- JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ
El Real Madrid recobró parte de su esencia al conquistar una victoria agónica, en el 94', con un remate afortunado de Fede Valverde. Ese gol rompió una racha pésima de dos derrotas consecutivas que pudieron ser tres si Iago Aspas no se estrella con el palo en el 88'. Mereció más el Celta, que tiene a su gente enamorada. No es extraño. Es reconocible y solidario siempre, ante cualquier adversario. También ante un Madrid que esta vez se comportó como se espera. Dominante y con personalidad hasta el último suspiro. Que la suerte te coja trabajando.
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