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Carlos Cotta: «La ciencia ha destronado al ser humano como rey del cosmos»

Carlos Cotta: «La ciencia ha destronado al ser humano como rey del cosmos»
Artículo Completo 846 palabras
Catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la UMA y experto en inteligencia artificial, reflexiona sobre las potencialidades y riesgos de esta herramienta tras debutar en la literatura con su novela 'La noche infinita'
Carlos Cotta: «La ciencia ha destronado al ser humano como rey del cosmos»

Catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la UMA y experto en inteligencia artificial, reflexiona sobre las potencialidades y riesgos de esta herramienta tras debutar en la literatura con su novela 'La noche infinita'

Regala esta noticia Añádenos en Google Carlos Cotta, en las instalaciones de la ETS de Ingeniería Informática de la UMA. (Migue Fernández)

Susana Zamora

05/09/2026 Actualizado a las 00:47h.

Durante tres décadas, Carlos Cotta (Málaga, 1970) ha dedicado gran parte de su carrera a buscar soluciones para problemas complejos en la Universidad de Málaga, ... con aplicaciones que van desde los videojuegos hasta la evacuación de interiores o la selección de carteras de inversión. Ahora ha llevado esas inquietudes a su primera novela, una historia que asegura es de «ciencia ficción dura, suspense tecnológico y horror cósmico».

Su incursión en la narrativa se construye alrededor de temas que siempre le interesaron: la computación cuántica, la inteligencia artificial, los sistemas complejos y los límites del conocimiento. Ese bagaje científico está detrás de 'La noche infinita', su debut literario, una historia que arranca cuando un hacker investiga una brecha imposible en un sistema cuántico considerado invulnerable. Lo que parece un fallo tecnológico acaba apuntando hacia algo que escapa a toda comprensión.

-Lleva más de 30 años dedicado a los algoritmos, la inteligencia artificial y los sistemas complejos. ¿En qué momento decide que todo eso también podía convertirse en una novela?

-Es, precisamente, la consecuencia de una vida entera de afición a la ciencia ficción como lector y también de pasión por la ciencia. Hay temas científicos que te apasionan y que te hacen preguntarte: ¿Qué pasaría si...? Y llega un momento en el que te das cuenta de que la respuesta es todavía más interesante que la pregunta. Empiezas entonces a elaborarla y a vestirla con las cosas que conoces, con tu bagaje personal. En mi caso, de esa pasión por la ciencia, por lo muy grande y lo muy pequeño, y por la tecnología, la computación y la inteligencia artificial, de la unión de todos esos ingredientes, surge la novela.

-En ella, la computación cuántica no es solo un decorado. Hay qubits, matrices de densidad, coherencia... ¿Es un libro para todos los públicos?

-Es una novela de lo que se denomina ciencia ficción dura, dirigida también a lectores a los que les gusta encontrar detalles técnicos que trascienden la historia. Evidentemente, el lector que esté menos versado en estos temas puede ver esos elementos simplemente como un decorado, porque tampoco van a afectar demasiado a su comprensión de la trama, aunque desempeñan un papel importante. El lector que sea capaz de entenderlos los apreciará mucho y quien no, puede pasar un poco de puntillas por ellos.

-El protagonista investiga una brecha en un sistema cuántico supuestamente invulnerable. ¿Existe algo verdaderamente invulnerable en informática?

-Es una pregunta delicada y con muchos matices. Hay elementos que son razonablemente seguros por cuestiones tecnológicas y otros que lo son por cuestiones puramente computacionales o matemáticas. En la novela se plantea un sistema cuántico entendido como una barrera de seguridad impenetrable para la tecnología de ese mundo de futuro cercano. Pero contestando a su pregunta, ahora mismo no hay nada invulnerable. Hay limitaciones tecnológicas y matemáticas que, quién sabe, quizá algún día seamos capaces de resolver.

-¿Cuánto de lo que cuenta en la novela podría ocurrir realmente?

-No creo que mucho, porque he intentado especular y hay bastante de imaginación. La novela trata de mostrar un futuro cercano que permita que se hayan producido avances, nuevas tecnologías y nuevos conocimientos, pero que al mismo tiempo siga siendo un mundo reconocible para nosotros. La historia tiene lugar en 2035 y creo que cuando lleguemos a ese año será más diferente del presente de lo que lo es en mi novela, y seguramente lo será por cosas que ahora mismo ni siquiera somos capaces de anticipar.

«La IA es un acelerador del conocimiento y de nuestras capacidades»

-¿Puede aventurar algo?

-Me imagino un 2035 con un papel mucho más relevante e importante de la inteligencia artificial. Ya estamos haciendo esa transición, aunque quizá todavía no haya llegado plenamente al público general. Estamos pasando de una inteligencia artificial puramente conversacional, a la que hacemos una pregunta, nos da una respuesta y nosotros utilizamos esa respuesta como queramos, a la IA agéntica. Con esta última nos saltamos ese paso intermedio: en lugar de preguntar y actuar nosotros en consecuencia, dejamos que la inteligencia artificial actúe por sí misma. Ese va a ser el elemento más disruptivo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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