Domingo, 15 de marzo de 2026 Dom 15/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Tecnología

Chaplin murió en Navidad. En marzo ya estaban pidiendo 600.000 dólares de rescate por su cadáver

Chaplin murió en Navidad. En marzo ya estaban pidiendo 600.000 dólares de rescate por su cadáver
Artículo Completo 909 palabras
En la noche del 1 al 2 de marzo de 1978, un par de mecánicos en paro desenterraron de un cementerio suizo el féretro del legendario Charles Chaplin, y lo trasladaron a un campo de maíz, donde lo escondieron. Pedían 600.000 dólares por devolverlo y la viuda se negó a acceder a sus demandas. Todo se solucionó con una intervención de la policía, pero con un inesperado giro final: los ladrones no recordaban dónde lo habían escondido. La muerte. Chaplin había muerto el 25 de diciembre de 1977, a los 88 años, en su residencia de Corsier-sur-Vevey, un pueblo a orillas del lago Ginebra. Llevaba allí desde 1952, cuando el gobierno estadounidense le denegó el visado de regreso a su país tras ser acusado de simpatías comunistas durante el macartismo: había salido de Estados Unidos para asistir al estreno londinense de 'Candilejas' y nunca pudo volver. El funeral fue discreto y el féretro de roble quedó enterrado en el cementerio local sin mayor pompa. Un final tranquilo para quien había sido, literalmente, la persona más famosa del mundo en los años veinte.  El robo. La tranquilidad duró diez semanas. En la madrugada del 1 al 2 de marzo de 1978, dos hombres cruzaron el cementerio desprotegido cargados con linternas y palas. Eran Roman Wardas, polaco, 24 años, refugiado político que llevaba una vida precaria en Suiza y Gantscho Ganev, búlgaro, 38 años, también mecánico, también sin trabajo estable. Habían llegado a la conclusión de que el cadáver de Chaplin era la solución a sus problemas financieros. Desenterraron el ataúd de roble de 135 kilos, lo arrastraron hasta la calle y lo cargaron en el coche de Ganev. Condujeron hasta un campo de maíz a poco más de un kilómetro de la casa de los Chaplin y lo volvieron a enterrar. En Xataka Pero qué demonios es el instrumento que toca el hombre de este vídeo No se negocia con terroristas. La mañana del 2 de marzo, la policía descubrió el hoyo vacío y avisó a la familia. Las especulaciones de la prensa fueron inmediatas: fans descontrolados, antisemitas locales, neonazis resentidos por 'El gran dictador'... Ese mismo día, las llamadas de los profanadores de tumbas empezaron a llegar. Y se repitieron. Entre el 2 de marzo y el 16 de mayo, Oona Chaplin, la jovencísima viuda del actor, recibió 27 llamadas exigiendo un rescate de 600.000 dólares. Su negativa hizo historia: "Charlie lo habría encontrado ridículo." En realidad, ese darles largas tenía un por qué: mientras fingía negociar para ganar tiempo, la policía pinchó su teléfono y desplegó agentes en los doscientos teléfonos públicos de la región, porque los ladrones cambiaban de cabina en cada llamada. La situación se complicó porque aparecieron impostores que aseguraban haber robado el cuerpo, lo que obligó a los verdaderos secuestradores a fotografiar el ataúd para demostrar que eran ellos quienes lo tenían. Los ladrones amenazaron también a los hijos menores de la familia, pero Oona Chaplin se mantuvo firme. La detención. El 16 de mayo, 76 días después del robo, Wardas fue detenido en una cabina telefónica de Lausana, y Ganev cayó poco después. La policía los llevó hasta el campo de maíz para recuperar el ataúd, pero aún quedaba comedia en la historia: los ladrones no recordaban el punto exacto donde lo enterraron. Los agentes tuvieron que usar detectores de metales para localizar el féretro. Chaplin fue reinhumado en el mismo lugar, esta vez con una losa de hormigón encima del ataúd. Oona murió en 1991 y está enterrada junto a él. Más robos. El robo del cadáver de Chaplin no fue un accidente aislado, sino la continuación de una macabra tradición de insignes cadáveres secuestrados. En 1876, una banda de falsificadores intentó robar el cadáver de Abraham Lincoln para pedir un rescate y el plan fue abortado cuando los ladrones ya habían aserrado el candado de la tumba. En 1977, semanas después de la muerte de Elvis Presley, cuatro personas intentaron forzar su mausoleo en Memphis, lo que convenció a la familia para trasladar los restos a Graceland, también sellados bajo una losa.  En Xataka Por qué todos los famosos muertos en 2016 son, en realidad, buenas noticias Eva Perón vivió un periplo postumo que duró décadas: su cadáver embalsamado fue robado por militares argentinos en 1955, estuvo almacenado en un furgón aparcado en calles de Buenos Aires, fue trasladado en secreto a Italia y enterrado en Milán bajo un nombre falso hasta que en 1974 pudo regresar a Argentina. Y en 2015, el cráneo del director de 'Nosferatu', FW Murnau, desapareció de su tumba cerca de Berlín, posiblemente sustraído por satanistas. Nunca se recuperó. En Xataka | Así se añadía el sonido a los dibujos animados antes del cine sonoro: la compleja simplicidad de las orquestas mecánicas - La noticia Chaplin murió en Navidad. En marzo ya estaban pidiendo 600.000 dólares de rescate por su cadáver fue publicada originalmente en Xataka por John Tones .
Chaplin murió en Navidad. En marzo ya estaban pidiendo 600.000 dólares de rescate por su cadáver

