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Carlos H. Quero, el 'obrerista' de Vox: "En los barrios se vive peor, en vez de casa, trabajo y coche, hay 'coliving', paro y patinete"

Carlos H. Quero, el 'obrerista' de Vox: "En los barrios se vive peor, en vez de casa, trabajo y coche, hay 'coliving', paro y patinete"
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"Hablan del 'giro obrerista' de Vox pero es que hoy ni el hijo del tornero ni el del médico pueden comprar casa". "La izquierda ha estado calladísima sobre los temas de inseguridad en los barrios; ahora habla porque pierde clientela política". "Ayuso piensa que Madrid es más cuqui y cosmopolita con inmigrantes de todo el mundo, pero el madrileño sale perdiendo".

Carlos H. Quero, portavoz nacional de Vivienda de Vox, en un acto del partido.

Política ENTREVISTA Carlos H. Quero, el 'obrerista' de Vox: "En los barrios se vive peor, en vez de casa, trabajo y coche, hay 'coliving', paro y patinete"

"Hablan del 'giro obrerista' de Vox pero es que hoy ni el hijo del tornero ni el del médico pueden comprar casa".

"La izquierda ha estado calladísima sobre los temas de inseguridad en los barrios; ahora habla porque pierde clientela política".

"Ayuso piensa que Madrid es más cuqui y cosmopolita con inmigrantes de todo el mundo, pero el madrileño sale perdiendo".

Bruselas Publicada 9 marzo 2026 02:41h

Las claves nuevo Generado con IA

Carlos H. Quero (Madrid, 1990) se consolida como uno de los rostros más visibles del discurso social que Vox despliega en torno a la vivienda. Atiende a EL ESPAÑOL en Bruselas, donde participa como el invitado estrella de un evento europeo dedicado a esta cuestión.

Allí, Vox mira con envidia el modelo "de éxito" de Víktor Orbán, dice, erigido sobre una premisa que en Hungría se ha convertido casi en política de Estado: que los húngaros sean propietarios de su vivienda.

Ese enfoque, reivindica, permite que las familias se "arraiguen" y desarrollen un proyecto de vida "en su patria".

Portavoz nacional de Vivienda de Vox y miembro del nuevo núcleo duro de Abascal, Quero es doctor en Historia Contemporánea y autor de una tesis sobre los suburbios de Madrid.

Niega que exista un "giro obrerista" en Vox y recuerda que esa etiqueta ya se le colgaba al partido cuando muchos de los que hoy “deploran” ese viraje aún estaban en sus filas.

Si atrae votos de la izquierda, arguye, es porque el "colapso en los barrios" lo sufre todo el mundo: "altos, rubios, gente de izquierdas o de derechas".

Y porque cada vez hay más españoles que sienten que la vivienda ha dejado de estar a su alcance: desde el "tornero fresador" hasta "el hijo del médico".

Carlos H. Quero, portavoz de Vivienda de Vox, esta semana en Bruselas. Delegación de Vox en el Parlamento Europeo.

Dígame tres propuestas de Vox en materia de vivienda.

En primer lugar, control de fronteras, fin de la política de fronteras de plastilina y de regularizaciones masivas e inicio de una política de remigración y deportaciones masivas. Dos: aumentar la producción de vivienda. Y para ello reducir trámites y burocracia y acelerar los procesos de transformación del suelo para construir más.

Y tercero: conseguir que muchas viviendas vuelvan al mercado. Se han ido por las regulaciones perniciosas de la izquierda, que han llevado a cientos de miles de propietarios a tal situación de desconfianza e inseguridad jurídica.

Tenemos la tormenta perfecta: escasez y exceso de demanda, precios inflados y los españoles pasándolo peor que nunca.

Esas medidas implicarían no solo al Gobierno central, también hay competencias autonómicas. ¿Los responsables son tanto PP como PSOE?

Son PP y PSOE los que han gobernado desde que existe la democracia. Desde luego, quien no lo ha hecho ha sido la extrema derecha

¿Vox es extrema derecha?

Digo extrema derecha de forma irónica porque es el lenguaje habitual con el que se nos moteja.

