un 19,8% y un 18,8% de intención de voto en noviembre a la candidatura de Abascal, frente al 12,4% que logró hace dos años.
Pese a todo, también hay una opinión extendida en el partido de que el jefe del Ejecutivo mantendrá hasta las últimas consecuencias su intención de agotar la legislatura y no presentarse a la reelección hasta que sea obligatorio. «Ni aunque Begoña [Gómez] y [José Luis Rodríguez] Zapatero entraran esposados en Soto del Real habría adelanto electoral», pronostica un cargo público que apoyó a Sánchez en las primarias en las que disputó el liderazgo del partido a Susana Díaz.
Muchos ven al presidente ya «en campaña» por sus vídeos en TikTok
Un miembro de la Ejecutiva Federal plantea el mismo horizonte, pero desde la óptica de las encuestas -todas salvo la del CIS- que pronostican que Sánchez, que tiene la intención de volver a presentarse, no será el más votado en los comicios y que ni sumando a todos los grupos menos al PP y Vox lograría una mayoría de escaños en el Congreso. «¿Por qué no vas a esperar a ver qué pasa mañana si en estos momentos no hay riesgo de moción de censura?», pregunta de forma retórica aferrándose a que hasta ahora Junts ha descartado categóricamente facilitar esta opción. Y apostilla: «El presidente está decidido a aguantar incluso sin Presupuestos».
En cuatro de las cinco ocasiones en las que las elecciones generales han coincidido con las autonómicas de Andalucía, el PSOE ha sacado en la región más poblada de España mejor resultado aún que sus candidatos autonómicos -entre dos y 10 puntos más- y al menos un 8% más de apoyo que la media del conjunto de España. Además, en este caso existe la creencia de que la presencia en campaña del secretario general no perjudicaría a la candidata a intentar desalojar de la Junta al popular Juanma Moreno. «María Jesús [Montero] es Pedro, ahí él aportaría un plus en vez de perjudicar», vaticina un cargo con responsabilidades orgánicas.