Unos ladrones robaron el cadáver de Chaplin para pedir un rescate, pero eran tan chapuceros que se les olvidó donde lo escondieron

Sin comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-03-15T18:31:53Z

John Tones

Editor Senior - Entretenimiento

John Tones

Editor Senior - Entretenimiento Linkedintwitter3843 publicaciones de John Tones

En la noche del 1 al 2 de marzo de 1978, un par de mecánicos en paro desenterraron de un cementerio suizo el féretro del legendario Charles Chaplin, y lo trasladaron a un campo de maíz, donde lo escondieron. Pedían 600.000 dólares por devolverlo y la viuda se negó a acceder a sus demandas. Todo se solucionó con una intervención de la policía, pero con un inesperado giro final: los ladrones no recordaban dónde lo habían escondido.

La muerte. Chaplin había muerto el 25 de diciembre de 1977, a los 88 años, en su residencia de Corsier-sur-Vevey, un pueblo a orillas del lago Ginebra. Llevaba allí desde 1952, cuando el gobierno estadounidense le denegó el visado de regreso a su país tras ser acusado de simpatías comunistas durante el macartismo: había salido de Estados Unidos para asistir al estreno londinense de 'Candilejas' y nunca pudo volver. El funeral fue discreto y el féretro de roble quedó enterrado en el cementerio local sin mayor pompa. Un final tranquilo para quien había sido, literalmente, la persona más famosa del mundo en los años veinte. 

El robo. La tranquilidad duró diez semanas. En la madrugada del 1 al 2 de marzo de 1978, dos hombres cruzaron el cementerio desprotegido cargados con linternas y palas. Eran Roman Wardas, polaco, 24 años, refugiado político que llevaba una vida precaria en Suiza y Gantscho Ganev, búlgaro, 38 años, también mecánico, también sin trabajo estable. Habían llegado a la conclusión de que el cadáver de Chaplin era la solución a sus problemas financieros. Desenterraron el ataúd de roble de 135 kilos, lo arrastraron hasta la calle y lo cargaron en el coche de Ganev. Condujeron hasta un campo de maíz a poco más de un kilómetro de la casa de los Chaplin y lo volvieron a enterrar.

En XatakaPero qué demonios es el instrumento que toca el hombre de este vídeo

No se negocia con terroristas. La mañana del 2 de marzo, la policía descubrió el hoyo vacío y avisó a la familia. Las especulaciones de la prensa fueron inmediatas: fans descontrolados, antisemitas locales, neonazis resentidos por 'El gran dictador'... Ese mismo día, las llamadas de los profanadores de tumbas empezaron a llegar. Y se repitieron. Entre el 2 de marzo y el 16 de mayo, Oona Chaplin, la jovencísima viuda del actor, recibió 27 llamadas exigiendo un rescate de 600.000 dólares. Su negativa hizo historia: "Charlie lo habría encontrado ridículo."

En realidad, ese darles largas tenía un por qué: mientras fingía negociar para ganar tiempo, la policía pinchó su teléfono y desplegó agentes en los doscientos teléfonos públicos de la región, porque los ladrones cambiaban de cabina en cada llamada. La situación se complicó porque aparecieron impostores que aseguraban haber robado el cuerpo, lo que obligó a los verdaderos secuestradores a fotografiar el ataúd para demostrar que eran ellos quienes lo tenían. Los ladrones amenazaron también a los hijos menores de la familia, pero Oona Chaplin se mantuvo firme.

La detención. El 16 de mayo, 76 días después del robo, Wardas fue detenido en una cabina telefónica de Lausana, y Ganev cayó poco después. La policía los llevó hasta el campo de maíz para recuperar el ataúd, pero aún quedaba comedia en la historia: los ladrones no recordaban el punto exacto donde lo enterraron. Los agentes tuvieron que usar detectores de metales para localizar el féretro. Chaplin fue reinhumado en el mismo lugar, esta vez con una losa de hormigón encima del ataúd. Oona murió en 1991 y está enterrada junto a él.

Más robos. El robo del cadáver de Chaplin no fue un accidente aislado, sino la continuación de una macabra tradición de insignes cadáveres secuestrados. En 1876, una banda de falsificadores intentó robar el cadáver de Abraham Lincoln para pedir un rescate y el plan fue abortado cuando los ladrones ya habían aserrado el candado de la tumba. En 1977, semanas después de la muerte de Elvis Presley, cuatro personas intentaron forzar su mausoleo en Memphis, lo que convenció a la familia para trasladar los restos a Graceland, también sellados bajo una losa. 

En XatakaPor qué todos los famosos muertos en 2016 son, en realidad, buenas noticias

Eva Perón vivió un periplo postumo que duró décadas: su cadáver embalsamado fue robado por militares argentinos en 1955, estuvo almacenado en un furgón aparcado en calles de Buenos Aires, fue trasladado en secreto a Italia y enterrado en Milán bajo un nombre falso hasta que en 1974 pudo regresar a Argentina. Y en 2015, el cráneo del director de 'Nosferatu', FW Murnau, desapareció de su tumba cerca de Berlín, posiblemente sustraído por satanistas. Nunca se recuperó.

En Xataka | Así se añadía el sonido a los dibujos animados antes del cine sonoro: la compleja simplicidad de las orquestas mecánicas

Fuente original: Leer en Xataka
Compartir