Hay ayuntamientos especulando con el suelo, con exceso de licencias y trámites, y son del PP y del PSOE. Ha habido una política de tolerancia con la okupación y lo han permitido el PP y PSOE.

De hecho, lo ha hecho más el PP porque la reforma del Código Penal de 2015, con mayoría absoluta del PP, abarata el delito de usurpación o allanamiento de morada.

"Antes de que yo fuera diputado ya se hablaba del 'giro social' de Vox y muchos de los que ahora deploran ese supuesto giro estaban en el partido"

Y el PP y PSOE también han abandonado la promoción de vivienda de protección oficial. En los años 60 esa política permitía que tuviéramos más de 200.000 al año y en los años 80, con otros gobernantes y con otro régimen, más de 100.000.

Y el año pasado, 14.000. Para un país con más habitantes y teóricamente con mejor tecnología para construir. Ha habido gobiernos de todo signo que han pensado que nuestros aeropuertos eran coladeros y que aquí podía entrar todo el mundo sin preocuparse si tenemos la infraestructura residencial para acoger a todo el mundo o no.

¿Hay algún país que Vox ponga como ejemplo en materia de vivienda?

En la Unión Europea el número de propietarios ha descendido tremendamente en los últimos 15 años. Estábamos por encima del 75% y ahora en el 68%.

Y hay países en los que ha sucedido lo contrario, como Hungría, donde el nivel está en el 92%. Es un éxito porque la propiedad cambia la perspectiva vital de una familia: le permite arraigarse, desarrollar el sentido de permanencia y brindar a sus hijos una vida en la que no van dando tumbos de un lado a otro.

"La izquierda ha estado calladísima sobre los temas de inseguridad en los barrios; ahora habla porque pierde clientela política"

Cuando uno se queda fijo, puede ahorrar, mejorar la educación de sus hijos o montar una empresa. La propiedad de la vivienda es un bien en sí mismo y ha permitido históricamente en España dar el salto a lo que consideramos clase media.

¿Está en peligro la clase media?

Absolutamente. Durante los últimos siglos en Occidente la tónica ha sido la expansión de las clases medias. Pero ahora vemos que los hijos que han nacido en un hogar en propiedad saben que no van a poder tener casa hasta que mueran sus padres. Vivir peor que la generación anterior es una muestra de deterioro de las clases medias.

¿Usted vive peor que sus padres?

En 2010 el 70% de los menores de 35, que es mi edad, eran propietarios. En la actualidad solo es el 30%. Y los que viven fuera de casa de los padres, solo 15 de cada 100 jóvenes, algunos están alquilando un piso, pero otros están alquilando una habitación. Viven con desconocidos, sin privacidad, sin autonomía, sin poder tener hijos. Es dramático. Eso es algo que no sucedía en España hace 20 años y que cambia la forma en la que uno afronta el mundo. La edad media de una persona que vive en un piso compartido es 35 años.

¿Por qué Vox recoge ahora votos de la izquierda?

Porque los problemas que están afectando a toda la población española están afectando también a las personas de izquierdas. A altos, bajos, rubios, morenos, mayores, jóvenes, gente de izquierdas y de derechas. Hay muchas personas que tradicionalmente han votado a la izquierda y hacían un voto muy materialista: votar a aquel que me permita la emancipación. Ahora lo que tenemos es lo contrario. En los barrios se vive peor, no hay inversiones, están degradados, abandonados, invadidos, arrinconados y ocupados.

Hay mucha gente de izquierdas que ha visto cómo la promesa de transformación material de la izquierda no fue hacia arriba, sino hacia abajo. Sus amigos han tenido que hacer las maletas, salen a la calle y no reconocen el entorno en el que están, se ha cambiado la casa, el trabajo y el coche por el paro, el coliving, el carril bici y el patinete eléctrico. Votar a Vox para muchos se está convirtiendo en una herramienta de autodefensa.

Hay algunos líderes de izquierda que empiezan a hablar de seguridad en los barrios, ¿por qué?

Existe la posibilidad de creer que es una preocupación sincera, porque los datos que hablan de mayor inseguridad son objetivos. Pero esos datos llevan siendo alarmantes desde hace mucho tiempo y han estado calladísimos. No han empezado a hablar hasta que no han visto que podían perder clientela política.

Vox critica mucho el modelo de vivienda de Isabel Díaz Ayuso.

La política de vivienda de la señora Ayuso se ha demostrado claramente errónea porque la Comunidad de Madrid está creciendo en 150.000 personas al año y no produce 150.000 viviendas al año. No vienen por casualidad, Ayuso, al igual que Sánchez, los llaman. Consideran que es un bien en sí mismo que Madrid o España sean receptores de inmigración de todo el mundo porque eso hace nuestras ciudades más cuquis, multiculturales y cosmopolitas.

"Ayuso piensa que Madrid es más cuqui y cosmopolita con inmigrantes de todo el mundo, pero el madrileño sale perdiendo"

Y eso tiene ganadores: los pisos son más rentables y los sueldos de los camareros bajan. Que haya mucha gente en Madrid hace que haya quien saque pingües beneficios de ello. Pero también hay perdedores: el madrileño que encuentra las urgencias saturadas, entra al metro y se enfrenta a la mayor experiencia de radicalización posible, o se encuentra auténticos castings inmobiliarios porque hay un desajuste bestial entre la demanda y el número de casas disponibles.

Si no obtiene la mayoría absoluta y depende de Vox, ¿qué le pedirían cambiar?

Vox no aspira a condicionar las políticas de Ayuso, sino a dar un cambio radical y eso implica poner al español primero. En 2023 con nuestros votos impedimos una deducción fiscal para compradores extranjeros. Quien tiene que comprar las casas en España son los españoles. Cuando se pone la alfombra roja al comprador de fuera se calienta el mercado, suben los precios y se produce un efecto dominó: donde antes podía comprar el español ahora lo hace el comprador de fuera y ese español se va a comprar al siguiente barrio.

En un sistema de libre mercado, si los precios fueran altísimos y estuvieran tan desacoplados de los salarios reales de la población local que nadie pudiera comprar, los precios bajarían. Pero ahora el medidor no es el salario de un médico, un periodista o una peluquera, sino el de cualquier ciudadano del mundo. Hay muchas personas y empresas de todo el mundo que pueden comprar a tocateja lo que los españoles ni siquiera pueden soñar con adquirir a plazos.

En el sur de Madrid y en la periferia de Barcelona, donde antes vivía una familia de clase trabajadora con tres habitaciones, ahora se segmentan por habitaciones. Lo que antes era un alquiler de 600 euros ahora se pide 1.800 porque hay un núcleo familiar en cada habitación. Es la España de la invasión y del hacinamiento, en la que cada vez hay menos metros cuadrados por ciudadano y en la que tenemos escenas dramáticas de familias, habitualmente inmigrantes, viviendo cada una en una habitación, y levantan la cama y tienen debajo la olla y la ropa.

Los españoles no han vivido así, nadie de mi generación ha conocido esa vida. Sin embargo, parece que se les está condenando a hacerlo solo para que algunos puedan decir que Madrid es la ciudad de todos los acentos.

Cuando Vox habla de vivienda siempre acaba hablando de inmigración.

En España en los últimos años ha habido un crecimiento drástico de la población. Hace 25 años España tenía 40 millones de habitantes y ahora tiene 50, pero el número de españoles sigue siendo el mismo, 40 millones.

¿El número de casas, hospitales, carreteras ha crecido? Tenemos una infraestructura que no está dimensionada para la realidad demográfica del país.

¿Y qué hacemos? ¿Les echamos?

España no es ni el hospital ni la casa del mundo. Canadá, un país superabierto, superprogre y supermulticultural, nada sospechoso de ser antiinmigración, ha tenido que dar marcha atrás a sus políticas migratorias de fronteras abiertas porque no tenía la capacidad de acoger y producir vivienda al ritmo que estaba llegando gente.

"Ya no es cuánta gente puede venir, ni legal ni ilegal, ni en barco, avión, canoa, andando o haciendo el pino. No puede entrar ninguna persona más"

En España hemos llegado a una situación de colapso. Ya no es cuánta gente puede venir, ni legal ni ilegal, ni en barco, avión, canoa, andando o haciendo el pino. No puede entrar ninguna persona más de ningún lado porque ya no cabe más gente.

Se les condena a vivir en una tienda de campaña o en un banco en el parque. ¿Eso es humanismo? Hay muchas personas en situación irregular que viven del delito y de ayudas sociales y tratan de imponer una religión ajena a nuestras costumbres. No pueden seguir aquí. Hay que conseguir que los españoles que se han ido fuera y a los que hemos expulsado a patadas puedan volver.

Carlos H. Quero durante la entrevista con EL ESPAÑOL. Delegación de Vox en el Parlamento Europeo

¿Cómo hacemos para que vuelvan esos españoles? ¿Para ellos sí hay hueco?

Por supuesto, porque el hueco de los españoles es España. El mundo no es un espacio en el que cada uno de los países es intercambiable. Las plantas tienen raíces y las personas tienen identidad, cultura y arraigo. Las comunidades nacionales existen y España no es una sociedad de anónimos.

Queremos que los españoles puedan vivir cerca de sus padres, donde tienen a su abuela, y que no hablen con su familia por videollamada de WhatsApp; que la gente pueda desarrollar su vida en su patria si así lo desea. Los españoles forzados al exilio exterior siempre van a tener hueco en España, quien no tiene hueco es quien no es español.

A usted se le atribuye el llamado "giro obrerista" de Vox. ¿Existe?

Antes de que yo fuera diputado ya se hablaba del famoso giro social de Vox y muchos de los que ahora deploran ese supuesto giro estaban en el partido. Lo que guía la acción de los partidos conservadores es el principio de realidad. Lo fundamental no es el dogma o la ideología, sino dar respuesta a las necesidades cambiantes. Y Vox da un mensaje a la altura de lo que está pasando en España.

Vox no puede hablar de la dana antes de que hubiese una dana, ni de invasión migratoria antes de que se colaran tres millones de personas.

A algunos les interesa hablar de giro obrerista porque parece que nos sitúa en una esquina del tablero, como si fuera algo anecdótico: "Mira estos qué curiosos que hablan para cuatro gatos".

No. La erosión de las condiciones de vida no le ha pasado al obrero que es tornero fresador, sino al grueso de los españoles. El hijo del médico que ha estudiado donde ha querido, tiene dos másters en el extranjero y nunca ha estado en el paro tampoco se puede comprar una casa.

Algunos lo llaman giro obrero. Yo lo llamo dar respuesta a las necesidades de un país y, por supuesto, esto no lo protagoniza Carlos Quero.

¿Se ve usted como ministro de Vivienda en un futuro Gobierno?

Dios me libre.

¿Se quitaría los pendientes?

Me quitaría los pendientes porque es requisito para ser ministro, ¿no? ¡Hemos tenido un ministro con coleta, no fastidies!

Lo digo porque Gabriel Rufián se ha referido a su aspecto físico.

Es llamativo que en un país con tantos problemas encuentre materia de debate la estética de un rival parlamentario. Solamente mi condición de hombre permite que ese debate exista, porque si yo fuera una mujer nadie podría estar hablando sobre mi aspecto físico, porque sería una forma de cosificación o machismo, o lo que sea.

Vox, que cada vez encuentra más apoyo, sale a ganar las elecciones generales. Ojalá que sean pronto. Pero a mí me ilusiona entre poco y menos 1.000 poder ser ministro de nada. Lo que me apetece es conseguir resultados concretos en política para que toda la gente que no está viviendo bien pueda ser libre y autosuficiente.

Lo importante es estar gobernando a nivel municipal para no especular con el suelo; a nivel autonómico para hacer un plan de vivienda protegida que ponga al español por delante y que el impuesto de transmisiones patrimoniales no impida a los jóvenes poder comprar una vivienda; y a nivel nacional para terminar con zarandajas como la Ley de Vivienda.

El PP en Extremadura y Aragón depende de su partido. ¿Acabarán pactando o habrá repetición electoral?

Vox ha venido a cambiar las cosas. Solo habrá acuerdos cuando el PP de verdad tenga un compromiso por cambiar las cosas. Si quiere cambiar las políticas de vivienda, del campo, de la industria, que será de alguna forma afearse a sí mismo, encantados de poder pactar. Si quiere ponerlo en un PowerPoint y decir que es el partido de la gestión pero hacer lo mismo, tendrá que buscar otros socios.

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